El uso temprano de antibióticos podría aumentar el riesgo de asma en los niños, según estudio
El uso temprano de antibióticos altera el equilibrio bacteriano intestinal, eliminando moléculas esenciales que protegen los pulmones durante el primer año de vida

Para millones de niños, el asma representa un visitante inoportuno. La ciencia ha logrado iluminar recientemente un rincón poco explorado de esta enfermedad: el vínculo invisible que une al sistema digestivo con los pulmones de los más pequeños.
Una investigación revela que el equilibrio bacteriano en el intestino actúa como un escudo metabólico. Este balance protege las vías respiratorias de futuras inflamaciones crónicas desde las etapas más tempranas de la infancia.

¿Por qué los antibióticos aumentan el riesgo de asma?
Los antibióticos salvan vidas, pero su uso puede eliminar bacterias aliadas encargadas de producir la molécula IPA. Sin este compuesto, las células pulmonares sufren un estrés inusual y pierden su capacidad de defensa.
La carencia de dicha molécula incrementa la oxidación celular en el sistema respiratorio, lo que vuelve a los pulmones hipersensibles. El estudio publicado en Cell Press identifica la cadena de eventos que ocurre dentro del organismo tras un tratamiento farmacológico agresivo:
- Reducción de IPA: Los antibióticos suprimen la producción de esta molécula protectora en el tracto intestinal.
- Oxidación pulmonar: La ausencia de IPA dispara el estrés oxidativo en las mitocondrias de las células respiratorias.
- Hipersensibilidad: Los pulmones reaccionan con violencia ante alérgenos simples, como el polvo doméstico.

¿Cuál es el periodo crítico donde el microbioma determina la salud respiratoria?
Los científicos han identificado una ventana de oportunidad crucial que abarca el primer año de vida y el proceso de destete. Este es el periodo decisivo en el que el sistema inmunitario se calibra y programa la respuesta pulmonar para el futuro.
Un hallazgo sorprendente indica que el uso de estos fármacos en adultos no provoca un daño permanente similar. La infancia es la etapa donde se define si el organismo desarrollará alergias severas durante los años posteriores.
- Inmadurez inmunitaria: En esta fase, el sistema es maleable y cualquier alteración resulta difícil de revertir de manera autónoma.
- Alteración de la flora: La introducción de alimentos sólidos transforma el ecosistema interno y requiere una vigilancia estrecha.

¿Cómo identificar los síntomas del asma en los más pequeños?
Detectar el asma requiere una observación minuciosa, pues suele manifestarse como una tos nocturna que interrumpe el sueño con frecuencia. El silbido agudo al exhalar indica que los bronquios se encuentran inflamados y estrechos.
Resulta fundamental prestar atención a las señales en el hogar para actuar con prontitud. Si se percibe que el infante se fatiga rápido al jugar o presenta ojeras marcadas, su organismo podría estar luchando por obtener oxígeno, tal como explican MedlinePlus y la Organización Mundial de la Salud (OMS):
- Opresión en el pecho: El menor manifiesta una sensación de dolor o pesadez que le dificulta respirar adecuadamente.
- Fatiga inusual: Se observa un agotamiento acelerado en comparación con otros niños al realizar actividad física.
- Signos físicos: Se nota palidez o una coloración azulada en los labios durante las crisis agudas de disnea.

Tratamientos para controlar el asma infantil
Aunque no existe una cura definitiva, el asma es una condición controlable mediante un plan de acción médico. La estrategia se divide en medicamentos de rescate para las crisis y fármacos controladores diarios que reducen la inflamación persistente.
Los inhaladores de rescate relajan los músculos tensos de forma instantánea, lo que permite el flujo de aire. Por su parte, los preventivos mitigan la irritación interna, evitando reacciones violentas ante factores como el humo o los ácaros.
Estos son algunos tratamientos para el asma mencionados por los Institutos Nacionales de Salud (NIH):
- Medicamentos de rescate: Se emplean broncodilatadores para abrir las vías respiratorias durante una crisis de forma inmediata.
- Controladores diarios: Se utilizan corticosteroides para desinflamar los bronquios de manera permanente y preventiva.
- Uso de cámaras espaciadoras: Se implementan dispositivos que se conectan al inhalador de dosis medida para asegurar que el medicamento llegue correctamente a los pulmones.
Comprender que la salud respiratoria tiene sus raíces en el equilibrio intestinal permite abordar el asma desde una perspectiva más esperanzadora. Ya no se trata únicamente de reaccionar ante una crisis, sino de proteger activamente el ecosistema bacteriano que se forma durante los primeros años de vida.

EL EDITOR RECOMIENDA



