El uso de las redes sociales se asocia con la intención de tomar esteroides en hombres: estudio
El consumo excesivo de contenido sobre cuerpos musculosos en redes sociales impulsa a muchos varones hacia el uso de esteroides.

El uso excesivo de las redes sociales y su efecto en la salud mental es un tema fundamental para la estabilidad emocional. Para muchos jóvenes, la pantalla funciona como un espejo que distorsiona la realidad de la apariencia física.
Pasar horas interactuando con plataformas digitales altera la percepción de la propia imagen. Esta dinámica atrapa a los varones en ciclos de inseguridad, donde el consumo constante de contenido visual inalcanzable promueve el uso de sustancias peligrosas para modificar el cuerpo, como revela una investigación científica.

¿Por qué la exposición a las redes sociales se asocia con las intenciones de uso de esteroides?
La investigación publicada en la revista Body Image explica cómo el entorno digital fomenta la intención de usar esteroides para ganar masa muscular. El factor determinante no es solo el tiempo de conexión, sino la naturaleza del contenido consumido de forma diaria.
- Cuerpos inalcanzables: La exposición constante a imágenes de hombres con musculatura extrema genera una insatisfacción corporal profunda.
- Publicidad engañosa: Los anuncios de suplementos y diversas sustancias normalizan el consumo, presentándolo como una práctica común y segura.
- Comparación tóxica: Medirse con perfiles de alta influencia crea una presión que hace sentir al usuario inferior frente al estándar digital.
Muchos usuarios terminan viendo las inyecciones de anabólicos como el único atajo para alcanzar moldes estéticos irreales. La saturación visual en las plataformas termina por validar el consumo de químicos como una solución aceptable ante la frustración personal.

¿Las redes sociales afectan igual a hombres adultos y adolescentes?
Aunque el efecto negativo es generalizado, la edad determina cómo se procesa la presión estética. El estudio, que evaluó a varones de entre 15 y 35 años, muestra que las vulnerabilidades cambian según la etapa de desarrollo.
- Adolescentes en riesgo: Al encontrarse en pleno desarrollo físico, sufren más por la necesidad de validación social y el sentido de pertenencia al grupo.
- Adultos jóvenes: Suelen interactuar en comunidades de acondicionamiento físico extremo donde obtienen información sobre sustancias y ciclos de entrenamiento riesgosos.
Ambos grupos comparten el peligro de obsesionarse con ideales estéticos que asocian con el éxito personal. Mientras los adolescentes ceden ante la presión de sus pares, los adultos jóvenes buscan alcanzar estándares que consideran indispensables para su imagen.

¿Cómo influye la adicción a las redes sociales en las intenciones de uso de esteroides?
La adicción a las redes sociales eleva el deseo de consumir sustancias peligrosas. Presentar síntomas como la pérdida de control o sentir ansiedad al desconectarse intensifica el ciclo de insatisfacción que deriva en el interés por los esteroides.
El diseño de las plataformas está optimizado para retener la atención, lo que facilita el desarrollo de comportamientos obsesivos que aíslan al usuario de su realidad física.
- Bucle de contenido: El desplazamiento infinito expone al usuario a una cantidad masiva de cuerpos editados o mejorados químicamente.
- Sistema de recompensas: Las notificaciones generan una dependencia que altera los hábitos diarios y la estabilidad del sistema nervioso.
- Mecanismo de escape: El uso de esteroides se percibe como una vía para calmar la angustia generada por la comparación constante.

¿Cómo reducir el uso de redes sociales?
Romper el ciclo de dependencia es posible mediante la aplicación de cambios en la rutina. La clave está en aprender a consumir contenido de manera intencional y consciente para proteger la salud mental.
Estas son algunas recomendaciones de los Institutos Nacionales de la Salud en EU (NIH) y un estudio publicado en Cureus:
- Restricción de tiempo: Utilizar alarmas o recordatorios para establecer horarios de descanso de los dispositivos electrónicos.
- Fomento de relaciones: Priorizar el contacto cara a cara y realizar actividades que fortalezcan el bienestar fuera del entorno digital.
- Conciencia emocional: Identificar qué sentimientos motivan la apertura de las aplicaciones y buscar alternativas de ocio saludables.
- Apoyo profesional: Consultar con especialistas o buscar terapia psicológica ayuda a sanar la autoestima dañada por los estándares de internet.
La desconexión programada y la restricción del contenido relacionado con el ejercicio extremo actúan como medidas preventivas directas. Estas acciones logran una reducción en los niveles de insatisfacción corporal y estabilizan la percepción de la imagen propia frente a los estándares virtuales.
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