Uso de tecnología antes de los cinco años afecta desarrollo cognitivo, revela el IPN

El uso excesivo de dispositivos electrónicos en menores de cinco años puede generar problemas de concentración y baja tolerancia a la frustración. El IPN recomienda a los padres evitar esta exposición temprana.

thumb
Los niños menores de cinco años con acceso a la tecnología pueden tener daños cognitivos. Canva.

Expertos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) advierten sobre una repercusión negativa en niños menores de cinco años por la tecnología: la sobreestimulación que producen los dispositivos electrónicos, como teléfonos celulares y tablets, afecta gravemente la base del cerebro.

El uso excesivo de tecnología en esta etapa crucial puede estar generando problemas de concentración. En lugar de gatear, trepar y descubrir el mundo a través de sus sentidos, muchos pequeños están inmersos en una gratificación digital instantánea.

El cerebro se está modelando para que sea menos tolerante a la frustración y más impulsivo. Los primeros años son importantes, y al sustituir la exploración natural por un dispositivo, se dificulta su adaptación al ambiente.

Los niños podrían tener problemas del desarrollo al usar los celular para descubrir el mundo. Canva.

Te puede interesar: ¡Comprobado! Pantallas afectan el desarrollo cerebral en niños menores de seis años: estudios

¿Cómo afecta la tecnología al desarrollo cognitivo de un menor de cinco años?

La exposición a smartphones y tablets antes de los cinco años impacta directamente en cómo el cerebro construye sus cimientos. La especialista en psicología clínica del IPN, María del Pilar Cortés Ramírez, subraya que estos estímulos instantáneos tienen un costo alto:

  • Genera déficit de atención y concentración: La sobreestimulación de las pantallas impide que los pequeños logren mantener el enfoque en tareas reales.
  • Retraso en el desarrollo del lenguaje: La interacción pasiva con los dispositivos obstaculiza el aprendizaje natural de habilidades comunicativas.
  • Disminuye el deseo de descubrir: Sustituir la exploración por estímulos digitales reduce la curiosidad natural del niño por su entorno.
  • Dificulta la adaptación social: La falta de interacción real complica que el menor establezca relaciones y vínculos con otras personas.

Si un niño depende de un celular para aprender, podría tener problemas para usar sus habilidades para resolver problemas cotidianos. Canva.

Te pude interesar: Estudio revela el daño irreversible que las pantallas producen en los niños

¿Cuál es el daño más grave del desarrollo cognitivo?

El problema más profundo no es solo la falta de habilidades inmediatas, sino la forma en que el cerebro se está "cableando" para el futuro. La catedrática de la Escuela Superior de Medicina (ESM) del IPN explica que si la exposición no se regula, la personalidad y la capacidad de adquirir habilidades se ven comprometidas.

  • La gratificación instantánea modela el cerebro para desear obtener las cosas de manera inmediata, haciéndolo menos racional.
  • Baja tolerancia a la frustración e irritabilidad: El niño se acostumbra a la recompensa rápida y reacciona mal cuando la vida real no se la ofrece.
  • Repercusión en la plasticidad cerebral: Afecta la capacidad del cerebro para generar las redes neuronales necesarias para adquirir nuevas habilidades.
  • Daño a la base cerebral: En los primeros años, se construye la base que acompañará al individuo por el resto de su vida, y la tecnología daña esa estructura.

Los niños deben ser monitoreados para evitar que pasen mucho tiempo frente a un celular. Canva.

Te puede interesar: Uso de celulares duplica número de menores con miopía

¿Cómo evitar daños en el desarrollo cognitivo?

Afortunadamente, la solución pasa por volver a lo básico: la interacción, el juego y la exploración física. La recomendación clave de la especialista Cortés Ramírez es clara: no se debe exponer a los menores de cinco años a los dispositivos móviles.

Te dejamos algunas recomendaciones de la experta:

  • Permitir que el niño conozca el mundo a través de los sentidos y la actividad física, como gatear y trepar.
  • Establecer vínculos afectivos fuertes: La interacción con padres y familiares construye de manera natural la base del cerebro y promueve un mejor desarrollo integral.
  • Promover la actividad lúdica: El juego es importante para que los niños adquieran tolerancia y aprendan a apegarse a las normas.
  • Incluir la tecnología solo después de los cinco años: Luego de esta edad, puede usarse como complemento didáctico, pero siempre bajo supervisión y limitando estrictamente el tiempo.

No se trata de prohibir la tecnología de por vida, sino de entender que la interacción virtual no puede reemplazar la importancia de las actividades recreativas, artísticas y la exploración física en la primera infancia, de acuerdo con la especialista.

X