¿Un susto puede subir la presión arterial? Esto dice la ciencia

La respuesta del cuerpo ante un susto acelera el corazón y puede provocar picos de presión arterial, sobre todo en personas con factores de riesgo.

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¿Un susto puede subir la presión arterial?Canva

Un portazo inesperado, una mala noticia o un momento de miedo intenso —como puede ser un sismo— pueden hacer que el corazón se acelere de golpe. No es solo una sensación pasajera: un susto puede provocar un aumento real y medible de la presión arterial, incluso en personas que no viven con hipertensión.

La ciencia ha estudiado este fenómeno bajo el nombre de estrés agudo, y en los últimos años ha confirmado que estas reacciones no son triviales, sobre todo cuando se repiten con frecuencia o ocurren en personas con factores de riesgo cardiovascular.

En la mayoría de los casos, el efecto es transitorio y el cuerpo logra autorregularse. Sin embargo, no siempre es inofensivo. Entender qué ocurre dentro del organismo, cuándo hay que preocuparse y cómo actuar puede marcar una diferencia importante en la salud.

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Un susto activa el sistema nervioso simpático,Canva

¿Por qué un susto puede subir la presión arterial?

Cuando ocurre un susto, el cerebro interpreta la situación como una amenaza inmediata. En respuesta, activa el sistema nervioso simpático, encargado de preparar al cuerpo para reaccionar ante el peligro. Es el mismo mecanismo que permitió a nuestros antepasados huir o defenderse.

Esta activación provoca la liberación de adrenalina y noradrenalina, hormonas que hacen que el corazón lata más rápido y con más fuerza, al tiempo que los vasos sanguíneos se contraen. Como resultado, la presión arterial aumenta en cuestión de segundos.

Un estudio sobre estrés mental agudo, publicado en Springer Nature, demostró que durante episodios breves de estrés las personas presentan incrementos inmediatos en la frecuencia cardiaca y cambios en la forma en que el sistema nervioso regula el corazón. 

Dicho de forma sencilla: el cuerpo entra en “modo alerta”, incluso sin realizar esfuerzo físico.

Según Mayo Clinic, esta respuesta es normal y forma parte del sistema de defensa del organismo; el problema aparece cuando estas reacciones son muy intensas, prolongadas o frecuentes.

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Una presión arterial que alcanza valores alrededor de 180/120 mmHG, puede considerarse peligrosaCanva

No todos reaccionan igual ante un susto

Aunque el mecanismo es el mismo, no todas las personas reaccionan de igual manera. Investigaciones realizadas por la Universidad de Konstanz señalan que las personas con hipertensión, antecedentes cardiovasculares o altos niveles de estrés crónico presentan una respuesta fisiológica más intensa frente a estímulos emocionales fuertes.

Esto significa que, ante un susto, su presión arterial puede elevarse más y tardar más tiempo en volver a la normalidad, lo que aumenta el riesgo de complicaciones si estos episodios se repiten.

¿Cuánto puede subir la presión con un susto y cuándo se vuelve peligroso?

En la mayoría de las personas sanas, la presión arterial puede subir durante unos minutos y luego normalizarse sin dejar consecuencias. Sin embargo, estudios recientes muestran que la magnitud del aumento varía mucho entre individuos: algunas personas presentan respuestas exageradas incluso ante estímulos breves.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estrés emocional intenso puede contribuir a picos de presión arterial, sobre todo en personas que ya tienen una predisposición a la hipertensión.

Cuándo deja de ser algo pasajero

Según criterios médicos, una presión arterial que alcanza valores muy altos —alrededor de 180/120 mmHg— puede considerarse peligrosa si se acompaña de síntomas o de señales de daño en órganos como el cerebro, el corazón o los pulmones.

En estos casos, ya no se trata solo de un susto, sino de una posible emergencia hipertensiva, una condición que requiere atención médica inmediata.

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La falta de sueño es un factor que aumenta el riesgo de que un susto afecte la presión arterial.Canva

Factores que aumentan el riesgo de que un susto eleve demasiado la presión

  • Hipertensión previa
  • Estrés crónico acumulado
  • Falta de sueño
  • Consumo elevado de cafeína o bebidas energéticas
  • Exposición constante a situaciones de ansiedad intensa

Los especialistas de salud señalan que estos factores, combinados, pueden favorecer desajustes temporales o persistentes en la presión arterial.

Síntomas de alarma: señales de que no es “solo un susto”

No todo aumento de presión arterial es una emergencia, pero hay señales que no deben ignorarse, especialmente si aparecen después de un susto intenso.

  • Dolor fuerte en el pecho
  • Falta de aire repentina
  • Mareo intenso o desmayo
  • Dificultad para hablar o mover una parte del cuerpo
  • Dolor de cabeza muy intenso y distinto a otros previos
  • Confusión súbita

Estos síntomas pueden indicar una emergencia hipertensiva y requieren valoración médica urgente.

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Una emergencia hipertensiva y requieren valoración médica urgente.Canva

¿Qué hacer en el momento si se te sube la presión?

Primeros pasos para bajar la activación

  • Detente y siéntate en un lugar tranquilo
  • Respira lento y profundo, inhalando por la nariz y exhalando más despacio por la boca durante al menos dos minutos
  • Evita discutir, caminar rápido o hacer esfuerzo físico inmediatamente después del susto

Estas acciones ayudan a reducir la activación del sistema nervioso simpático y facilitan que la presión comience a descender.

Si tienes cómo medir la presión:

  • Espera al menos cinco minutos antes de medirla
  • Repite la medición para confirmar si el valor sigue elevado

Cuándo pedir ayuda médica

Busca atención de urgencias si la presión está muy alta y hay síntomas como dolor en el pecho, falta de aire, confusión o debilidad. No ajustes medicamentos por tu cuenta, salvo que tu médico te haya dado indicaciones previas para estos casos.

Cómo prevenir picos de presión por estrés

Identifica tus detonantes emocionales

No todos los sustos son físicos. La anticipación constante, el miedo, la presión laboral o la ansiedad también pueden activar el mismo mecanismo fisiológico.

Entrena la respuesta al estrés

Ejercicios de respiración lenta, pausas conscientes durante el día y actividad física regular ayudan a modular el sistema nervioso, reduciendo la intensidad de los picos de presión ante situaciones inesperadas.

Prevención a largo plazo

Especialistas coinciden en que el control de la presión arterial no depende solo de medicamentos, sino también de hábitos cotidianos como:

  • Manejo del estrés
  • Sueño adecuado
  • Alimentación balanceada
  • Actividad física regular
  • Monitoreo periódico de la presión arte

La mayoría de las veces, el aumento de la presión arterial tras un susto es temporal y el cuerpo logra estabilizarse por sí solo. Sin embargo, cuando estos episodios son intensos, frecuentes o se presentan en personas con hipertensión, estrés crónico u otros factores de riesgo, el impacto puede ser mayor de lo que parece.

La evidencia científica muestra que prestar atención a las señales del cuerpo, aprender a manejar el estrés y mantener hábitos saludables es clave para reducir estos picos de presión. Un susto puede pasar en segundos, pero la forma en que se responde —y se previene— puede marcar una diferencia importante en la salud cardiovascular a largo plazo.