Estos son los peligros de no recoger las heces de tu perro, según la ciencia
Dejar los desechos de tu perro en la calle facilita la dispersión de parásitos y bacterias que contaminan el aire y el agua. Estos residuos se pulverizan y viajan por el medio ambiente

Tener un perro llena de alegría tu hogar, pero conlleva una responsabilidad que a menudo se ignora: la gestión de sus desechos. Las heces no recogidas representan un grave problema de salud en los entornos urbanos.
Muchos creen que dejar el excremento en el parque es un acto natural, pero esa materia se transforma rápidamente en un riesgo sanitario. Al no retirarla, expones a las personas a infecciones y situaciones desagradables que van más allá de ensuciar el calzado.

¿Por qué es peligroso dejar las heces de tu perro al aire libre?
El peligro real radica en el fenómeno del fecalismo al aire libre. Cuando los desechos quedan en la calle, el sol y el viento los deshidratan hasta pulverizarlos, esparciendo partículas diminutas que terminan en tu nariz y boca.
No se trata solo de suciedad, sino de un foco biológico activo. Los huevos de diversos parásitos sobreviven años en el suelo, resistiendo condiciones extremas mientras esperan a un nuevo huésped desprevenido para infectarlo.
Así podrían afectarte las heces caninas sin recolectar, de acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema):
- Contagio viral: El parvovirus resiste en el ambiente y resulta letal para otros canes que transitan por la zona.
- Infección humana: Los niños que juegan en tierra contaminada pueden ingerir parásitos por accidente al llevarse las manos a la boca.
- Daño visual: Larvas como la Toxocara tienen la capacidad de viajar al ojo humano y provocar ceguera permanente.
- Fauna nociva: La acumulación atrae plagas y genera olores fétidos que degradan la calidad de vida de los vecinos.

¿Qué enfermedades se contagian por las heces de los perros?
Tu mascota puede portar gérmenes que te enferman. Aunque tu perro parezca sano, sus deposiciones cargan virus y bacterias capaces de provocar desde malestares estomacales hasta lesiones en órganos internos.
Cualquier persona que visite espacios públicos contaminados corre peligro. Algunos parásitos no requieren ser ingeridos; poseen la capacidad de penetrar a través de tu piel sana si te recuestas en el césped.
Estas son algunas enfermedades y parásitos relacionados con las heces de perro, según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM):
- Toxocariosis: Parásito que migra por tu organismo y puede dañar seriamente el hígado o los pulmones.
- Ancylostomosis: Gusano que penetra por la piel, común en suelos arenosos y playas muy concurridas.
- Giardiasis: Infección intestinal que causa diarreas severas, dolor abdominal y una deshidratación fuerte.

¿Cómo contaminan las heces del perro al medio ambiente?
Existe el mito de que el excremento sirve de abono, pero es una idea falsa. La dieta de tu perro, alta en proteínas, genera desechos ácidos que queman las plantas y degradan la calidad del suelo urbano, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Al llover, el agua arrastra estos restos hacia el drenaje y los mantos acuíferos. Esto contamina el agua subterránea que resulta necesaria para el consumo humano y el equilibrio de la biodiversidad local.
Estas son las consecuencias ambientales de las heces:
- Gases nocivos: La descomposición al aire libre libera metano, lo cual contribuye al calentamiento global.
- Aire contaminado: Las partículas fecales secas se integran al polvo urbano que inhalas diariamente.
- Fauna silvestre: Animales nativos enferman de gravedad al entrar en contacto con patógenos de perros domésticos.

¿Cómo desechar las heces de los perros correctamente?
Usar bolsas de plástico convencionales crea focos de contaminación que tardan siglos en degradarse. La clave está en cambiar tus hábitos y utilizar métodos que permitan un tratamiento adecuado de los residuos orgánicos.
La mejor opción en casa es recoger el desecho con papel y tirarlo directamente al inodoro. Así, el residuo recibe el tratamiento químico pertinente en las plantas depuradoras, evitando que quede en vertederos, según la Sedema.
- Drenaje directo: Tira las heces al excusado sin plásticos para procesarlas como aguas residuales.
- Bolsas degradables: Si estás en la calle, usa estas bolsas especiales y llévalas a un depósito de residuos inorgánicos.
- Utiliza digestores exclusivos para procesar los desechos de tus mascotas en casa de forma ecológica.
Ser un dueño responsable va más allá del cariño; implica cuidar el entorno que compartes con los demás. Recoger las heces es un acto de responsabilidad que protege tu salud, la de tu familia y la de tu mejor amigo.
Al actuar con conciencia, aseguras que los espacios públicos sigan siendo lugares seguros para el juego y la convivencia. Tu compromiso diario es la herramienta más eficaz para mantener la ciudad limpia y sana.
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