Diabetes: las recetas de cocina más ricas que puedes disfrutar mientras cuidas tu salud
Las recetas saludables ayudan a mantener el azúcar en la sangre bajo control mientras fortalecen el cuerpo de las personas con esta enfermedad

Vivir con diabetes es un desafío que millones de personas en todo el mundo enfrentan diariamente. Esta condición crónica, que afecta la forma en que el cuerpo convierte los alimentos en energía, exige una gestión cuidadosa y un compromiso con un estilo de vida saludable para prevenir complicaciones graves.
El sedentarismo, o inactividad física más la diabetes, se ha identificado como el cuarto factor de riesgo de mortalidad a nivel mundial. Sin embargo, la buena noticia es que, con la información y las herramientas adecuadas, es posible no solo controlar la diabetes, sino también disfrutar platillos deliciosos.
Recetas ricas y saludables para personas con diabetes
La alimentación informada es fundamental para vivir bien con diabetes, y no significa renunciar al sabor o a la variedad.

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El control de las porciones y la elección de ingredientes saludables son clave, y todas las formas de alimentos –frescos, enlatados, deshidratados o congelados– pueden ser parte de un plan de alimentación saludable.
A continuación, te presentamos cinco deliciosas y saludables recetas, ideales para personas con diabetes, extraídas del recetario "Ricas Recetas" de los Centers for Disease Control and Prevention(CDC), que te ayudarán a mantener el equilibrio sin sacrificar el gusto:
Tortilla española: este plato versátil puede disfrutarse en cualquier comida y es una excelente manera de incorporar una variedad de verduras. Una porción (1/5 de la tortilla) aporta aproximadamente 210 calorías, con un bajo contenido de grasas saturadas (3g) y cero azúcares añadidos. Incluye papas, cebolla, calabacín, pimientos, champiñones, huevos y queso mozzarella bajo en grasa.
Pargo rojo caribeño: una opción fantástica para los amantes del pescado, que puede servirse con arroz integral. Esta receta, también de los CDC, destaca por su aporte de proteínas y verduras.
Una ración (1.5 oz de pescado y 0.5 taza de verduras) contiene alrededor de 210 calorías, 20g de proteína y solo 2g de grasas saturadas, sin azúcares añadidos. Sus ingredientes incluyen pargo rojo, cebolla, pimiento rojo, zanahorias, ajo, vino blanco, tomate, aceitunas y queso feta bajo en grasa.
Estofado de pavo: un plato nutritivo, perfecto para una comida completa. Una ración (1/4 de la receta) de este estofado los CDC ofrece aproximadamente 450 calorías, 40g de proteína y un impresionante 11g de fibra dietética, con cero azúcares añadidos.
Se prepara con pechuga de pavo, harina integral, especias, aceite de oliva, ajo, cebollas, apio, pimiento, tomate, caldo de res o pavo, papas, zanahorias y arvejas.
Frijoles y arroz a la cubana: un clásico que realza los sabores con vinagre, orégano, ajo y cebolla. Según el CDC, una ración (1.5 tazas) de esta receta aporta unas 400 calorías, con 19g de proteína y una elevada cantidad de fibra (15g), y sin azúcares añadidos. Sus ingredientes principales son frijoles negros, caldo de pollo, vinagre, orégano, pimienta y arroz.
Pizza de dos quesos: ¡Sí, pizza! Esta versión de los CDC demuestra cómo adaptar platos populares para que sean saludables. Una ración (2 pedazos) contiene aproximadamente 440 calorías, 20g de proteína y un significativo 21% del valor diario de fibra, sin azúcares añadidos.
La receta utiliza harina de trigo integral, masa de pizza refrigerada, aceite de oliva, queso ricota bajo en grasa, albahaca, cebolla, ajo, mozzarella bajo en grasa, champiñones y pimiento rojo.
Para planificar sus comidas, la Asociación Americana de la Diabetes (ADA) recomienda el método del plato, que ayuda a controlar las porciones visualmente: la mitad del plato debe ser de vegetales sin almidón, un cuarto de alimentos ricos en carbohidratos con fibra, y el otro cuarto de alimentos con proteína.
Además, un nutricionista puede ayudarle a crear un plan personalizado que se adapte a sus preferencias y necesidades.

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¿Cuáles son los beneficios de comer saludable si tengo diabetes?
Adoptar patrones de alimentación saludables y mantener una dieta nutritiva conlleva una multitud de beneficios para las personas con diabetes, que van más allá del simple control del azúcar en la sangre.
La Secretaría de Salud (SSA) enfatiza que la actividad física, en combinación con una dieta adecuada, contribuye a prevenir enfermedades crónicas y degenerativas como el sobrepeso, la obesidad, la diabetes, la hipertensión, la ansiedad, la depresión y los trastornos del sueño.
Específicamente, una alimentación saludable y la actividad física regular pueden:
- Mejorar el control glucémico y metabólico: ayudan a mantener los niveles de glucosa, presión arterial y colesterol dentro de los rangos recomendados por los profesionales de la salud. Dietas como la de Enfoques Alimentarios para Detener la Hipertensión (DASH), recomendada por la Federación Mexicana de Diabetes (FMD), son ricas en potasio, calcio, proteína y fibra, lo que las hace muy favorables para el control de la diabetes.
- Promover un peso saludable: un plan de alimentación saludable, combinado con ejercicio, ayuda a alcanzar y mantener un peso adecuado. Perder tan solo entre el 5% y el 7% del peso corporal puede prevenir o mejorar problemas de salud y beneficiar los niveles de presión arterial, glucosa y colesterol en sangre, como explican los National Institutes of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK).
- Beneficiar la salud cardiovascular: la dieta DASH, ejerce un poder protector contra el riesgo de enfermedad cardiovascular. Reemplazar las grasas saturadas con grasas insaturadas más saludables también protege el corazón.
- Fortalecer huesos y músculos: la actividad física contribuye a fortalecer los músculos, huesos, ligamentos y articulaciones. Los alimentos ricos en calcio y vitamina D son esenciales para una resistencia de los huesos, de acuerdo con Centers for Disease Control and Prevention (CDC).
- Mejorar la función cerebral y el estado de ánimo: una buena alimentación favorece la oxigenación para la producción de neurotransmisores, impactando positivamente en las capacidades cerebrales como el pensamiento, el razonamiento y el estado de alerta. Además, la actividad física ayuda a prevenir la ansiedad y la depresión, y estabiliza el estado de ánimo.
- Optimizar la digestión y prevenir el estreñimiento: el consumo de fibra, presente en frutas, verduras y cereales integrales, ayuda a mantener la salud digestiva y a sentirse satisfecho por más tiempo. La actividad física también disminuye el estreñimiento, según la SSA.
Estos beneficios demuestran que un enfoque integral del bienestar, que incluye la nutrición y la actividad física, es crucial para las personas con diabetes, contribuyendo a una mejor calidad de vida.

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¿Cuáles son los hábitos saludables para la diabetes?
Adoptar un estilo de vida saludable es la clave en el manejo de la diabetes, y no se limita solo a la alimentación.
Según el NIDDK, llevar una vida saludable implica tomar medidas ahora para planificar comidas y postres saludables, hacer actividades físicas, dormir lo suficiente y dejar de fumar o de consumir productos derivados del tabaco.
Aquí, cinco hábitos esenciales:
- Alimentación saludable y planificada: elegir qué comer, cuánto y cuándo es vital. Los CDC recomiendan el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, productos lácteos bajos en grasa y proteínas magras. Es crucial aumentar la ingesta de fibra, calcio, vitamina D y potasio, mientras se limita el azúcar añadido, las grasas saturadas y el sodio.
- Actividad física regular: hacer ejercicio es una de las mejores herramientas para manejar la diabetes y es gratuita. el NIDDK subraya que el ejercicio regular ayuda a reducir los niveles de glucosa en sangre, presión arterial y colesterol, mejora la salud cardíaca, el peso, el estado de ánimo, el sueño, el equilibrio y la memoria. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja al menos 150 minutos de actividad física aeróbica moderada a la semana (30 minutos diarios) o 15 minutos de actividad aeróbica vigorosa.
- Gestión saludable del peso: si tiene sobrepeso u obesidad, manejar el peso puede ofrecer múltiples beneficios para la salud. Además de una dieta saludable y actividad física, dormir entre 7 y 8 horas todas las noches puede contribuir a alcanzar y mantener un peso saludable, según los CDC.
- Priorizar el descanso y la salud mental: la actividad física contribuye a estabilizar el ciclo de sueño y el estado de ánimo. El NIDDK destaca que dormir demasiado o muy poco puede elevar los niveles de glucosa en la sangre, y que los hábitos de sueño impactan la salud mental. Las personas con diabetes pueden experimentar estrés, tristeza o enojo, y manejar estos sentimientos es fundamental. Los CDC sugieren técnicas como la meditación, el yoga o simplemente salir a caminar para relajarse.
- Evitar el tabaco y mantener el monitoreo médico: dejar de fumar o consumir cualquier producto derivado del tabaco es crucial, ya que tanto la diabetes como el tabaquismo estrechan los vasos sanguíneos, aumentando el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, daño nervioso, enfermedad renal, problemas oculares y amputaciones.
- Además, es fundamental revisar los niveles de azúcar en la sangre con frecuencia y acudir a los chequeos médicos regularmente, tomando los medicamentos según lo recetado, incluso si se siente bien.
El monitoreo y la comunicación constante con el equipo de atención de salud son esenciales para un manejo efectivo de la diabetes.
La gestión de la diabetes es un viaje que requiere un enfoque multifactorial, donde cada elección de estilo de vida cuenta. Al integrar estas recetas deliciosas y estos hábitos saludables en la rutina diaria, las personas con diabetes pueden no solo controlar su condición de manera efectiva, sino también disfrutar de una vida más enérgica, feliz y libre de complicaciones, invirtiendo en su bienestar a largo plazo.
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