¿Por qué aumenta la grasa abdominal en la menopausia?

Durante la menopausia, los cambios hormonales pueden favorecer la acumulación de grasa abdominal y alterar la salud metabólica.

La grasa abdominal puede aumentar en esta etapa.
La grasa abdominal puede aumentar en esta etapa.(Foto: Canva)

Durante la menopausia no sólo pueden aparecer bochornos, alteraciones del sueño o cambios emocionales. También ocurren modificaciones en el organismo que pueden cambiar la forma en la que se distribuye la grasa corporal.

Uno de los cambios más frecuentes es que la grasa tienda a acumularse con mayor facilidad alrededor del abdomen, incluso en mujeres que antes solían concentrarla en otras zonas del cuerpo, como cadera, piernas o glúteos.

Este cambio se relaciona, entre otros factores, con la disminución de hormonas sexuales que ocurre durante esta etapa. Sin embargo, los especialistas advierten que no debe asumirse automáticamente como algo inevitable o sin importancia.

El doctor Ernesto García Rubí, endocrinólogo experto en diabetes y obesidad, señala que estos cambios deben observarse y evaluarse.

“No debemos asumir que aumentar de cintura, perder músculo o alterar la glucosa es simplemente parte de la edad, son señales que pueden y deben evaluarse y atenderse”.

¿Qué pasa con la grasa durante la menopausia?

Tras la menopausia disminuyen los niveles de estrógenos, hormonas que tienen distintas funciones en el organismo y que también participan en la composición corporal.

La reducción de estrógenos puede favorecer que la grasa se acumule con mayor frecuencia en la zona abdominal, de acuerdo con un boletín del Foro Internacional Ser Mujer, realizado en Puebla.

Los bochornos en la menopausia
Los bochornos en la menopausiaPexels

Al mismo tiempo, la disminución de testosterona puede contribuir a una reducción de la fuerza muscular y a que aumente la proporción de grasa respecto al músculo.

Por eso, el cambio no siempre se refleja únicamente como “subir de peso”. Una mujer puede modificar su composición corporal, perder masa muscular y acumular más grasa abdominal, incluso si la báscula no muestra un aumento demasiado evidente.

Esto vuelve importante mirar otros indicadores además del peso, como la circunferencia de la cintura, la composición corporal y algunos parámetros metabólicos.

¿Por qué importa la grasa abdominal?

Durante la transición menopáusica, los cambios en la composición corporal pueden favorecer una mayor resistencia a la insulina. Esto significa que el organismo necesita producir más insulina para mantener los niveles de glucosa bajo control.

Cuando existen otros factores de riesgo, estas alteraciones pueden contribuir a aumentar la probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 u otros problemas cardiometabólicos.

Sin embargo, esto no quiere decir que todas las mujeres desarrollarán obesidad o diabetes después de la menopausia.

La información presentada en el foro enfatiza que estas condiciones no son consecuencias inevitables de esta etapa de la vida. Cuando ya están presentes, sí pueden hacer más complejo el perfil cardiometabólico, por lo que se recomienda evaluar cada caso de forma individual.

Menopausia no significa aumento inevitable de peso. Conoce qué hacer para mantener tu salud.
Menopausia no significa aumento inevitable de peso. Conoce qué hacer para mantener tu salud.(Foto: Canva)

La menopausia puede ser un momento para revisar el metabolismo

Precisamente por estos cambios, la transición menopáusica puede convertirse en una oportunidad para revisar cómo se encuentra la salud metabólica.

Además del peso y la cintura, pueden valorarse indicadores como glucosa, presión arterial, niveles de lípidos y composición corporal, dependiendo de cada persona y de su historia clínica.

También pueden incorporarse medidas cotidianas como una alimentación equilibrada, dormir adecuadamente y realizar actividad física.

El entrenamiento de fuerza tiene un papel relevante, ya que ayuda a trabajar la masa y fuerza muscular. Esto es especialmente importante en una etapa en la que puede aumentar la proporción de grasa respecto al músculo.

En México, el tema cobra especial relevancia debido a que más de seis millones de mujeres entre 45 y 65 años se encuentran actualmente en etapa de climaterio.