Científicos mexicanos logran frenar el virus de la influenza ¿con bacterias?

Investigadores mexicanos lograron reducir la replicación del virus de influenza H1N1 y H3N2 en células humanas mediante un lisado bacteriano.

Los lisados bacterianos podrían ayudar contra enfermedades como la influenza
Los lisados bacterianos podrían ayudar contra enfermedades como la influenzaImagen generada con IA

Investigadores mexicanos encontraron que un lisado bacteriano fue capaz de activar mecanismos de defensa del sistema inmune y reducir la replicación de dos variantes del virus de influenza A en células humanas cultivadas en laboratorio.

Los resultados fueron presentados por el doctor Rosalino Vázquez López, investigador del Centro de Investigación en Ciencias de la Salud (CICSA) de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Anáhuac México, durante el Summit Cancún 2026, organizado por Opella.

La investigación se enfocó en un lisado bacteriano —también estudiado como postbiótico—, y su interacción con las células dendríticas, un tipo de célula que desempeña un papel fundamental en la coordinación de la respuesta inmunológica.

El trabajo más reciente del equipo fue publicado el 18 de agosto de 2026 en la revista científica Frontiers in Cellular and Infection Microbiology y evaluó su comportamiento frente a dos subtipos del virus de influenza A: H1N1 y H3N2.

¿Cómo puede un lisado bacteriano actuar frente a la influenza?

Para comprender el experimento es necesario conocer el papel de las células dendríticas. Vázquez López las describió durante su conferencia como las principales “directoras” del sistema inmune, pues son capaces de detectar elementos extraños y participar en la activación de otras células encargadas de combatir infecciones.

El equipo obtuvo monocitos a partir de sangre de donadores y posteriormente los convirtió en células dendríticas. A diferencia de experimentos realizados únicamente con líneas celulares, en este caso se trabajó con células derivadas de muestras humanas, posteriormente se plantearon dos escenarios.

En el primero, las células recibieron el lisado bacteriano antes de ser expuestas al virus de influenza, con el objetivo de analizar lo que los investigadores denominan una condición de “preexposición”.

Médicos probaron pulmonarob para combatir la influenza
Médicos probaron pulmonarob para combatir la influenzaCortesía

En el segundo, las células fueron infectadas primero con influenza y posteriormente recibieron el lisado, denominado en el estudio como tratamiento “postinfección”.

Así, los científicos buscaban conocer no sólo qué ocurría si las células estaban previamente estimuladas, sino también qué sucedía cuando ya habían entrado en contacto con el virus.

Las células activaron su respuesta antiviral

Uno de los primeros hallazgos fue que las células tratadas mantuvieron una mayor viabilidad frente a la infección.

Durante la conferencia, Vázquez López explicó que cuando las células dendríticas eran infectadas únicamente con el virus, su viabilidad disminuía. En contraste, cuando recibían el lisado antes o después de la infección, se mantenían vivas y activas.

Los investigadores también observaron cambios en receptores tipo Toll o TLR, estructuras que permiten al sistema inmunológico reconocer componentes asociados con microorganismos.

Además, se detectó una respuesta relacionada con interferones, moléculas que cumplen una función importante en la defensa antiviral.

Vázquez López utilizó una analogía para explicarlo: una célula infectada puede enviar señales a las células vecinas para advertirles de la presencia del virus y dificultar que éste continúe reproduciéndose.

“Hay un virus en el barrio”, explicó durante la presentación al describir el mecanismo de los interferones, cuya función puede contribuir a limitar la replicación viral.

El artículo científico reporta cambios en la secreción de citocinas y la inducción de respuestas relacionadas con interferones tipo I en las células tratadas.

Redujeron la replicación de influenza H1N1 y H3N2

El resultado más llamativo apareció al analizar la cantidad de virus infeccioso producido después del tratamiento.

En pruebas de formación de placas, los investigadores observaron una reducción de la replicación tanto de influenza A/H1N1 como de H3N2. El efecto ocurrió cuando las células recibieron el lisado antes de la infección y también cuando se administró después, aunque fue más marcado en este último escenario.

En determinadas concentraciones utilizadas en el experimento, después de la infección ya no se detectaron partículas virales infecciosas mediante el ensayo de placas.

Durante su conferencia, Vázquez López resumió el resultado señalando que el tratamiento llevó a las células a producir interferones y que, bajo esas condiciones experimentales, “el virus no creció”.

Las pruebas virológicas formaron parte de un proyecto multidisciplinario en el que participaron investigadores de instituciones como la Universidad Anáhuac México, la UNAM, el Instituto Nacional de Cardiología, la Escuela Militar de Graduados en Sanidad y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

¿Significa que puede prevenir o tratar la influenza?

Todavía no. Esta es una de las principales precisiones del estudio. Los experimentos se realizaron in vitro, es decir, utilizando células humanas cultivadas en laboratorio y no personas con influenza.

Los propios autores advierten que los términos “preexposición” y “postinfección” únicamente describen el momento en que las células recibieron el lisado dentro del experimento y no deben interpretarse como evidencia de que el producto prevenga o trate clínicamente la influenza en seres humanos.

El estudio tampoco reproduce toda la complejidad del sistema inmunológico dentro de las vías respiratorias. Por ello, los investigadores señalan que serán necesarios nuevos experimentos, incluidos estudios in vivo y análisis de otras partes de la respuesta inmunitaria, para determinar si estos resultados pueden trasladarse eventualmente a una aplicación clínica.

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