¿Notas tus ojos amarillos? El aviso de que algo no va bien con tu hígado o la bilis
La ictericia causa ojos amarillos y suele estar relacionada con daño hepático, obstrucción biliar u otras alteraciones internas.

El color de los ojos suele pasar desapercibido hasta que cambia. Sin embargo, cuando la parte blanca del ojo adquiere un tono amarillento, no se trata de un detalle menor ni de una cuestión estética.
En muchos casos, este cambio visible puede ser una señal de ictericia, una condición médica que suele estar relacionada con problemas en el hígado, la vesícula o las vías biliares.

¿Por qué los ojos se vuelven amarillos?
La ictericia es la coloración amarilla de la piel, las mucosas y la esclerótica, es decir, la parte blanca del ojo. Este cambio ocurre cuando se acumula en la sangre una sustancia llamada bilirrubina, un pigmento amarillo que se produce de forma natural al descomponerse los glóbulos rojos.
De acuerdo con MedlinePlus, el portal médico de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, la bilirrubina es un desecho normal del organismo. El hígado se encarga de procesarla y eliminarla a través de la bilis, que posteriormente se expulsa por el intestino.
Cuando este proceso falla, la bilirrubina se eleva en la sangre y se deposita en tejidos visibles, como la piel y los ojos.
Por esta razón, los ojos suelen ser uno de los primeros lugares donde se nota la ictericia, incluso antes de que la piel cambie de color, ya que la esclerótica es especialmente sensible a la acumulación de este pigmento.

Hígado, bilis y bilirrubina: cómo están conectados con los ojos amarillos
El hígado cumple un papel central en la aparición de los ojos amarillos. Su función es transformar la bilirrubina en una forma que el cuerpo pueda eliminar de manera segura a través de la bilis y, posteriormente, por las heces.
Según el Manual MSD, cuando el hígado está dañado —por inflamación, infección o enfermedad crónica— o cuando existe una obstrucción en las vías biliares, la bilirrubina no se elimina correctamente. Como consecuencia, se acumula en la sangre y aparece la ictericia.
Debido a lo anterior, los ojos amarillos pueden ser una manifestación externa de un problema interno, relacionado con el funcionamiento del hígado, la vesícula biliar o el sistema encargado de transportar la bilis.

Señales y síntomas que suelen acompañar a los ojos amarillos
La ictericia rara vez aparece sola. En muchos casos se acompaña de otros signos que ayudan a identificar la gravedad del problema y a orientar su posible causa. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Orina oscura, de color marrón o ámbar.
- Heces claras o blanquecinas, lo que indica que la bilis no está llegando al intestino.
- Picazón generalizada en la piel, causada por la acumulación de sales biliares.
- Fatiga, malestar general o pérdida del apetito.
El Manual MSD señala que estos síntomas suelen presentarse cuando existe una alteración significativa en la eliminación de la bilirrubina, especialmente en casos de obstrucción biliar o enfermedad hepática avanzada.

Causas comunes de ictericia
Las causas de los ojos amarillos pueden variar ampliamente, pero la mayoría se agrupan en tres grandes categorías: problemas del hígado, alteraciones en las vías biliares y trastornos relacionados con la sangre.
Entre las causas más frecuentes se encuentran:
- Hepatitis viral o alcohólica.
- Hígado graso, tanto alcohólico como no alcohólico.
- Cirrosis hepática.
- Cálculos biliares que bloquean el flujo de la bilis.
- Tumores o inflamación en las vías biliares.
- Efectos secundarios de medicamentos o exposición a sustancias tóxicas.
El Instituto de Plástica Ocular y Oftalmología explica que, aunque el ojo es el órgano donde se nota el cambio de color, el origen casi siempre está fuera de él, principalmente en el hígado o la vesícula biliar.
Cuándo acudir con urgencia al médico
Los especialistas advierten que hay situaciones en las que los ojos amarillos requieren atención médica inmediata. Entre los principales signos de alarma se encuentran:
- Dolor abdominal intenso, especialmente del lado derecho.
- Confusión mental, somnolencia o cambios en la conducta.
- Sangrado fácil, moretones frecuentes o vómitos con sangre.
- Fiebre acompañada de ictericia.
Ante estos síntomas, la persona debe acudir de inmediato a un servicio médico, ya que podrían indicar una enfermedad hepática grave o una obstrucción biliar severa.
Los ojos amarillos no son un síntoma que deba ignorarse. Aunque en algunos casos la causa puede ser tratable o reversible, también pueden ser la primera señal visible de una enfermedad hepática importante.
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