¿Tomas metformina? Estudio revela cómo ayuda a controlar el azúcar

La metformina convierte a tu intestino en una esponja que absorbe el azúcar antes de que llegue al resto del cuerpo

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La metformina no actúa como se pensabaEspecial

Uno de los fármacos más utilizados para el tratamiento de la diabetes es la metformina, la cual ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre; sin embargo, hasta hace unos días se creía que su acción la hacía sobre el hígado, órgano que participa en la producción del azúcar cuando el cuerpo la necesita.

En una investigación publicada en Nature Metabolism, se plantea que la metformina ayuda a controlar la glucosa al inhibir el complejo I mitocondrial en el epitelio intestinal, es decir, en las células que recubren el intestino. Dicho de forma sencilla: el fármaco modifica la manera en que esas células producen y usan energía. Al hacerlo, el intestino aumenta su consumo de glucosa y funciona como una especie de ‘sumudero’ que absorbe el exceso de azúcar que circula en el organismo.

El intestino como protagonista de la metformina

La metformina es conocida por ayudar a reducir los niveles de glucosa y mejorar el control del azúcar después de los alimentos. Lo que no estaba completamente claro era el mecanismo exacto detrás de esos beneficios.

De acuerdo con la investigación, cuando una persona toma metformina en dosis habituales, el medicamento alcanza concentraciones mucho más altas en el intestino que en otros tejidos, como el hígado o el músculo. Esa acumulación local sería clave, porque permitiría que el fármaco actúe sobre el complejo I mitocondrial, una pieza de la cadena respiratoria que participa en la producción de energía dentro de las células.

Para entenderlo, hay que imaginar a la mitocondria como una central energética. Cuando la metformina interfiere con una parte de esa central, las células intestinales buscan otra forma de obtener energía. Entonces aumentan la glucólisis, un proceso mediante el cual usan glucosa. En otras palabras, el intestino comienza a captar más azúcar y a transformarla, principalmente, en lactato.

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Metformina podría bloquear beneficios clave del ejercicio Foto Canva

Por qué esto podría cambiar la explicación clásica

Durante décadas, una de las explicaciones más repetidas sobre la metformina fue que actuaba principalmente al reducir la producción de glucosa en el hígado. Este estudio no descarta que el medicamento tenga efectos en otros órganos, pero sí propone que el intestino tiene un papel más importante de lo que se pensaba.

Los investigadores encontraron que la inhibición del complejo I mitocondrial en el intestino era necesaria para varios efectos asociados con la metformina: mayor captación de glucosa intestinal, producción de lactato, reducción de citrulina y mejor control de los picos de azúcar después de comer.

Este último punto es relevante porque la glucosa posprandial, es decir, el aumento de azúcar después de los alimentos, es una parte importante del control metabólico en personas con diabetes tipo 2. El estudio señala que estos picos de glucosa pueden ser un predictor más fuerte de enfermedad cardiovascular y mortalidad que la glucosa en ayuno.

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La metformina podría ayudar a contrarrestar el estrés metabólico de la terapia hormonal, cuando la fatiga y otros efectos secundarios suelen limitar la actividad física.Foto: Pixabay

¿Qué encontraron los investigadores?

Para probar esta hipótesis, el equipo combinó datos metabolómicos en humanos con modelos en ratones modificados genéticamente. En estos animales, los investigadores hicieron que las células intestinales expresaran una enzima capaz de evitar el bloqueo del complejo I mitocondrial.

Cuando esa “protección” estaba presente, la metformina ya no generaba con la misma fuerza varios de sus efectos habituales. Por ejemplo, disminuía su capacidad para aumentar la captación de glucosa en el intestino y para mejorar la tolerancia a la glucosa. Esto reforzó la idea de que el complejo I mitocondrial intestinal es un punto clave para explicar la acción del medicamento.

El estudio también observó que otros compuestos, como la fenformina y la berberina, compartirían este mecanismo de acción intestinal. En el caso de la berberina, vendida como suplemento para el control metabólico, los autores sugieren que su efecto también dependería de la inhibición del complejo I en el intestino.

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metformina

¿Qué significa para los pacientes?

Este hallazgo no significa que las personas deban cambiar su tratamiento ni tomar metformina de forma distinta. La metformina debe usarse bajo indicación médica, especialmente porque puede tener efectos secundarios gastrointestinales y no es adecuada para todos los pacientes.

Lo importante del estudio es que ayuda a entender mejor cómo funciona un medicamento usado desde hace décadas. También abre una línea de investigación para desarrollar tratamientos que actúen de forma más dirigida en el intestino, con el objetivo de mejorar el control de la glucosa y quizá reducir efectos no deseados en otros tejidos.

En términos simples, la metformina podría no ser solo un medicamento que “le habla” al hígado. También podría estar usando al intestino como una herramienta metabólica para retirar glucosa de la circulación después de comer. Y esa diferencia cambia la forma en que se entiende uno de los fármacos más importantes contra la diabetes tipo 2.

bgpa