Hormonas inmunoprotectoras en el embarazo: así protege el cuerpo al bebé
Progesterona, prolactina y vitamina D ayudan a que el sistema inmune tolere al feto y proteja la salud de la madre durante el embarazo.

Durante el embarazo, el organismo femenino no solo sostiene y desarrolla una nueva vida, sino que también realiza ajustes complejos para proteger al bebé sin comprometer la salud de la madre.
Este proceso no ocurre de manera espontánea ni azarosa: está cuidadosamente regulado por un conjunto de hormonas que, además de cumplir funciones reproductivas clásicas, modulan el sistema inmunológico para permitir que el embarazo avance de forma segura.
Estas hormonas ayudan a que el cuerpo materno no rechace al feto, al tiempo que mantiene la capacidad de defenderse frente a infecciones, a este grupo se le conoce como hormonas inmunoprotectoras del embarazo.

¿Qué significa “inmunoprotección” durante la gestación?
El embarazo plantea un desafío biológico único, en el cual el feto contiene material genético del padre y, desde el punto de vista inmunológico, podría ser reconocido como un “tejido extraño”.
Sin embargo, el cuerpo humano ha desarrollado mecanismos altamente especializados para evitar ese rechazo, indica el Instituto Nacional de Perinatología (INPer) en un artículo difundido por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Uno de ellos es la creación de un ambiente inmunológicamente privilegiado en el útero, donde el sistema inmune se comporta de forma distinta a como lo haría en otros tejidos.
Este entorno permite que el embarazo llegue a término sin que el sistema inmunológico ataque al feto.
Es importante aclarar que esto no significa que las defensas “bajen”, en realidad, se trata de un equilibrio fino entre protección contra agentes externos y tolerancia hacia el bebé, logrado gracias a hormonas que funcionan como mensajeros inmunoprotectores.

¿Cuáles son las hormonas inmunoprotectoras durante el embarazo?
De acuerdo con un artículo publicado por la UNAM y un estudio realizado por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, estas son las hormonas que protegen al bebé y a la madre durante el embarazo:
1. Progesterona
La progesterona es probablemente la hormona más conocida del embarazo, pero su función va mucho más allá de preparar el útero.
Durante la gestación, esta hormona —producida primero por el cuerpo lúteo y después por la placenta— desempeña un papel clave en la regulación del sistema inmune. Entre sus funciones están:
- Mantiene el revestimiento uterino en condiciones óptimas para el embrión.
- Reduce señales inflamatorias que podrían activar una respuesta inmunológica contra el feto.
- Modula la actividad de células inmunitarias, disminuyendo el riesgo de un “ataque” a la placenta.
- Favorece la producción de sustancias antimicrobianas que ayudan a proteger contra infecciones.
Gracias a estas acciones, la progesterona contribuye a que el sistema inmunológico reconozca al feto como un aliado biológico, no como una amenaza.
2. Prolactina
Aunque suele asociarse con la lactancia, la prolactina cumple funciones esenciales durante el embarazo. Esta hormona participa activamente en la regulación del ambiente uterino y en la tolerancia inmunológica. Su trabajo es:
- Cruza hacia el líquido amniótico y ayuda a regular el equilibrio de agua y sales, fundamental para el bienestar fetal.
- Modula la respuesta inmune local, evitando una activación excesiva de células defensivas.
- Controla procesos inflamatorios que, si se desregulan, podrían favorecer un parto prematuro.
Estas acciones hacen de la prolactina una aliada silenciosa para mantener un embarazo estable.
3. Calcitriol (vitamina D activa)
El calcitriol, forma activa de la vitamina D, también se produce en la placenta durante el embarazo. Su función va más allá de la salud ósea. Los aportes clave del calcitriol son:
- Facilita la absorción de calcio y fósforo necesarios para el desarrollo óseo del feto.
- Disminuye la producción de sustancias proinflamatorias y estimula defensas antimicrobianas naturales.
- Participa en la decidualización del endometrio, es decir, en la preparación del tejido uterino que sostiene al embarazo.
Los expertos relacionan los niveles adecuados de vitamina D con menor riesgo de complicaciones obstétricas.
4. Melatonina
La melatonina, conocida principalmente por regular el sueño, también se sintetiza en la placenta y cumple funciones importantes durante la gestación. Contribuye con:
- Actúa como antioxidante y antiinflamatorio, protegiendo tejidos maternos y fetales del daño celular.
- Regula el metabolismo energético de la placenta, asegurando un suministro constante de energía al bebé.
- Puede influir en el desarrollo del sistema nervioso fetal y en la regulación del crecimiento celular.
5. Galectina 1
Aunque no es una hormona clásica, la galectina 1 actúa como una molécula reguladora clave durante el embarazo. Entre sus funciones están:
- Se produce en la placenta y las membranas fetales.
- Modula la respuesta inmunológica materna y fetal.
- Favorece la formación de vasos sanguíneos necesarios para el desarrollo del feto.
- Regula la producción de sustancias inflamatorias en contextos de infección o inflamación.

Hormonas clásicas del embarazo que también contribuyen
Además de las hormonas inmunoprotectoras, la Stanford Children’s Health señala también otras hormonas conocidas que cumplen un papel indirecto:
- hCG (gonadotropina coriónica humana): mantiene la producción de progesterona en etapas tempranas del embarazo.
- Estrógenos: favorecen el crecimiento uterino, el flujo sanguíneo placentario y múltiples adaptaciones fisiológicas.

El embarazo no consiste simplemente en “adaptarse”: es un proceso activo y cuidadosamente regulado.
Hormonas como la progesterona, prolactina, calcitriol y melatonina, junto con moduladores como la galectina 1, trabajan en conjunto para crear un equilibrio entre tolerancia y defensa. Gracias a este sistema, el organismo materno protege al feto sin poner en riesgo su propia salud.
Comprender estas interacciones no solo aporta claridad científica, sino que también ofrece una visión tranquilizadora y empoderadora para quienes viven la experiencia del embarazo.
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