Factores que alteran la flora vaginal y elevan el pH sin que lo notes

La flora vaginal mantiene un pH 3.8–4.5 gracias a lactobacilos; antibióticos, jabones perfumados o estrés pueden romper ese equilibrio y causar infecciones.

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Factores que alteran la flora vaginal y elevan el pH sin que lo notes. Foto: Canva.

Ni “falta de higiene” ni mala suerte: muchas infecciones vaginales empiezan cuando se rompe un equilibrio biológico que la vagina mantiene por sí sola. 

La flora vaginal es parte de ese sistema de defensa y responde a cambios internos y externos que a veces ni notamos, por eso hay momentos en los que el cuerpo se vuelve más vulnerable.

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Factores que alteran la flora vaginal y elevan el pH sin que lo notes. Foto: Canva.

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¿Qué es la flora vaginal?

La flora vaginal —hoy llamada con más precisión microbiota o microbioma vaginal— es el conjunto de microorganismos que viven de forma natural en la vagina.

Lejos de ser algo “sucio” o que deba eliminarse, este ecosistema es una barrera de defensa esencial para la salud íntima. Un artículo de la American Society For Microbiology, explican que, cuando está en equilibrio, ayuda a prevenir infecciones y a mantener la mucosa vaginal sana.

Cuando la microbiota está en equilibrio, ayuda a prevenir infecciones y a mantener la mucosa vaginal sana. En la mayoría de mujeres sanas predominan bacterias del género Lactobacillus.

Estas bacterias producen ácido láctico y otras sustancias antimicrobianas que mantienen el pH vaginal en un rango ácido (aproximadamente 3.8 a 4.5). Ese ambiente ácido dificulta que crezcan microbios que sí causan enfermedad, como ciertas bacterias anaerobias u hongos.

Los especialistas también señalan que este ecosistema no es “estático”: cambia con la edad, las hormonas, la vida sexual y los hábitos cotidianos.

Por eso, una mujer puede tener variaciones normales sin que esto implique enfermedad; el problema aparece cuando el cambio es intenso o persistente y se rompe el dominio protector de los lactobacilos. A ese estado se le conoce como disbiosis vaginal. 

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Factores que alteran la flora vaginal y elevan el pH sin que lo notes. Foto: Canva.

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Factores externos que alteran la flora vaginal

Información de Springer Nature, subraya que el desequilibrio suele venir de factores repetidos y normalizados —no de algo aislado—, sobre todo cuando modifican el pH o dañan la mucosa.

1) Antibióticos sin control

Los antibióticos no distinguen entre bacterias “buenas” y “malas”. Cuando se usan sin indicación médica o de forma prolongada, pueden disminuir la cantidad de lactobacilos, lo que facilita que otras bacterias oportunistas se instalen y aumente el pH.

Los especialistas mencionan que la microbiota vaginal describen a los antibióticos como uno de los detonantes más comunes de disbiosis y de recurrencia de infecciones.

2) Higiene agresiva o perfumada

Las duchas vaginales, jabones con fragancia, aerosoles íntimos y toallitas antibacteriales pueden alterar la acidez natural y “arrastrar” lactobacilos protectores.

Las revisiones clínicas publicadas en 2024 advierten que estas prácticas elevan el riesgo de disbiosis porque modifican el ambiente interno que la vagina regula por sí sola.

3) Ropa húmeda/ajustada y calor prolongado

Permanecer con traje de baño mojado, usar ropa interior sintética o pantalones demasiado cerrados aumenta la humedad y la temperatura local. Ese “microclima” facilita la proliferación de hongos como Candida y de bacterias oportunistas. No es que la ropa “cause” infección por sí misma, pero sí crea condiciones que desequilibran la microbiota.

4) Estrés crónico y sueño insuficiente

El estrés sostenido influye en la respuesta inmune y en la regulación de la mucosa vaginal. Una revisión de estilo de vida y microbioma vaginal (2024) encontró que el estrés psicosocial se asocia con mayor susceptibilidad a vaginosis bacteriana y otras infecciones por alteraciones en la microbiota.

5) Tabaquismo

El tabaco también se mantiene como factor asociado a disbiosis. Además, fumar favorece microbiotas menos dominadas por lactobacilos y con mayor inflamación, lo que aumenta el riesgo de vaginosis bacteriana y recurrencias.

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Factores que alteran la flora vaginal y elevan el pH sin que lo notes. Foto: Canva.

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Factores internos que alteran la flora vaginal

Las hormonas son de los moduladores más potentes del microbioma vaginal porque regulan el glucógeno vaginal, que funciona como alimento para los lactobacilos. Cuando hay estrógenos estables, suele haber más lactobacilos y un pH más bajo; cuando disminuyen, el ecosistema cambia.

Ciclo menstrual

Durante la menstruación el pH sube temporalmente por la presencia de sangre, lo que aumenta ligeramente la diversidad bacteriana. Después, en las fases folicular y lútea, la flora suele recuperar su equilibrio. Esto es normal, pero en algunas mujeres sensibles puede detonar síntomas, sobre todo si se suma algún factor externo.

Embarazo

En el embarazo normalmente hay más estabilidad y dominancia de lactobacilos, lo cual protege a madre y bebé. Sin embargo, cuando esa dominancia se pierde, aumenta el riesgo de infecciones y complicaciones obstétricas, como parto prematuro. 

Menopausia

El descenso de estrógenos reduce el glucógeno disponible, bajan lactobacilos, sube el pH y aparecen microbiotas más diversas. Esta transición puede explicar por qué algunas mujeres presentan resequedad, irritación o infecciones recurrentes después de la menopausia.

¿Qué afecciones de salud puede desencadenar el desequilibrio de la flora vaginal?

Cuando el equilibrio vaginal se altera, los microorganismos patógenos pueden desplazar a las bacterias beneficiosas. Esto abre la puerta a varias afecciones comunes:

  • Vulvovaginitis o vaginitis

La vaginitis es la inflamación de la vagina y, a veces, también de la vulva. Puede deberse a hongos, bacterias o irritación química. Información de Mayo Clinic calcula que alrededor del 75% de las mujeres tendrá al menos una infección por hongos (candidiasis) en su vida, y una minoría tendrá recurrencias frecuentes. 

  • Vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana ocurre cuando hay un exceso de bacterias anaerobias que sustituyen a los lactobacilos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una de las alteraciones vaginales más frecuentes y se relaciona con pH elevado. Los síntomas típicos incluyen flujo blanco o grisáceo y olor fuerte, además de ardor al orinar o picazón.

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Factores que alteran la flora vaginal y elevan el pH sin que lo notes. Foto: Canva.

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Señales de alarma de un desequilibrio y cuándo ir al ginecólogo

La disbiosis no siempre da síntomas, pero cuando se manifiesta suele hacerlo así:

  • Flujo distinto al habitual (color, textura o cantidad).
  • Olor fuerte tipo “pescado” (frecuente en vaginosis bacteriana).
  • Comezón o ardor.
  • Dolor al orinar o al tener relaciones.
  • Irritación persistente.

Busca consulta:

  • Los síntomas duran más de 3–5 días.
  • Hay recurrencias (más de 3 episodios al año).
  • Presentas molestias durante el embarazo.
  • Hay sangrado fuera de menstruación.
  • Sientes dolor pélvico intenso.

La flora vaginal es una barrera natural que trabaja todos los días a favor de la salud íntima, y su equilibrio depende tanto de la dominancia de lactobacilos como de un pH ácido estable.

Sin embargo, hábitos aparentemente inofensivos —como usar productos perfumados, recurrir a duchas internas, fumar o tomar antibióticos sin diagnóstico— pueden desajustar ese ecosistema. 

A esto se suman cambios internos normales, como el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia, que modifican la microbiota y vuelven a algunas mujeres más vulnerables a la disbiosis, la vaginosis bacteriana o la candidiasis. 

Por eso, más que “limpiar de más” o resignarse al malestar, la clave está en respetar el funcionamiento natural del cuerpo, identificar señales de alarma como flujo anormal, olor fuerte, ardor o irritación persistente, y acudir al ginecólogo cuando los síntomas no ceden o se repiten.