¡El invierno no tiene que ser una pesadilla! Estas son algunas claves para prevenir crisis de asma infantil
En temporada invernal, las crisis de asma infantil se incrementan por el frío y la contaminación, los expertos recomiendan controlar la humedad y fortalecer el sistema inmunológico.

Cuando llega el invierno, muchos padres notan que sus hijos tosen más o tienen dificultad para respirar, y lo atribuyen al frío o a un resfriado común.
Sin embargo, en algunos casos, esos episodios pueden ser señales de asma infantil, una enfermedad crónica que se intensifica durante esta temporada.

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¿Qué es el asma infantil?
El asma infantil es una enfermedad crónica de los pulmones que provoca que las vías respiratorias del niño sean más sensibles a ciertos factores llamados desencadenantes, según explica la Stanford Medicine.
Cuando el niño entra en contacto con estos factores, ocurren varios cambios en sus pulmones:
- Se inflama el revestimiento de las vías respiratorias.
- Los músculos que las rodean se contraen, dificultando el paso del aire.
- Se produce más mucosidad de lo habitual.
Estos cambios hacen que las vías respiratorias se estrechen, provocando dificultad para respirar, tos, silbidos (sibilancias) o sensación de opresión en el pecho.
La causa exacta del asma aún no se conoce por completo. Sin embargo, los especialistas señalan que puede ser hereditaria, pero también influye el entorno: infecciones respiratorias frecuentes, contaminación ambiental, humo del cigarro, o exposición a ciertos productos químicos.

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¿El asma infantil se puede prevenir en invierno?
El asma no puede prevenirse por completo, pero sí pueden reducirse las crisis y mantener una buena calidad de vida.
El invierno es una época en la que aumentan los virus respiratorios y el frío ambiental, factores que agravan los síntomas.
Según MedLinePlus, durante el invierno el aire frío y seco puede irritar las vías respiratorias, mientras que la permanencia prolongada en interiores aumenta el contacto con polvo, moho y ácaros, todos ellos posibles desencadenantes de crisis asmáticas.
Recomendaciones generales:
- Evitar el humo del cigarro, incluso el de segunda mano.
- Reducir la exposición a la contaminación ambiental y al polvo.
- Seguir el tratamiento médico indicado por el pediatra o neumólogo.
- Mantener un control regular del asma, asistiendo a las consultas y revisiones.
Cuidados especiales en invierno
La neumóloga Fátima Ortega subraya que el invierno es una de las estaciones más desafiantes para los niños con asma, pero también la más predecible. Con un plan adecuado, las crisis pueden evitarse.
Mantener el control médico: No se deben suspender los medicamentos recetados sin la indicación del médico. Los tratamientos de mantenimiento —como los inhaladores con esteroides— ayudan a mantener las vías respiratorias desinflamadas y a prevenir ataques graves.
- Reducir el riesgo de infecciones: Cumplir con el esquema de vacunación es fundamental. Virus como la influenza, el COVID-19 o el neumococo pueden agravar los síntomas del asma o desencadenar complicaciones respiratorias.
- Evitar la exposición a alérgenos: Mantener el hogar libre de polvo y moho es esencial. Se recomienda aspirar regularmente, limpiar con paños húmedos y cambiar sábanas y toallas al menos una vez por semana.
- Ventilación de espacios: Abrir las ventanas durante unos minutos cada día mejora la ventilación y reduce la concentración de alérgenos en el ambiente.
- Controlar la humedad: El exceso de humedad favorece el crecimiento de moho y ácaros. Usar deshumidificadores o ventiladores puede ayudar a mantener un ambiente más saludable.
- Fortalecer el sistema inmunológico: Fomentar una alimentación balanceada, rica en frutas y verduras, y realizar actividad física moderada fortalece los pulmones y mejora la resistencia del cuerpo al frío.
- Protegerse del aire frío: Antes de salir, los niños deben abrigarse bien y cubrir nariz y boca con una bufanda o pañuelo, para calentar el aire que inhalan y reducir el riesgo de broncoespasmos.

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Cuándo acudir al médico
Si tu hijo presenta síntomas de asma que no están bien controlados, comunícate con su médico. Busca atención médica de inmediato si:
- Se despierta con frecuencia por la noche debido a tos o dificultad para respirar.
- Tiene problemas para realizar actividades físicas.
- Necesita usar el inhalador de rescate con más frecuencia.
- También se requiere atención urgente si presenta:
- Dificultad severa para respirar.
- Tos persistente o silbidos que no mejoran con el tratamiento.
- Dificultad para hablar o caminar.
- Labios o uñas azulados, señal de falta de oxígeno.
- Respiración rápida (más de 30 por minuto) o retracción del pecho al respirar.
En casos de emergencia, acude al hospital más cercano.
El asma infantil es una condición que requiere atención constante y educación familiar. Aunque no tiene cura, con un tratamiento adecuado, control médico y hábitos saludables, los niños pueden llevar una vida plena.
Durante el invierno, la prevención y el seguimiento médico son las mejores herramientas. Vacunar, mantener ambientes libres de alérgenos y evitar el humo son acciones simples que salvan respiraciones, y en muchos casos, vidas.
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