Día Mundial del Riñón; qué es y por qué se conmemora
El Día Mundial del Riñón busca alertar sobre una enfermedad que afecta a 850 millones de personas y que puede avanzar sin síntomas evidentes.

Los riñones filtran la sangre, eliminan desechos y ayudan a mantener el equilibrio de líquidos y minerales en el cuerpo.
A pesar de su importancia, muchas personas no prestan atención a su salud hasta que aparece un problema serio. La enfermedad renal suele desarrollarse de forma silenciosa durante años, por lo que la detección temprana y la prevención resultan fundamentales.
En este contexto, el Día Mundial del Riñón busca impulsar la conciencia sobre el cuidado de estos órganos y la importancia de realizar revisiones médicas oportunas.

¿Por qué se conmemora el Día Mundial del Riñón?
El Día Mundial del Riñón, establecido por la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN), se conmemora el segundo jueves de marzo de cada año con el objetivo de visibilizar el impacto de las enfermedades renales y promover la prevención temprana.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la ISN, cerca de 850 millones de personas en el mundo viven con algún tipo de enfermedad renal, una cifra superior a la de muchas enfermedades crónicas conocidas.
La conmemoración de 2026 tiene un contexto relevante, en 2025, la OMS aprobó una resolución que reconoce la salud renal como una prioridad de salud pública global. Esta medida busca reducir la brecha de diagnóstico, ya que millones de pacientes desconocen que padecen daño renal hasta etapas avanzadas.
En México, la situación también genera preocupación. De acuerdo con el Sistema de Información Legislativa (SIL) de la Secretaría de Gobernación, la enfermedad renal crónica (ERC) se considera una enfermedad catastrófica debido a su alto costo económico y a la complejidad de su tratamiento, que puede incluir diálisis o trasplante.

Salud renal para todos: el enfoque de 2026
El lema del Día Mundial del Riñón 2026 pone énfasis en el acceso equitativo a la atención médica y en la relación entre la salud humana y el entorno.
En México, especialistas estiman que más de 13 millones de personas viven con algún grado de daño renal, aunque la mayoría no lo sabe. Esta cifra se relaciona con la alta prevalencia de diabetes y presión arterial elevada, dos de los principales factores de riesgo en el país.
Datos del gobierno mexicano y del sistema de salud pública indican que la prevención debe centrarse en el control de estas enfermedades. Sin embargo, en los últimos años ha surgido un factor adicional: el estrés térmico.
Las olas de calor cada vez más intensas pueden provocar deshidratación prolongada. Esta condición aumenta el riesgo de lesiones renales, sobre todo en trabajadores agrícolas, personas que realizan labores físicas al aire libre y comunidades con acceso limitado a agua potable.
Investigaciones publicadas en el National Library of Medicine sugieren que la exposición constante a altas temperaturas puede afectar gradualmente la capacidad de filtración de los riñones, lo que incrementa el riesgo de desarrollar enfermedad renal con el paso del tiempo.

Cinco síntomas silenciosos que pueden indicar daño renal
Uno de los principales desafíos de la enfermedad renal es que puede avanzar durante años sin señales claras. De acuerdo con especialistas de Mayo Clinic, los riñones pueden perder hasta 90 % de su función antes de que aparezcan síntomas evidentes.
Por ello, los expertos recomiendan prestar atención a algunas señales que pueden indicar un problema:
- Hinchazón en pies, tobillos o rostro: Cuando los riñones no eliminan líquidos correctamente, el cuerpo puede retener agua y provocar inflamación.
- Fatiga constante: La acumulación de toxinas en la sangre y la disminución de la hormona que produce glóbulos rojos pueden generar cansancio persistente.
- Cambios en la orina: La presencia de espuma puede indicar pérdida de proteínas, mientras que la sangre en la orina requiere atención médica inmediata.
- Picazón persistente: El desequilibrio de minerales en la sangre puede provocar irritación o picazón en la piel.
- Dificultad para concentrarse: Cuando el organismo no elimina adecuadamente los desechos, algunas funciones cognitivas pueden verse afectadas.
Ante cualquiera de estos síntomas, especialistas recomiendan acudir a consulta médica y realizar estudios básicos.
Ocho medidas clave para prevenir la enfermedad renal
Diversos organismos internacionales, entre ellos el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH) y la OMS, coinciden en que la prevención es la estrategia más efectiva para proteger la salud renal.
Estas son algunas recomendaciones fundamentales:
- Controlar los niveles de glucosa: Las personas con diabetes deben vigilar su azúcar en sangre para reducir el daño renal.
- Monitorear la presión arterial: Mantenerla por debajo de 130/80 mmHg puede disminuir el riesgo de enfermedad renal.
- Seguir una alimentación equilibrada: Reducir el consumo de sal, alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas ayuda a proteger la función renal.
- Mantener una hidratación adecuada: Beber agua natural facilita la eliminación de toxinas.
- Evitar el tabaco: Fumar afecta la circulación sanguínea, incluida la que llega a los riñones.
- No automedicarse: El uso frecuente de antiinflamatorios sin supervisión médica puede causar daño renal.
- Realizar actividad física regular: Al menos 30 minutos diarios de ejercicio moderado favorecen la salud cardiovascular y metabólica.
- Realizar análisis médicos periódicos: Un estudio de creatinina en sangre permite evaluar el funcionamiento de los riñones.

El impacto del medio ambiente en la salud renal
En años recientes, los científicos han identificado nuevos factores ambientales que podrían influir en la salud de los riñones.
Investigaciones de University College London (UCL) sugieren que la enfermedad renal puede avanzar con mayor rapidez en regiones con climas cálidos. La exposición repetida a altas temperaturas favorece la deshidratación prolongada, lo que puede generar cicatrices en el tejido renal con el tiempo.
Además, estudios del National Institutes of Health (NIH) han comenzado a analizar el posible impacto de contaminantes ambientales y microplásticos en el organismo.
Aunque las investigaciones continúan, algunos científicos advierten que estas sustancias podrían afectar las células del nefrón, la unidad que permite a los riñones filtrar la sangre.
El Día Mundial del Riñón busca recordar que la salud renal es un componente fundamental del bienestar general. A pesar de que millones de personas viven con enfermedad renal, una gran parte de los casos puede prevenirse o detectarse a tiempo mediante revisiones médicas y cambios en el estilo de vida.
La información, el acceso a diagnósticos oportunos y la prevención siguen siendo las herramientas más importantes para reducir el impacto de estas enfermedades en la población mundial.
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