¿Te dijeron que una cirugía “riega” el cáncer? Esto es lo que realmente ocurre en el quirófano
Instituciones médicas señalan que la cirugía es una herramienta clave contra el cáncer y que la diseminación por el procedimiento es poco frecuente.

El miedo a que una cirugía o una biopsia puedan “regar” el cáncer es una de las creencias más comunes cuando se habla de esta enfermedad.
La idea de que al tocar un tumor las células malignas se diseminan por el cuerpo ha circulado durante años en conversaciones, redes sociales y búsquedas en internet, generando ansiedad y dudas en pacientes y familiares.
Sin embargo, la medicina moderna y la evidencia científica acumulada muestran que este temor se basa más en mitos que en hechos comprobados. Comprender cómo se propaga realmente el cáncer y qué papel juegan los procedimientos médicos es clave para tomar decisiones informadas y evitar retrasos en tratamientos que pueden salvar vidas.

¿De dónde surge el mito de que una cirugía “despierta” o “riega” el cáncer?
El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI, por sus siglas en inglés) explica que una de las creencias erróneas más frecuentes es pensar que el cáncer puede “derramarse” durante una cirugía o una biopsia, como si se tratara de un líquido que se esparce al abrir el cuerpo.
En realidad, la probabilidad de que una operación cause que el cáncer se disemine es extremadamente baja, y los procedimientos quirúrgicos están diseñados justamente para evitarlo.
De acuerdo con el NCI, los cirujanos oncológicos utilizan técnicas específicas para controlar el tumor durante la intervención y reducir al mínimo cualquier riesgo de liberación celular. Además, la institución aclara que exponer un tumor al aire no hace que crezca más rápido ni que se propague.
Gran parte de este mito se alimenta de una confusión común entre dos conceptos distintos:
- La metástasis, que es un proceso biológico complejo mediante el cual algunas células cancerosas logran viajar por la sangre o el sistema linfático y establecerse en otros órganos.
- Los procedimientos médicos, como cirugías o biopsias, que no generan ese proceso por sí mismos.
La metástasis forma parte de la evolución natural de ciertos cánceres y depende de múltiples factores biológicos del tumor, no del hecho de haber sido operado.

¿Qué dice la evidencia científica sobre biopsias y cirugía?
Biopsias: teoría frente a evidencia clínica
Una de las dudas más frecuentes es si una biopsia con aguja —procedimiento esencial para diagnosticar cáncer— puede mover células cancerosas fuera del tumor e iniciar una diseminación.
Desde el punto de vista técnico, algunos estudios reconocen que durante una biopsia puede ocurrir un desplazamiento microscópico de células, fenómeno conocido como needle tract seeding.
Sin embargo, una revisión publicada en la revista Cancers aclara que este evento no se traduce, en la gran mayoría de los casos, en recurrencia del cáncer, metástasis a distancia ni disminución de la supervivencia.
Así, que una célula se desplace no significa que vaya a sobrevivir, multiplicarse y formar un nuevo tumor. Muchos de estos eventos son subclínicos, es decir, no generan enfermedad detectable ni consecuencias para el paciente.
La American Cancer Society coincide en esta conclusión, al revisar estudios que siguieron a pacientes durante varios años después de una biopsia, la organización señala que no existe evidencia sólida de que estos procedimientos aumenten el riesgo de que el cáncer regrese o se propague.
Cirugía: ¿manipular un tumor puede liberar cáncer?
Otro temor habitual es que “cortar” o “manipular” un tumor durante una cirugía pueda liberar células cancerosas y provocar metástasis. Sin embargo, no existe evidencia clínica concluyente que respalde esta idea.
Las cirugías oncológicas se planean con extremo cuidado. El objetivo es retirar el tumor por completo, junto con un margen de tejido sano, minimizando la manipulación directa.
Los protocolos hospitalarios se basan en décadas de experiencia acumulada y en estudios clínicos que muestran que operar a tiempo mejora la supervivencia, no la empeora.
De hecho, retrasar una cirugía por miedo a “regar el cáncer” puede ser más perjudicial que el procedimiento en sí.

¿Qué es la siembra tumoral?
La llamada siembra tumoral es un término real en medicina y se refiere a la implantación de células tumorales en el trayecto de un procedimiento médico, como una biopsia o una cirugía mínimamente invasiva. Aunque existe, es un fenómeno poco común.
Un estudio publicado en Frontiers in Oncology analizó más de 8,000 casos reportados en distintas especialidades médicas. Sus conclusiones son claras:
- La siembra tumoral es inusual en comparación con el enorme número de procedimientos que se realizan cada año.
- Se ha descrito con mayor frecuencia en ciertos tipos de biopsias o cirugías laparoscópicas específicas, no en la cirugía abierta convencional.
- La mayoría de los reportes corresponden a carcinomas y adenocarcinomas, lo que no significa que todos los pacientes con estos cánceres estén en riesgo.
Los propios autores subrayan que este fenómeno no cambia el balance entre riesgos y beneficios de los procedimientos diagnósticos y terapéuticos actuales.

¿Qué deben preguntarse los pacientes antes de una cirugía o biopsia?
Aunque el riesgo de propagación es bajo, es válido y saludable que los pacientes participen activamente en su atención médica. Algunas preguntas útiles incluyen:
- ¿Por qué se recomienda esta biopsia o cirugía en mi caso específico?
- ¿Qué beneficios se esperan y cuáles son los riesgos reales?
- ¿Qué técnicas se utilizan para reducir cualquier riesgo?
- ¿Existen alternativas diagnósticas, como la biopsia líquida, en mi situación?
- ¿Es conveniente pedir una segunda opinión?
Contar con información clara ayuda a tomar decisiones informadas y reduce la ansiedad.La evidencia científica actual, respaldada por instituciones como el Instituto Nacional del Cáncer y la American Cancer Society, coincide en que:
- La idea de que una cirugía o biopsia “disemina” el cáncer es un mito cuando se interpreta literalmente.
- Aunque fenómenos como la siembra tumoral existen, son raros y no modifican la práctica médica habitual.
- En la mayoría de los casos, el mayor peligro es retrasar el diagnóstico o el tratamiento, lo que sí impacta negativamente en la supervivencia y el control de la enfermedad.
Informarse con fuentes confiables y dialogar abiertamente con el equipo médico sigue siendo la mejor herramienta para enfrentar un diagnóstico oncológico con claridad y confianza.
EL EDITOR RECOMIENDA



