Científicos logran mantener viva una cóclea fuera del cuerpo
Investigadores de Rockefeller observan por primera vez cómo las células ciliadas amplifican el sonido al mantener viva una cóclea ex vivo.

Investigadores de la Universidad Rockefeller lograron un avance histórico en la comprensión de la audición: mantener una pequeña porción de cóclea viva y funcional fuera del cuerpo, lo que permitió observar directamente cómo las células ciliadas amplifican el sonido.
Este logro, publicado en PNAS y Hearing Research, fue alcanzado poco antes del fallecimiento de A. James Hudspeth, pionero en el estudio de la neurociencia sensorial, y constituye la culminación de más de cinco décadas de investigación sobre los mecanismos moleculares que permiten escuchar.
Un experimento sin precedentes
El equipo diseñó un dispositivo capaz de mantener con vida fragmentos de cóclea de jerbos —animales cuya audición es similar a la humana— en condiciones casi idénticas a las del cuerpo, incluyendo fluidos ricos en nutrientes, temperatura y voltaje originales.
Esta innovación les permitió reproducir sonidos y observar cómo los haces de células ciliadas transformaban las vibraciones en impulsos eléctricos que el cerebro interpreta como sonido.
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“Ahora podemos observar los primeros pasos del proceso auditivo de una manera controlada, algo que antes era imposible”, señaló Francesco Gianoli, coautor del estudio y postdoctorante en el laboratorio de Hudspeth.
Confirmación de un principio universal
El hallazgo también resolvió un debate de décadas: la existencia de la llamada bifurcación de Hopf en la cóclea de mamíferos. Este fenómeno biofísico describe un punto de inestabilidad que permite amplificar señales sonoras muy débiles.
Aunque ya se había documentado en insectos y en la cóclea de la rana toro en estudios previos de Hudspeth, faltaba evidencia directa en mamíferos.
Rodrigo Alonso, coautor principal, explicó que la observación directa confirmó que este mecanismo está presente también en humanos y otros animales, lo que sugiere un principio biofísico universal de la audición.
Implicaciones para la salud auditiva
El avance podría allanar el camino para el desarrollo de terapias contra la pérdida auditiva neurosensorial, una condición que afecta a millones de personas y para la cual aún no existen fármacos aprobados.
“Con esta herramienta podemos estudiar cómo funciona el sistema, cómo y cuándo falla, y con suerte encontrar maneras de intervenir antes de que sea demasiado tarde”, dijo Gianoli.
Los investigadores esperan que la técnica permita probar tratamientos farmacológicos específicos para las células ciliadas, las principales responsables de la pérdida auditiva irreversible.
El legado de Hudspeth
Para Marcelo Magnasco, director del Laboratorio de Neurociencia Integrativa de Rockefeller, el trabajo representa “uno de los experimentos más impresionantes de los últimos cinco años” y un logro que honra el legado de Hudspeth, quien dedicó más de 20 años a buscar esta respuesta.
“El mayor mérito de este avance es que nos da por primera vez una ventana directa a la biomecánica de la audición, un fenómeno que hasta ahora permanecía oculto”, concluyó Magnasco.
bgpa