Blue Monday: por qué enero impacta el ánimo y la salud mental

El Blue Monday refleja un impacto emocional y neuroendocrino tras las fiestas decembrinas. Expertos explican por qué enero influye en el ánimo y la salud mental de millones de personas.

thumb
El Blue Monday es un concepto que se popularizó para referirse al tercer lunes de enero, conocido mediáticamente como “el día más triste del año”.Especial

En la cultura anglosajona, blue es algo más que un color, ya que también se asocia con la tristeza y con episodios de depresión.

El Blue Monday es un concepto que se popularizó para referirse al tercer lunes de enero, conocido mediáticamente como “el día más triste del año”.

Aunque su origen se remonta a una campaña publicitaria de una agencia de viajes, el término ha sido retomado para explicar un fenómeno real, la alteración emocional colectiva que muchas personas experimentan tras el periodo decembrino.

thumb
Este día coincide con la reincorporación total a la vida cotidiana, laboral, académica, familiar y económica, después de semanas de celebraciones.Especial

Este día coincide con la reincorporación total a la vida cotidiana, laboral, académica, familiar y económica, después de semanas de celebraciones. Durante las fiestas decembrinas, las personas viven una intensa estimulación psicosocial que incrementa la liberación de neurotransmisores asociados al bienestar, como la dopamina y la oxitocina, reforzados por reuniones familiares, regalos, viajes, expectativas y planes de inicio de año.

“A nivel neuroendocrinológico, este periodo genera una ‘sobrecarga emocional’ sostenida por más de 40 a 50 días, acompañada de alteraciones del sueño, mayor ingesta calórica y exposición prolongada a luz azul por el uso de dispositivos electrónicos, lo que reduce la secreción de melatonina, hormona clave para el descanso. Al finalizar abruptamente esta etapa, el organismo enfrenta una especie de ‘resaca emocional’, caracterizada por cansancio, desmotivación, tristeza y dificultad para retomar rutinas”, mencionó el doctor Humberto Bautista, vocero oficial de PiSA Farmacéutica.

El psicólogo Cliff Arnall introdujo el término Blue Monday en 2005, al proponer que factores como el clima invernal, las deudas acumuladas, la presión social, el incumplimiento de propósitos de Año Nuevo y la distancia temporal respecto a las festividades influyen negativamente en el estado de ánimo. Aunque su fórmula no tiene validez científica, los factores psicosociales que describe sí están documentados en la literatura sobre salud mental.

Este fenómeno se vuelve especialmente relevante al analizar el impacto global de los trastornos del estado de ánimo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 332 millones de personas viven con depresión, lo que representa cerca del 4% de la población mundial. La prevalencia es mayor en mujeres (6.9%) que en hombres (4.6%), y más del 10% de las mujeres embarazadas o en posparto presentan trastornos depresivos.

thumb
Este fenómeno se vuelve especialmente relevante al analizar el impacto global de los trastornos del estado de ánimo.Especial

En México, datos oficiales indican que 3.6 millones de personas adultas padecen depresión, de las cuales 1% corresponde a casos severos, según los Servicios de Atención Psiquiátrica de la Secretaría de Salud. El Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente señala que 25% de la población entre 18 y 65 años ha presentado algún problema de salud mental, pero solo 3% busca atención médica.

Tras la pandemia de COVID-19, el panorama se agravó. La Secretaría de Salud reportó que 29.9% de la población ha presentado al menos un episodio depresivo y 12.4% un trastorno depresivo recurrente. A pesar de ello, en países de ingresos altos solo una de cada tres personas con depresión recibe atención, debido a la baja inversión, la falta de personal especializado y la estigmatización social.

En este contexto, el Blue Monday no debe entenderse como una fecha aislada ni como un fenómeno trivial, sino como una oportunidad para visibilizar la salud mental, comprender los efectos de los cambios emocionales bruscos y promover la atención oportuna, la prevención y el autocuidado psicológico, concluyó el doctor Humberto Bautista.

*brc