Aprende a preparar Tajín casero, una versión natural y libre de químicos
Prepara un Tajín casero, libre de químicos y cien por ciento natural. Descubre el secreto para reducir el sodio en su preparación, sin sacrificar el sabor.

Esta semana, los ojos están en el Tajín, uno de los chiles en polvo favoritos de los mexicanos. La razón: sus ingredientes, los cuales se relacionan con problemas de salud a largo plazo. Para que no sacrifiques tus botanas, prueba esta receta de Tajín casero.
La historia de este chilito comenzó en 1985, con una mezcla de chiles, limón y sal de mar que se vendía de tienda en tienda. Sin embargo, en los años 90 alcanzó el éxito en el mercado mexicano y comenzó a exportarse a Estados Unidos.
A partir de ahí, todo ha ido en ascenso para la marca, convirtiéndose en el condimento favorito para frutas, verduras e incluso recetas. Sin embargo, recientemente los reflectores voltearon hacia él por considerarlo poco saludable debido a sus ingredientes.

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¿De qué está hecho el Tajín?
Los ingredientes principales del Tajín son chiles secos triturados, mezclados con jugo de limón deshidratado, sal de mar, ácido cítrico y dióxido de silicio. Es con los últimos ingredientes donde comienzan los problemas.
De acuerdo a la asociación El Poder del Consumidor, tiene un alto contenido de sodio (968 miligramos por cucharadita). Sumado a esto, contiene dióxido de silicio, un ingrediente que evita que los ingredientes se aglutinen.
Si bien, está aprobado para su consumo, al considerarse seguro en pequeñas cantidades, la asociación alerta a que su exposición prolongada o en altas dosis puede provocar enfermedades pulmonares, daño a las células y otras afectaciones a la salud.
Hasta el momento, no existe una alerta por parte de las instituciones de salud en México, por considerarlo un peligro, en especial si lo consumes de forma moderada. Pero si prefieres una versión más natural del Tajín, sigue esta receta.

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¿Cómo hacer Tajín casero?
Ingredientes:
- 100 gramos de chile guajillo (seco)
- 30 gramos de chile de árbol (seco)
- 2 limones, la ralladura
- 1 cucharada de sal de mar de grano fino
Preparación:
- Retira las venas y semillas de los chiles, para reducir el picor. Si prefieres que pique un poco tu Tajín casero, deja algunas piezas sin limpiar.
- Coloca los chiles en un sartén a fuego bajo y ásalos por unos minutos hasta que comiencen a soltar su aroma, cuidando que no se quemen.
- Retira los chiles del fuego y déjalos enfriar por completo.
- Muele los chiles en un molcajete, mortero o procesador de alimentos hasta tener un polvo fino. Para una textura más delicada, pasa el chile molido por un colador fino.
- Coloca los chiles molidos en un tazón y mézclalos con la sal y la ralladura del limón. Si quieres equilibrar los sabores, también puedes añadir una pizca de azúcar.
- Guarda en un frasco de vidrio con tapa y mantenlo en un lugar fresco y seco. Es muy importante evitar la humedad para que no se apelmace.
Tienes listo un Tajín casero para tus frutas, verduras, papitas o para escarchar los vasos de michelada.

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¿Cómo reducir el sodio en el Tajín casero?
- Ajusta la cantidad de sal. Muchas recetas usan 2 cucharadas de sal, pero puedes reducirla a la mitad sin sacrificar el sabor. Un tip es aumentar ligeramente la cantidad de chile en polvo para mantener el equilibrio.
- Puedes reemplazar entre el 30 y el 50 por ciento de la sal por una mezcla de sal baja en sodio (con cloruro de potasio). Solo toma en cuenta que este ingrediente puede no ser apto para personas con problemas renales.
- Potencia los sabores agregando ingredientes como ralladura de limón o naranja, e incluso polvo de jamaica. Si eres más arriesgado, puedes usar polvo de tomate deshidratado o cebolla en polvo sin sal.
Si buscas pasarte al lado de la alimentación natural, prepara este Tajín casero, una receta sencilla y libre de ingredientes químicos.
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