¿Qué es el café de “talega”? Conoce cómo se prepara
Conoce qué es el café de talega, una forma tradicional de preparar café en México. Descubre su origen, cómo se hace paso a paso y qué lo distingue de otros métodos.

El café es una bebida profundamente arraigada en la vida diaria de México. Se consume en hogares, mercados, fondas y espacios públicos como parte de la rutina cotidiana. Junto a los métodos modernos de preparación, aún sobreviven formas tradicionales que destacan por su sencillez y valor cultural.
Una de ellas es el café de talega, una preparación artesanal que ha pasado de generación en generación y que sigue vigente en varias regiones del país. Este tipo de café no solo se distingue por la forma en que se prepara, sino también por el significado que tiene para muchas comunidades.
El café de talega representa una manera práctica y accesible de disfrutar café recién hecho, sin depender de aparatos eléctricos ni procesos complejos. Conocer qué es, cómo se prepara y en qué se diferencia de otros métodos permite comprender mejor su importancia dentro de la cultura popular mexicana.
Café de talega
El café de talega es una forma tradicional de preparar café que consiste en colar el café molido utilizando una bolsa de tela, conocida como talega. Esta bolsa funciona como un filtro que permite separar el líquido del café de los restos sólidos, dando como resultado una bebida limpia y con aroma intenso.
La talega suele elaborarse con tela de manta o algodón y se caracteriza por ser reutilizable. Antes de que existieran los filtros desechables o las cafeteras eléctricas, este tipo de bolsa era una solución práctica y económica para preparar café en casa o para venderlo al público.
Este método tiene una fuerte presencia en el norte de México, donde durante muchos años fue común en hogares, mercados y pequeños negocios. Su uso se relaciona con un contexto en el que se aprovechaban materiales simples y disponibles, sin necesidad de herramientas especializadas.
Además de su función práctica, el café de talega está ligado a la memoria colectiva. En muchas familias, aprender a prepararlo era parte del conocimiento cotidiano que se transmitía entre generaciones. Por esta razón, más que un método, se considera una tradición viva que forma parte de la identidad culinaria regional.
¿Cómo se prepara el café de talega?
Para preparar café de talega se necesitan pocos elementos: café molido, agua caliente y una talega de tela. El café puede ser comercial o tostado de manera artesanal, dependiendo de las costumbres de cada región y del gusto personal.
Además de la talega, se utiliza una jarra o recipiente resistente al calor, que puede ser de peltre, cerámica o metal. Estos recipientes son comunes en cocinas tradicionales y ayudan a conservar el calor del café.
El primer paso es poner a calentar el agua hasta que esté muy caliente, sin que llegue a hervir de forma intensa. La temperatura adecuada ayuda a que el café libere mejor su sabor.
Se añade el café molido dentro de la talega. La cantidad puede variar, pero generalmente se usa una porción generosa para obtener un café con sabor fuerte.
La talega se coloca sobre la jarra o taza donde se va a servir el café. Poco a poco, se vierte el agua caliente sobre el café molido, permitiendo que el líquido pase a través de la tela.
Una vez que el agua ha pasado por completo, algunas personas dejan reposar la talega unos momentos para que el sabor se concentre un poco más. Se retira la talega y el café está listo para beberse. Puede tomarse solo o con azúcar, leche o piloncillo, según la preferencia de cada persona.
Este método permite preparar varias tazas seguidas, ya que la talega puede reutilizarse de inmediato agregando más agua caliente.
En algunas zonas, el café se tuesta junto con azúcar o piloncillo antes de molerse, lo que aporta un sabor ligeramente dulce y un aroma más marcado. Estas variaciones dependen de las costumbres locales y de los ingredientes disponibles.

La tradición del café de talega
El café de talega no es solo una bebida, sino una práctica que forma parte de la vida social. En muchos hogares, preparar este café es sinónimo de convivencia, ya que suele acompañar desayunos, visitas o charlas familiares.
En regiones donde esta tradición está muy presente, el café de talega también se vende en negocios con muchos años de historia. Estos lugares han contribuido a mantener viva la costumbre y a transmitirla a nuevas generaciones.
Además, el acto de preparar café de talega suele estar asociado con la hospitalidad. Ofrecer una taza de café colado en talega es una forma sencilla de dar la bienvenida y compartir un momento.
Con el paso del tiempo, este método ha resistido la llegada de nuevas formas de preparar café. Aunque hoy existen muchas opciones modernas, el café de talega sigue siendo valorado por su sencillez y por el vínculo emocional que genera.
¿En qué se diferencia el café de talega de otros métodos tradicionales?
El café de talega se distingue de otros métodos por su proceso y por el tipo de sabor que ofrece.
En el caso del café de olla se prepara hirviendo el café junto con agua y otros ingredientes como canela o piloncillo. En cambio, el café de talega se filtra, sin hervir el café molido directamente. Esto hace que el sabor del café de talega sea más sencillo y menos especiado.
En el caso de los filtros de papel, atrapan gran parte de los aceites naturales del café. La talega, al ser de tela, permite que pasen más de estos elementos, lo que da como resultado una bebida con más cuerpo y aroma.
La prensa francesa utiliza un filtro metálico y requiere un tiempo específico de reposo. El café de talega es más flexible y rápido, además de que no necesita utensilios especiales.
El café soluble se disuelve directamente en agua caliente, sin necesidad de colar. Aunque es práctico, el café de talega conserva un proceso más cercano a la preparación tradicional, lo que se refleja en un sabor más natural.
El café de talega es una muestra clara de cómo las tradiciones culinarias pueden mantenerse vivas a lo largo del tiempo. Más allá de su sabor, el café de talega representa una forma de convivencia y de transmisión cultural.
Conocer qué es, cómo se hace y en qué se diferencia de otros tipos de café ayuda a valorar la diversidad de prácticas que existen en torno a esta bebida tan presente en la vida diaria de México.
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