Cómo pelar y limpiar los camarones para recetas deliciosas: guía paso a paso
Aprende cómo pelar, limpiar y desvenar camarones correctamente para recetas de Cuaresma, fin de año o cualquier ocasión.

Aprende cómo pelar y limpiar los camarones para recetas de Cuaresma, de la temporada navideña o cualquier ocasión del año. ¡Este ingrediente transforma un plato cotidiano en una experiencia gastronómica digna de celebración!
Saber cómo pelar y limpiar los camarones marca la diferencia entre una preparación correcta y una con sabor o textura distraídos. Pero aunque muchos los compran ya pelados o desvenados, conocer el proceso te da control, frescura y satisfacción en la cocina.
Además, limpiar camarones no solo es cuestión de estética: se trata de seguridad alimentaria, sabor y textura.
De acuerdo con la American Shrimp Association, esa venita negra que vemos en los camarones es el canal intestinal, el cual puede contener impurezas o arenas que alteran la experiencia al comerlos, por lo que retirar ese tramo y hacer una limpieza adecuada repercute positivamente en el resultado final.
Una preparación cuidada de los camarones permite que luego brillen en la receta: sin contaminación cruzada, sin olores indeseados y con textura firme para cualquier presentación, ¡incluyendo pozole!

Guía básica para pelar y limpiar los camarones
-
Selección y pre‑lavado
Antes de siquiera pelar o desvenar, es esencial elegir camarones frescos. Un buen indicador es que huelan ligeramente a mar, que estén firmes al tacto, y que tengan la cabeza aún intacta en el caso de estar con ella, ya que esto puede reflejar frescura.
Una vez seleccionados, enjuágalos con agua fría para eliminar residuos superficiales, hielo derretido o restos de empaque.
-
Pelado
Pelar los camarones significa remover la cáscara externa (caparazón) y, dependiendo de la receta, también la cabeza (si está presente) y las patas. Una técnica habitual es sujetar el camarón por la cola, tirar de la cabeza (si está) y luego deslizar el pulgar por debajo de los segmentos para soltar la cáscara.
Otra alternativa es usar tijeras de cocina: cortar longitudinalmente la parte superior del caparazón y abrirlo, luego retirar la carne dejando la cola o no, según el platillo. Esto puede facilitar la limpieza y alisar el proceso.
-
Desvenado
La “vena” del camarón (que en realidad es su tracto digestivo) corre por la parte superior de la espalda del camarón y puede contener arena, residuos o simplemente dar un sabor o textura poco agradable.
Para retirarla: haz una incisión superficial con un cuchillo pequeño o tijeras a lo largo de la espalda del camarón, luego usa la punta del cuchillo, un palillo o incluso unas pinzas para extraer esa línea oscura. Enjuaga luego bajo agua fría.
En camarones muy pequeños algunas personas optan por no desvenarlos (la vena es menos visible y de menor impacto), pero para presentaciones, seguridad o textura es recomendable hacerlo.
-
Enjuague final y secado
Una vez pelados y desvenados, es aconsejable dar un último enjuague bajo agua fría para eliminar restos de cáscara, cartílago o impurezas. Luego sécalos con toallas de papel o en un colador para eliminar exceso de agua, lo cual ayudará a que al cocinar queden mejor—menos “hervidos”, más firmes.

Errores comunes al limpiar camarones
- Omitir el desvenado por creer que no es necesario es bastante común y, aunque técnicamente no es peligroso comer esa vena, puede contener arena, restos de alimento o sabor poco agradable.
- Otro error es hacer la incisión demasiado profunda, lo cual puede romper la carne del camarón o dejarlo “abierto”.
- Por prisa a la hora de pelarlos, se pellizca o se fuerza demasiado la cáscara, lo que puede romper la carne y generar textura “aguada” al cocinar. Lo ideal es desprender la cáscara suavemente, seguir las articulaciones y liberar la carne sin romperla.
- No dejes restos de cáscara o “cartílago” pegado al camarón; esos remanentes pueden quemarse o generar textura desagradable al cocinar.
- Los camarones son alimentos perecederos y mariscos, lo que exige limpieza, refrigeración y manipulación cuidadosa. Ten mucho cuidado con una posible contaminación cruzada o proliferación bacteriana.
- Asegúrate de usar tablas de cortar separadas (o bien lavar muy bien la superficie), utensilios limpios, y de no dejarlos fuera del refrigerador un tiempo prolongado antes de limpiar o cocinar.

Trucos fáciles para recetas con camarones
-
Conservación adecuada pre‑receta
Si compras camarones con cabeza o congelados, es clave descongelarlos correctamente: en refrigerador o bajo agua fría, evitando agua caliente que “cocinaría” la carne.
Si están frescos en el mercado, mantenlos en hielo o envueltos para que no pierdan firmeza. Un truco: conservarlos en recipiente sobre hielo en la cocina, sólo hasta el momento de limpiarlos.
-
Marinado y preparación
Tras limpiar los camarones, puedes aplicar marinados ligeros (limón, ajo, cilantro, aceite de oliva) o especias suaves para resaltar su sabor sin opacarlo. Para una cena de fin de año, los puedes preparar “al ajillo”, “en camarones al horno con mantequilla” o mezclados en guiso con vegetales.
-
Cocción adecuada
Para asegurar que los camarones queden firmes y jugosos, cocina a fuego medio‑alto, brevemente (2‑3 minutos por lado dependiendo del tamaño) hasta que el camarón se torne rosado y forme una “C” ligera. Evita dejarlos mucho tiempo pues se pueden poner gomosos.
Saber cómo pelar y limpiar los camarones es una habilidad culinaria que vale la pena dominar: eleva la calidad de tus recetas, te da flexibilidad para preparar platillos en temporadas especiales, y te brinda seguridad y control en la cocina.
EL EDITOR RECOMIENDA



