Despierta con sabor: cómo preparar unos auténticos chilaquiles con salsa de chile morita
¿Anhelas un desayuno con carácter y tradición? Esta receta de chilaquiles en salsa de chile morita te ayuda a empezar el día con todo.

Los chilaquiles son un clásico de la cocina mexicana, pero elaborarlos con salsa de chile morita, se convierten en un desayuno mexicano intenso. El plato adquiere una dimensión distinta: más profundo, más vibrante y perfecto para un desayuno contundente.
Famoso por sus tortillas de maíz bañadas en salsa y coronadas con ingredientes como queso, crema o huevo; la salsa se elabora con un chile seco que aporta sabor ahumado y un picor moderado.
Preparar chilaquiles también es una oportunidad ideal para explorar la riqueza de las salsas mexicanas, aprendiendo a asar ingredientes, hidratar el chile y mezclar texturas.
Además, este desayuno puede adaptarse según el gusto: desde una versión más simple con solo queso y crema, hasta variantes con huevo estrellado, pollo deshebrado o chorizo. Ya sea para un brunch de fin de semana o para sorprender a la familia, unos buenos chilaquiles en salsa de morita marcan la diferencia.

Receta de chilaquiles en salsa de chile morita
Ingredientes:
- 10‑12 tortillas de maíz (preferiblemente del día anterior) cortadas en triángulos
- Aceite vegetal para freír o sofreír los totopos
- 4‑5 jitomates medianos
- ¼ de cebolla
- 1 diente de ajo asado
- 2‑4 chiles morita secos (cantidad al gusto dependiendo del picor)
- 1 taza de caldo de pollo o agua
- Sal al gusto
- Para servir: crema ácida, queso fresco o cotija, cebolla morada en rodajas, aguacate o cilantro (opcional
Preparación:
- Corta las tortillas en triángulos y fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Luego colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- En un comal o sartén sin mucho aceite, asa los jitomates, cebolla, ajo y los chiles morita hasta que estén ligeramente quemados por fuera para intensificar el sabor.
- Hidrata los chiles morita en agua tibia unos minutos para que se ablanden.
- Licúa los jitomates, cebolla, ajo, chiles morita y parte del agua de remojo o caldo de pollo hasta obtener una mezcla homogénea.
- Luego, en una sartén con un chorrito de aceite, sofríe la salsa unos minutos y sazónala con sal al gusto hasta que espese un poco.
- Vierte la salsa caliente sobre los totopos crujientes, mezclando con cuidado para que más que romper las tortillas se empapen ligeramente y queden bien cubiertas. Tapa y deja reposar unos minutos para que los sabores se integren.
- Sirve los chilaquiles en salsa de chile morita de inmediato en platos individuales y añade encima crema ácida, queso fresco o cotija, rodajas de cebolla morada, aguacate y cilantro al gusto.

Tips para preparar mejor los chilaquiles:
- Si prefieres menos picante, reduce la cantidad de chiles morita o retira algunas semillas antes de hidratarlos.
- Para lograr una textura óptima, prepara los totopos justo antes de servir para que no se ablanden demasiado.
- Asar los jitomates, cebolla y ajo en el comal añade esa nota ahumada característica que distingue esta salsa.
- Puedes convertir los chilaquiles en un plato más rico añadiendo carne como pollo deshebrado o arrachera.
- Cambia los toppings: en vez de crema y queso, prueba con yogur griego y queso feta para una versión ligera.

¿Qué es exactamente el chile morita?
El chile morita es un tipo de chile seco, pequeño y de tonalidad rojiza oscura, que se caracteriza por su sabor ahumado, dulce y ligeramente picante.
De acuerdo con el Diccionario Gastronómico de Larousse, proviene del chile jalapeño que ha sido secado y ahumado, pero a diferencia del chile chipotle, el morita suele tener una textura más suave y conserva un matiz frutal que lo hace ideal para salsas intensas pero equilibradas.
En la cocina mexicana, es muy apreciado por su versatilidad y por el aroma profundo que aporta a caldos, adobos y salsas como la que acompaña estos chilaquiles. Su uso ofrece una experiencia distinta a las versiones más comunes (como la salsa roja o verde), ya que el chile morita aporta un sabor más complejo y con una agradable sensación de calidez.
Es una excelente opción para quienes disfrutan de salsas con cuerpo pero sin que el picante opaque los demás ingredientes. Además, el chile morita combina de forma ideal con ingredientes como jitomate, cebolla, ajo, caldo de pollo o de vegetales, creando una base que no solo resalta las tortillas, sino que también permite múltiples combinaciones con proteínas, lácteos y vegetales.
Gracias a su perfil de sabor, esta salsa de chile morita funciona muy bien para los chilaquiles y convertirse en un desayuno mexicano intenso que no te puedes perder.
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