Quémenlos y línchenlos
El pasado 11 de abril, en San Martín Texmelucan, Puebla, se dio otro caso de agresión a soldados que combaten el robo de gasolina. Fueron enfrentados a balazos por huachicoleros y por pobladores. Ambos casos fueron grabados por un soldado para documentar y evitar falsas ...
El pasado 11 de abril, en San Martín Texmelucan, Puebla, se dio otro caso de agresión a soldados que combaten el robo de gasolina. Fueron enfrentados a balazos por huachicoleros y por pobladores.
Ambos casos fueron grabados por un soldado para documentar y evitar falsas acusaciones. Los militares, siete en total, encabezados por el comandante de la Base de Operaciones Cobre 7, fueron agredidos con piedras; amenazados con ser quemados y escuchar repetidamente: “¡Que los maten ya!”.
La prudencia de los militares evitó que las cosas pasaran a mayores, pero ¿qué hubiera ocurrido si disparan a la muchedumbre? En cualquier momento y más en tiempos electorales habría servido para denostar aún más a nuestro Ejército.
Vivimos tiempos violentos. Nunca se había visto algo parecido, que pobladores apedrearan a soldados armados. Los uniformados prácticamente tuvieron que huir, aunque sabemos que no fue por cobardía, sino por prudencia.
El secretario, Salvador Cienfuegos, y el jefe del EM de la Sedena, Alejandro Saavedra, preocupados por los hechos llamaron la atención a los comandantes Juan Manuel Rico, de la VI RM y a Raúl Gámez, de la 25 ZM, por designar sólo a una patrulla y no enviar refuerzos, dada la grave situación.
¿Hasta dónde se puede permitir que estos delincuentes se burlen de las autoridades y, peor aún, de nuestras Fuerzas Armadas? ¿Dónde queda el Estado de derecho? Casos como éste no se pueden repetir, el país está en una situación extremadamente peligrosa. Las juntas del gabinete de Seguridad no resuelven nada y la Ley de Seguridad Interior brilla por su ausencia, retenida por la SCJN.
Siguen los problemas para Vidal Soberón. La Marina disparó a policías de Jalisco. La Semar no se equivoca, los estatales deben aclarar qué hacían en esa zona, que es paso de narcotraficantes. ¿Fue casualidad o protegían a alguien?
Vidal ya no oculta su apoyo al almirante Luis Vergara, oficial mayor de la Semar, y lo perfila como su sucesor. Le ha dado permiso para presentar en medios su plan de seguridad, pero con la orden de que vaya de civil.
En una persecución al estilo James Bond, en la bahía de Acapulco, ante miles de turistas, la Semar detuvo una embarcación con media tonelada de cocaína. Esto nos da una idea de lo importante que es esta plaza.
¿Dónde estabas Renato? El comisionado nacional de Seguridad estuvo ausente en los medios y en su reaparición presumió la disminución de homicidios por el operativo Titán, pero no es lo que percibe la ciudadanía, que en 80% se siente insegura. Sólo hay que voltear a ver lo que pasa en Guerrero, Reinosa, Nuevo Laredo, Quintana Roo y otras.
A la PF, de Manelich Castilla, pese a que ha jugado un papel importante en la guerra contra el narcotráfico, la sociedad no le reconoce su trabajo. Por un mal elemento no se puede generalizar a la institución que está muy profesionalizada. Quien gane la Presidencia deberá fortalecerla. Por lo pronto, diseña un operativo especial para Guerrero, donde hace unos días fueron asesinados varios elementos y Zihuatanejo e Ixtapa, simulan pueblos fantasmas, por las decenas de ejecuciones. En el caso Ayotzinapa, el gobierno de EU no es leal. Por 39 meses ocultó los mensajes del cártel Guerreros Unidos, vitales para la investigación. La DEA espiaba sus movimientos desde 2013, pero permitió que se culpara al Estado mexicano de la desaparición de los normalistas. Ya vimos que no juega limpio, se le podría pagar con la misma moneda. Con esa información queda libre de sospecha el Ejército Mexicano.
AMLO declaró que las Fuerzas Armadas votarán por él. No debe estar tan confiado, sobre todo por lo que ha dicho de ellas. Ya vio también que para cumplir con su agenda es necesaria la flota del Estado Mayor Presidencial, para no volar en avioneta privada. El que no cae, resbala.
En el círculo más cercano al presidente Peña se comenta que está arrepentido por dejarse influenciar para que Meade fuera el candidato. Osorio habría hecho un mejor papel.
En el equipo de AMLO se cambian papeles. Ebrard fue nombrado coordinador en el Triángulo Dorado, pero se ha metido tanto en los asuntos de seguridad que el candidato de Morena se los confía. Alfonso Durazo, su secretario de Seguridad Pública en caso de ganar, podría ser desplazado de la responsabilidad.
De Imaginaria. El tema de la inseguridad lo queremos ver en el debate; sólo esperamos que no sea un acartonado monólogo de cinco.
