Por los caminos del sur
La violencia con saña no es exclusiva de Guerrero. Se manifiesta diario en Oaxaca, Veracruz, Tamaulipas, Zacatecas y Morelos.
De dos tirones, 22 personas perdieron la vida en Zihuatanejo y en la serranía, siempre en el estado de Guerrero. En ambos casos, que aparentemente no están estrechamente relacionados, hubo emboscadas a las fuerzas llamadas del orden. Diez de los muertos en Zihuatanejo eran civiles fuertemente armados, de quienes se dice hoy que atacaron a los policías o soldados. En Petatlán los muertos eran todos policías que recibieron cada uno un tiro en la cabeza para asegurarse de su muerte. Algo que irónicamente llamamos el tiro de gracia, cuando no tiene nada de gracioso ni de misericorde. En todos los casos, los muertos fueron mexicanos que tenían presumiblemente una madre, una hija o un hermano que les lloran, hayan sido malhechores o agentes de la ley.
En el profusamente difundido tianguis turístico de Mazatlán, todos los conductores de informativos en los medios se fueron a transmitir desde allá y a entrevistar al gobernador Ordaz Coppel —también hotelero— y ninguno dejó de mencionar la espectacular transformación del malecón mazatleco y el espíritu de paz y tranquilidad que se respira en ese puerto. Hubo hasta alguien a quien se le escapó el mensaje que debía ser sutil: esto no es Acapulco, a donde ya nadie quiere ir.
El asunto es que la violencia con saña no es exclusiva de Guerrero. Se manifiesta todos los días en Oaxaca, Veracruz, Tamaulipas, Zacatecas y Morelos. Y a nadie se le escapa que esas ejecuciones están invariablemente ligadas a la producción y/o el trasiego de drogas ilícitas. En los caminos del sur la goma de opio; en el norte, las rutas de la mariguana o la cocaína pa’rriba y de las metralletas pa’bajo. En todos lados la impunidad, la corrupción y la frialdad desalmada de aquellos a los que no les tiembla la mano para rematar al adversario.
Ese asunto debiera ocupar más a los políticos ávidos de poder y metidos en la bizantina discusión de la avioneta en que voló Andrés Manuel y que si se la prestó una empresa o se la rentó otra entidad fantasma.
PILÓN.— No estoy seguro de qué me irrita más, si los spots publicitarios de quienes dicen querer nuestro bienestar y lo primero que harán es quitárnoslo o las tramposas encuestas que pronto demostrarán cómo vendían caro su amor, como la aventurera de la canción. Nos preparamos para una nueva versión de aburrimiento que comenzó anoche con el debate de los siete aspirantes a gobernar la Ciudad de México y tendrá su presentación en sociedad el domingo por la noche desde Tijuana. A juzgar por los debatitos protagonizados por voceros y voceras de los candidatos o jefes y jefas de sus respectivos partidos nos vamos a llevar una aburrida mayúscula. Lo bueno es que solamente serán tres debatotes. Bate que bate, que bueno el chocolate.
