PRI: macroelección…
Algunos insisten en señalar la “inexistente” actividad del partido para definir su estrategia y convocar líderes.
En medio de toda suerte de críticas y señalamientos de quienes estiman poco o nada lo que está haciendo, en cuanto que presidenta del otrora partidazo, para intentar identificar al Revolucionario Institucional (PRI) como una oposición digna y responsable capaz de reaccionar ante las acciones del nuevo régimen y, por esta vía, transitar hacia su propia reestructura y/o refundación, Claudia Ruiz Massieu ve cómo se agota su dirigencia, que, en el mejor de los casos, deberá entregar luego de los comicios, en media docena de entidades, del próximo 2 de junio.
A la vista, el inicio del proceso orientado a relevarle en la dirigencia del tricolor, la titular de Relaciones Exteriores y Turismo en el pasado gobierno, senadora en la actualidad, comienza a percibir cómo se acrecienta la presión de toda suerte de liderazgos para que convoque ya a la militancia a que, en agosto próximo, acuda a las urnas para elegir no sólo a un nuevo presidente nacional sino, ojo, a sus dirigentes estatales y municipales…en el marco de una jornada que, en los hechos, marcaría el inicio del proceso de renovación y reestructura que, si bien se aprobó ya, no comienza aún a ser implementado… “¡no de manera seria, al menos!”.
Integrantes del llamado Movimiento LIDER, que encabezan Héctor Yunes y José E. Alfaro, impulsores de la referida idea de la una “macroelección interna”, explican que, “con cargo a las prerrogativas del partido, se entiende”, la misma sería organizada por el Instituto Nacional Electoral (INE), de Lorenzo Córdova, que, obvio, definiría los cómos para posibilitar el acceso de militantes de todo a las urnas, además de garantizar certidumbre y credibilidad del proceso.
Cumplido tal propósito, ya con una nueva dirigencia elegida por voluntad y consulta directa a la base, la misma estaría en capacidad de convocar a una Asamblea Nacional extraordinaria en el marco de la cual, establecen, estarían en posibilidad de presentar y, eventualmente, adoptar una nueva Declaración de Principios, Estatutos y Programa de Acción, como es que se ha venido insistiendo en últimas fechas por parte de prácticamente la totalidad de los liderazgos que, de no pocos años a la actualidad, estiman que han sido desplazados y/o ignorados en sus particulares aspiraciones o puntos de vista por dirigencias que han centralizado al extremo la toma de decisiones…situación, recuerdan, que llevó al tricolor a sufrir, en las pasadas presidenciales, la peor derrota electoral de su historia que, sin exagerar, los tiene al borde de la extinción.
En este mismo marco, es que se insiste en destacar la “práctica inexistencia” de actividad, en lo que a definir la estrategia y convocar a líderes, “cuadros” de larga trayectoria, especialistas e intelectuales a dialogar y/o trabajar en la reforma de los documentos fundamentales del priismo, por parte de la Fundación Colosio que, bajo el comando del cuestionado José Murat se encuentra, ironizan, “en calidad de desaparecida…”.
La idea, pues, ahí está, a disposición de una dirigencia conminada a apretar el paso y adoptar medidas para impedir un daño mayor a la organización que por décadas –“casi ocho en conjunto…”– detentó el poder…
ASTERISCOS
*Ayer, por cierto, escéptico respecto de una posible recomposición priista, y luego de más de seis décadas de militancia, el siempre polémico César Augusto Santiago anunció su renuncia al tricolor para abocarse a crear un nuevo partido, sustentado en Alternativa, la agrupación que él mismo dirige…
*Inexplicable cuando no haya sido por temor a exhibirse o por una orden de ya sabes quién, la decisión de los secretarios de Hacienda y Energía, Carlos Urzúa y Rocío Nahle, del titular de Pemex y Profeco, Octavio Romero y Ricardo Sheffield, de cancelar a última hora su comparecencia ante el Congreso, para aclarar aspectos de la “guerra” contra el huachicol. De pena…
Veámonos el viernes, con otro asunto De
naturaleza política.
Twitter: @EnriqueArandaP
