Zenyazen Escobar, un político de alto voltaje
El diputado Zenyazen Roberto Escobar García fue uno de los personajes más visibles y polémicos de la generación morenista surgida desde el activismo social

Zenyazen Roberto Escobar García, uno de los personajes más visibles y polémicos de la generación morenista surgida desde el activismo social, era diputado federal de Morena por mayoría relativa del distrito 16 de Veracruz, donde ganó la votación en julio de 2024.
Previamente, fue secretario de Educación de la entidad durante la administración del exgobernador Cuitláhuac García, de quien fue uno de sus más cercanos colaboradores.
Su trayectoria, marcada por ascensos rápidos y escándalos recurrentes, lo convirtió en una figura de alto voltaje político dentro y fuera de Veracruz.
Escobar García fue recientemente el centro del debate nacional tras confrontar físicamente con el diputado priista Carlos Gutiérrez Mancilla durante la maratónica sesión que cerró el periodo extraordinario de sesiones en mayo pasado.
Ante las acusaciones de la oposición de que el diputado se encontraba en estado de ebriedad en el recinto, el entonces coordinador de los morenistas en San Lázaro, Ricardo Monreal, negó esa posibilidad y atribuyó lo sucedido al cansancio.
Zenyazen Escobar emergió en la vida pública como dirigente del Movimiento Magisterial Popular Veracruzano, una expresión disidente del magisterio que se opuso a la reforma educativa federal.
Desde ahí construyó una base social que Morena capitalizó en su primera ola de candidaturas: en 2016 llegó al Congreso de Veracruz como diputado local y posteriormente fue elegido coordinador de bancada.
Su estilo combativo, mediático y frontal lo volvió un operador útil para el partido en un momento de expansión territorial.

Con la llegada de Cuitláhuac García al gobierno estatal, Escobar fue nombrado secretario de Educación de Veracruz en diciembre de 2018, cargo que mantuvo durante casi todo el sexenio.
Desde ahí, impulsó programas de infraestructura escolar y mantuvo presencia constante en medios y giras regionales. Sin embargo, su paso por el gabinete estuvo acompañado de una serie de controversias, como los señalamientos de la oposición y organizaciones civiles y magisteriales por su presunto enriquecimiento inexplicable, al mostrarse con propiedades y lujos, incluidos caballos de alto valor que contrastaban con su origen como docente de telesecundaria.
La polémica también lo persiguió con su pasado como bailarín con el mote de “Tarzán Boy”, que él atribuyó al físico-constructivismo, pero que se convirtió en un elemento recurrente de crítica y burla pública.
En 2024, Escobar obtuvo una curul como diputado federal por el Distrito 16 de Córdoba, desde donde se integró al bloque morenista veracruzano y mantuvo su estilo de confrontación política. Su presencia en tribuna y en negociaciones internas lo colocó nuevamente en el reflector.
Uno de los episodios más comentados fue el incendio del yate Squalo en la Riviera veracruzana.
Hubo versiones que lo ubicaron en una fiesta con mujeres a bordo; él diputado negó haber participado y aseguró que solo acudió al rescate. El caso nunca se aclaró del todo y quedó como parte del archivo de escándalos que rodearon su gestión.