La vulnerabilidad de las viviendas ante las lluvias; Tabasco, con los peores índices
Millones de hogares en México tienen problemas estructurales en techos y muros, y filtraciones de agua en cimientos

www.mexicosocial.org
Las intensas lluvias que se han presentado en México en las últimas semanas han provocado importantes afectaciones en miles de viviendas en todo el país.
Lo más preocupantes es que la fase más intensa de la temporada de lluvias está apenas por llegar, en un contexto en el que las viviendas de todo el país enfrentan problemas estructurales, sin que se disponga de una política nacional de prevención, a través de mecanismos eficaces de apoyo a las familias para reparación, mantenimiento y adecuado equipamiento de sus hogares.

Enormes magnitudes
Los datos más recientes sobre provienen del Censo de Población y Vivienda, 2020 y de la Encuesta Nacional de Viviendas 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía; según este último instrumento, en el año de referencia había en México 35.25 millones de viviendas particulares habitadas.
La gran mayoría de ellas se concentraron en menos de la mitad de las entidades de la República, con 13 estados donde se contabilizó más de 1 millón de viviendas en cada uno de ellos; los que tienen mayor cantidad son: Estado de México donde se contabilizaron 4.6 millones; en la Ciudad de México, 2.7 millones; en Veracruz, 2.37 millones; en Jalisco, 2.3 millones; en Puebla 12.71 millones; en Nuevo León, 1.66 millones; en Guanajuato 1.56 millones y en Chiapas, 1.41 millones.

Cuarteaduras, grietas y humedad
Los datos del Inegi reportan que, en el año referido, 14.39 millones de viviendas en todo el país reportaban grietas o cuarteaduras en techos o muros.
En evidencia, se trata de un problema estructural que se agrava cada que llegan las lluvias; esa cifra representa 40.8% del total de las viviendas en México.
Entre las entidades con peores porcentajes en ese indicador se encuentran las siguientes: Veracruz, 49.2%; Sinaloa, 49.8%; Tlaxcala, 49.9%; Campeche, 51.7%; Yucatán, 52.5%; Chiapas, 53.8%; Oaxaca, 53.9% y Tabasco, 74.6%. Los estados con menores porcentajes, que siguen siendo muy altos en realidad, son: Querétaro, 32.7%; Chihuahua, 32.1%; Colima, 30%; Ciudad de México, 29.3%; Jalisco, 27.1% y Aguascalientes, 25.7%.
Otro de los indicadores relevantes para este tema es el relativo a la presencia de humedad o filtraciones de agua en cimientos, muros o techos. En esa condición el Inegi estimó que había en el 2020 un total de 15.58 millones de viviendas en el país, cifra que representa 44.2% del total.
Los estados que tienen peores indicadores, pues tienen 50% o más de sus viviendas en esa condición fueron: Puebla, 51%; Tlaxcala, 52.3%; Sinaloa, 52.7%; Oaxaca, 52.8%; Veracruz, 54.8%; Guerrero, 56.3%; Quintana Roo, 56.5%; Chiapas, 58.3%; Campeche, 64.1%; Yucatán, 77.2%; y Tabasco, 85%.
En sentido inverso, los estados con los menores porcentajes fueron: Querétaro, 35.8%; Sonora, 35.6%; Ciudad de México, 32.4%; Aguascalientes, 31.3%; Baja California, 30% y Chihuahua, 26.8%.
Finalmente, el Inegi documenta que 7.9% de las viviendas del país presentan problemas estructurales en sus tuberías de agua potable o drenaje. Los estados donde se reportan los más altos porcentajes son: Quintana Roo, con 10%; Baja California, 10.7%; Yucatán, 11.8%; Campeche, 13.3% y Tabasco, 14%.
Es importante decir que, según el INEGI, únicamente 39% de las viviendas en México no enfrentaban, en 2020, problemas estructurales; es decir, únicamente 13.73 millones de los más de 35.29 millones contabilizados en ese año.