Unidad, modernización y legitimidad, pilares en propuesta de Alfonso Godínez para CTM

El próximo 24 de febrero la CTM celebrará una asamblea nacional de disolución y reorganización que definirá su futuro liderazgo

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La CTM se encuentra ante un punto de inflexión histórico tras la salida de su veterano dirigente Carlos Aceves del OlmoFoto: Especial

La Confederación de Trabajadores de México (CTM) se encuentra ante un punto de inflexión histórico tras la salida de su veterano dirigente Carlos Aceves del Olmo, lo que naturalmente abrió la puerta a un proceso de reorganización interna marcado por la necesidad de un relevo generacional.

En este contexto, Alfonso Godínez Pichardo ha emergido como el principal aspirante a encabezar la nueva etapa, tenido como base una plataforma que prioriza el sindicalismo auténtico, la modernización y la unidad.

De acuerdo con fuentes sindicales, el actual secretario general de la CTM-CDMX ha comenzado a concentrar apoyos de distintas federaciones del país, en un momento en que la reciente reforma laboral exige sindicatos más democráticos, transparentes y representativos.

Lo anterior, dado que la dimisión de Aceves del Olmo, por causas de salud, dejó al descubierto tensiones internas y la urgencia de redefinir el rumbo de la central obrera, cuyo liderazgo deberá responder a los desafíos del entorno laboral contemporáneo.

Aunado a la plataforma que ha confeccionado, la cual incluye legitimidad sindical, Alfonso Godínez Pichardo ha integrado liderazgos emergentes, como el del líder del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), Alejandro Martínez Araiza, lo que de paso promueve un nuevo modelo de organización.

Dicha visión busca recuperar la interlocución y la presencia de la CTM, mermadas en años recientes, mediante un proyecto que privilegia la cercanía con las bases y el fortalecimiento institucional.

De cara a la Asamblea Nacional

El próximo 24 de febrero, la CTM celebrará una asamblea nacional de disolución y reorganización que definirá su futuro liderazgo.

La reunión, organizada por el dirigente cetemista de Monterrey, Ismael Flores Cantú, será clave para establecer el mecanismo de transición y decidir si la central apuesta por una renovación real o por mantener esquemas continuistas.

Diversos liderazgos estatales han manifestado la necesidad de una conducción alineada con el nuevo marco laboral y alejada de prácticas corporativistas del pasado.

En este escenario, el nombre de Alfonso Godínez Pichardo ha ganado respaldo más allá de la capital, consolidándose como un perfil capaz de aglutinar apoyo nacional; ya que, su carácter reformista y comprometido con la legalidad y la democracia interna le ha permitido tender puentes entre distintas corrientes sindicales y articular una propuesta incluyente para la reorganización de la central obrera.

Por ello, uno de los elementos estratégicos en su plataforma es la incorporación de aliados con visiones innovadoras como el del dirigente del SNAC.

Sobre Alejandro Martínez Araiza, este yace como figura clave en el proceso de cambio generacional, al promover un sindicalismo autónomo, inteligente y digitalizado, sin simulaciones ni subordinación, lo que aporta una perspectiva fresca orientada a la modernización de la acción sindical.

De modo que, la alianza entre Godínez Pichardo y Martínez Araiza simboliza la convergencia entre juventud y experiencia técnica en el sindicalismo mexicano.

Alianzas por la renovación

El líder sindical del SNAC ha llevado la voz de los trabajadores a foros internacionales, incluyendo audiencias públicas sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en Washington D.C., donde participó como único representante sindical mexicano invitado por el gobierno estadounidense.

En aquel espacio presentó su propuesta de “Re-evolución laboral”, centrada en igualdad de oportunidades, productividad y justicia laboral.

Asimismo, Alejandro Martínez Araiza ha advertido sobre los retos que implican las nuevas tecnologías, especialmente el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en el empleo, subrayando la necesidad de impulsar la justicia algorítmica y la reconversión laboral.

Dichas posturas coinciden con las prioridades reformistas de Alfonso Godínez Pichardo, quien sostiene que la defensa de los derechos laborales debe avanzar de la mano de la adaptación a los desafíos globales del trabajo, priorizando los intereses de los trabajadores por encima de todo.

Con un respaldo creciente y una agenda disruptiva, el cetemista capitalino se perfila como el líder capaz de unir a la Confederación en este momento decisivo y proyectarla hacia el futuro.

Además, su discurso de unidad, modernización y legitimidad sindical, fortalecido con aliados como Fernando Salgado Delgado y Martínez Araiza, envía la señal de una central obrera dispuesta a renovarse desde sus cimientos, lejos de la propuesta patronal de corte priísta que busca impulsar a personajes emblemáticos del sindicalismo arcaico y decadente como Tereso Medina, Gerardo Cortés e Ismael Flores.

Por ello, la asamblea de febrero será la prueba de fuego que definirá si la CTM consolida este proyecto reformista o se mantiene anclada a esquemas desgastados.

JCS