UNAM mantuvo examen pese a hallar trampas; irregularidades en prueba online

Informe técnico revela fallas de seguridad, sobreexposición de reactivos, dilación institucional y amenazas de violencia durante la prueba presencial de control

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La UNAM detectó graves anomalías, patrones de calificaciones atípicos e hipotéticas filtraciones de reactivos a solo cinco días de iniciar su examen de ingreso a licenciatura en línea.Alejandro Aguilar

A cinco días de iniciar el examen de ingreso en línea a licenciatura el 24 de mayo, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detectó una distribución bimodal anómala y puntajes extremos.

Aunque la DGAE solicitó a Territorium Life verificar la seguridad —empresa que descartó fallas o ataques—, la evaluación continuó en su segundo fin de semana. Tras analizar 16 turnos y confirmar una desviación pronunciada, el informe de la comisión técnica concluyó que se perdió tiempo valioso para corregir las fallas o valorar la suspensión del proceso.

Fue hasta el 3 de junio cuando la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) instruyó a la Coordinación de Evaluación, Innovación y Desarrollo Educativos (CEIDE) aplicar 10 versiones de contingencia para las fechas del 6 y 7 de junio y evitar la sobreexposición de reactivos. La Comisión señaló en su reporte final que la CEIDE debió prever protocolos de actuación inmediata con versiones alternas ante posibles filtraciones.

El intento por validar los puntajes extremos mediante un examen presencial de control el 18 y 19 de junio también tropezó, pues la jornada inicial en contaduría debió cancelarse por amenazas de violencia y trasladarse a Tlatelolco.

La CEIDE entregó los resultados a la DGAE el 3 de julio, pero la difusión se realizó hasta el 17 de julio. La Comisión consideró que esos 14 días demandaban profundizar el análisis y sustentar el aplazamiento de la asignación de aspirantes hasta contar con evidencia suficiente.

Entre la primera alerta y la publicación transcurrieron 49 días en los que la UNAM continuó la evaluación.

UNAM detectó anomalías desde el inicio del examen en línea... y siguió su aplicación

Apenas cinco días después de haber iniciado el examen de ingreso en línea a la licenciatura, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detectó una distribución anómala en los resultados y puntajes extremos que requerían revisión. Al día siguiente pidió a la empresa proveedora de la plataforma, Territorium Life, verificar la seguridad del sistema y acordó aplicar un examen de control para contrastar los resultados. Pese a ello, la evaluación continuó durante el segundo fin de semana.

El proceso de evaluación remota arrancó el 24 de mayo. Para el 29 de mayo, después de analizar los primeros ocho turnos, la Coordinación de Evaluación, Innovación y Desarrollo Educativos (CEIDE) elaboró un reporte analítico remitido a la Secretaría General, en el que identificó una distribución bimodal de las calificaciones y folios con puntajes extremos.

Durante la revisión de las evidencias también fueron identificados sustentantes con conductas atípicas y coincidencias de dirección IP. El área jurídica fue notificada.

El 30 de mayo, la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) solicitó a Territorium Life verificar la seguridad de la plataforma. La empresa respondió que no registraba ataques ni fallas técnicas en sus sistemas.

Aspirantes a la máxima casa de estudios protestaron por la prueba virtual, que tuvieron que hacer en dos ocasiones.
Aspirantes a la máxima casa de estudios protestaron por la prueba virtual, que tuvieron que hacer en dos ocasiones.Alejandro Aguilar

Ese mismo 30 de mayo y el 31 continuó la aplicación del examen. El análisis acumulado de los primeros dos fines de semana y 16 turnos confirmó una desviación pronunciada respecto del comportamiento histórico. Para entonces, las áreas de Ciencias Biológicas, Químicas y de la Salud, así como Ciencias Sociales, ya habían sido evaluadas.

La Comisión Técnica de Personas Expertas para la Revisión del Proceso de Selección de Ingreso a la Licenciatura para el Ciclo Escolar 2026-2027/1, que reconstruyó los hechos, concluyó que en esa etapa se perdió tiempo valioso para corregir de inmediato las anomalías o, en su caso, escalar el problema para valorar la suspensión de la evaluación.

Fue hasta el 3 de junio cuando la DGAE, por instrucciones de la Secretaría General, informó a la CEIDE que debían utilizarse nuevas versiones para las dos últimas fechas de aplicación, el 6 y 7 de junio. La dependencia elaboró entonces 10 versiones de contingencia para evitar que continuara la sobreexposición de los reactivos.

CEIDE debió prever la contingencia

En el apartado “Previsión de contingencias” de su reporte final, la Comisión establece que la CEIDE, como instancia responsable de la construcción de las versiones del examen, debió contar con protocolos de actuación inmediata ante circunstancias que evidenciaran la extracción y dispersión de los contenidos.

Esos protocolos debieron contemplar una o dos versiones alternas equivalentes, integradas con reactivos diferentes, para sustituir las versiones en uso ante una posible filtración.

El examen que debía validar los puntajes extremos también tropezó

El intento por contrastar los puntajes extremos también enfrentó contratiempos. La UNAM programó una prueba presencial de verificación los días 18 y 19 de junio para la subpoblación con estos resultados; sin embargo, la jornada inicial, prevista en la Facultad de Contaduría y Administración, debió ser cancelada ante graves incidentes y amenazas de violencia, por lo que fue trasladada a las instalaciones de Tlatelolco.

La CEIDE recibió las respuestas, realizó la calibración de los reactivos y procesó las calificaciones. El 3 de julio entregó los resultados a la DGAE.

Especial

Los resultados del proceso de ingreso se publicaron hasta el 17 de julio.

Entre la entrega de las calificaciones del examen de control y la difusión de los resultados transcurrieron 14 días. La Comisión consideró que ese margen demandaba profundizar en el análisis de las anomalías, integrar evidencias y valorar sus posibles implicaciones antes de hacer públicos los resultados.

El reporte señala que la DGAE, como instancia encargada de publicar los resultados, debió contar con supervisión del área superior y con protocolos para actuar cuando se demostraran alteraciones sustanciales en los resultados.

Esto habría permitido sustentar el aplazamiento de la asignación de aspirantes a los planteles y de la difusión pública de los resultados hasta contar con evidencia suficiente para descartar posibles afectaciones al proceso de admisión.

Así, entre la primera identificación de las anomalías, el 29 de mayo, y la publicación de los resultados, el 17 de julio, transcurrieron 49 días, es decir más de mes y medio. En ese lapso, la UNAM continuó la evaluación y publicó los resultados.

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