El Códice Azcatitlan vuelve a México tras 186 años; buscan su repatriación

Tras más de un siglo y medio en Francia, el documento se exhibirá durante tres meses en el Museo Nacional de Antropología, mientras México explora la posibilidad de lograr su retorno definitivo.

El Códice Azcatitlan se exhibe desde ayer en el Museo Nacional de Antropología.
El Códice Azcatitlan se exhibe desde ayer en el Museo Nacional de Antropología.Foto: Pável Jurado.

El Códice Azcatitlan salió de México hace 186 años, cuando Joseph Marius Aubin lo trasladó a Francia, junto con otros 100 documentos que han permanecido desde 1898 en la Biblioteca Nacional de Francia (BnF).

Desde entonces este documento no había vuelto a suelo mexicano. Ahora lo hace, de manera temporal, para exhibirse en la exposición El Códice Azcatitlan. México-Francia, 200 años de amistad, en el Museo Nacional de Antropología (MNA), sólo durante tres meses, aunque se abre la puerta para su posible repatriación.

 Así lo confirmó ayer Baltazar Brito Guadarrama, titular de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH), luego de que la embajadora de México en Francia, Blanca Jiménez Cisneros, destacara las recientes discusiones realizadas en Francia “para tener una nueva ley para el retorno de patrimonio” a sus países de origen, aunque aceptó que tardará en cristalizar.

¿Cómo ha colaborado el INAH en dichos cambios en la legislación en Francia?

“La parte jurídica no la conozco, pero sé que el gobierno francés ha hecho algunas modificaciones o algunas leyes que tienen como finalidad que algunos artefactos históricos que fueron sustraídos de sus lugares de origen —durante la época que ellos llaman colonialismo— pudieran regresar a sus países de origen, y para eso tendría que crearse un grupo de especialistas para determinar cómo salieron, en qué fechas llegaron y si son susceptibles de repatriación.

“Lo que están haciendo (en Francia) son nuevas leyes o nuevas maneras de buscar que algunos de estos bienes patrimoniales de un país pudieran regresar, pero, esa parte la ven las áreas jurídicas de la Secretaría de Relaciones Exteriores, del INAH y de Francia”, expuso.

La exposición "El Códice Azcatitlan México-Francia. 200 años de amistad podrá visitarse hasta diciembre en el Museo Nacional de Antropología.
La exposición "El Códice Azcatitlan México-Francia. 200 años de amistad podrá visitarse hasta diciembre en el Museo Nacional de Antropología.Foto: Pável Jurado.

¿Ya se han tramitado solicitudes? “Se han solicitado por parte de algunos pueblos, particularmente el hñähñu, de Hidalgo, para el Azcatitlan y el Borbónico”.

¿Qué instancia lo solicitó? “El gobierno de México es el único que tiene la facultad y nosotros como INAH damos el apoyo técnico”.

¿Hay alguna respuesta del gobierno francés? “Sí ha respondido. De hecho, ha venido (a México) para ver cómo se cuidan aquí, cómo los tenemos… y han visitado la bóveda de códices. Tenemos las condiciones para tener este patrimonio en México”.

¿Se buscaría el regreso definitivo del Azcatitlan?

Eso se está buscando y la exposición temporal es un primer paso. Buscaremos que en algún momento pudiera ser definitiva”.

¿Qué pasará con la voluntad de la viuda de Eugène Goupil, quien donó el códice a la BnF, con la condición de que permaneciera en dicha institución? “La señora hizo la donación (en 1898) a la BnF por considerar que era el lugar más importante en la cultura. Eugène Goupil era mexico-francés. Ella decidió que fuese así, pero creemos que los códices adquieren una relevancia histórica en el país que los hizo. Estamos en ese diálogo.

El Códice Azcatitlan narra la historia de Tenochtitlan desde su fundación hasta la caída del imperio en 1521.
El Códice Azcatitlan narra la historia de Tenochtitlan desde su fundación hasta la caída del imperio en 1521.Foto: Pável Jurado.

Brito Guadarrama también habló sobre la relevancia del Códice Azcatitlan, el cual data de finales del siglo XVII o principios del XVIII, aunque negó que se trate de una falsificación.

“Para nosotros la historia plasmada es tardía (en este códice), pero tiene un sustento, porque lo podemos comparar con múltiples códices y la historia coincide”, advirtió.

¿Qué datos aporta? “Nos habla de la participación de las mujeres, aunque ya en el Boturini aparece Chimalma, aquí vuelve a aparecer, así como una serie de mujeres aque son relevantes y también está la aparición de un personaje africano en las huestes de Cortés, que es muy significativo.

Brito reveló que fueron ubicados dos códices de los que no se tenía noticia.

“Los ubicamos con una familia de la Ciudad de México que los resguardó en una vieja hacienda... en la parte del primer volumen aparecen unos manuscritos y uno de ellos tal vez fue hecho por el mismo tlacuilo que hizo el Códice Mendoza, pero faltan más estudios.

“Los ubicamos con una familia de la Ciudad de México que los resguardó en una vieja hacienda... en la parte del primer volumen aparecen unos manuscritos y uno de ellos tal vez fue hecho por el mismo tlacuilo que hizo el Códice Mendoza, pero faltan más estudios.

¿Se donarán estos códices al INAH? Vamos a ver si nos los pueden donar, porque nunca hay dinero que alcance. De otra forma buscaríamos el apoyo de algunos empresarios, como hicimos con el Tetepilco, para que ese patrimonio sea de todos”.

¿De qué época son? “Son mapas pequeños del siglo XVI que hablan de aspectos geográficos de un lugar, donde los hacendados compraron tierras que eran de los nobles indígenas”.

En la ceremonia de apertura también estuvieron presentes Claudia Curiel, titular de Cultura; Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores; Delphine Borione, embajadora de Francia en México; y Jean-Charles Bédague, director de las colecciones de la Biblioteca Nacional de Francia.