Sin ley en Acayucan: vive su arranque de gobierno más violento tras despedir a la policía

La población vive en un clima de zozobra creciente, con asesinatos a plena luz del día, en mercados, fiestas familiares o domicilios particulares.

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Este tipo de escenas se han vuelto recurrentes.Foto: Especial

ACAYUCAN, Ver.- Este municipio del sur de la entidad atraviesa el arranque de administración municipal más violento del que se tenga registro, porque entre el 6 de enero y el 13 de abril de este 2026, dieciséis personas –-en su mayoría hombres dedicados a oficios cotidianos—han sido asesinadas en un municipio que, paradójicamente, se quedó sin policía municipal desde el primer mes del nuevo gobierno.

La cifra coloca a Acayucan como el segundo municipio más letal del sur veracruzano, apenas por debajo de Coatzacoalcos, que suma alrededor de 18 homicidios en el mismo periodo.

La comparación demográfica revela la dimensión del problema: mientras Coatzacoalcos supera los 310 mil habitantes, Acayucan apenas rebasa los 80 mil. La tasa de violencia, proporcionalmente, es mucho más grave en la llamada Llave del Sureste.

El deterioro coincide con un vacío oficial abierto desde el 15 de enero, cuando el alcalde Raúl David Salomón García despidió a 14 policías municipales armados, —remanentes de la administración anterior— y los sustituyó por una docena de guardias sin armas, que patrullan con garrotes de madera.

A este fenómeno se suma la decisión del propio Ayuntamiento de no renovar el convenio con la Secretaría de Marina, que durante el trienio 2022-2025 mantuvo a unos sesenta marinos operando como fuerza local. La negativa obligó a su retiro.

Desde entonces, la seguridad de Acayucan depende de elementos estatales y de la Guardia Nacional que no están asignados exclusivamente al municipio, sino que cubren simultáneamente Oluta, Sayula, San Juan Evangelista, Texistepec, Soconusco y otras localidades.

En la práctica, cuando ocurre un asesinato en Acayucan, los agentes pueden estar atendiendo incidentes en cualquiera de los municipios vecinos. La ausencia de una fuerza propia ha dejado a la población en un estado de vulnerabilidad permanente.

El asesinato más reciente ocurrió el lunes 13 de abril, alrededor de las 16:30 horas, cuando un comerciante de enseres domésticos fue baleado mientras empujaba su diablito en el fraccionamiento Casas VIVAH. Con él se contabiliza la víctima número dieciséis en apenas ciento tres días de gobierno. La lista incluye vendedores ambulantes, trabajadores de oficios, jóvenes de barrios populares y habitantes de comunidades rurales como San Ángel, El Hato y Corral Nuevo.

La secuencia de homicidios —cinco en enero, dos en febrero, tres en marzo y seis en los primeros trece días de abril— ha marcado el inicio más sangriento para un gobierno municipal en Acayucan. La población vive en un clima de zozobra creciente, con asesinatos a plena luz del día, en mercados, fiestas familiares o domicilios particulares.

Para tratar de encontrar una solución, el ayuntamiento lanzó entre marzo y abril una convocatoria para reclutar nuevos policías municipales. No se conocen los resultados. No se sabe cuántos aspirantes hubo, si alguno aprobó los controles o si existe un plan real para reconstruir la corporación. La administración no ha reportado si habrá nuevos elementos en breve.