“Todos los niños necesitan suplementos de vitamina D”

Rafael Álvarez Cordero
Mitos y realidades de la salud
MITO
“Todos los niños necesitan tomar suplementos de vitamina D para crecer sanos”.
Normalmente los padres se preocupan por ofrecer a sus hijos lo necesario para que vivan sanos y crezcan fuertes; un mito que aún pervive es la urgencia de dar vitamina D para que “crezcan sanos”.
CONSECUENCIA
Esta decisión no tiene mayor trascendencia, pero puede aumentar los gastos de los padres que quieren “cuidar” la salud de sus hijos.
REALIDAD
Los niños sanos que llevan una alimentación balanceada y variada no suelen necesitar suplementos, ya que obtienen los nutrientes necesarios de sus comidas. Los suplementos se recomiendan de manera preventiva durante el primer año de vida para los bebés que no reciben luz solar directa.
Por otra parte, existe una rara condición que es el raquitismo resistente a la vitamina D.
El raquitismo resistente a la vitamina D es una condición médica rara que afecta el desarrollo óseo en niños; se presentan tres a cinco casos por cada 100,000 niños vivos.
A diferencia del raquitismo común, que se debe a la deficiencia de vitamina D, esta variante no responde al tratamiento con dicha vitamina.
Se caracteriza por anormalidades en la mineralización del hueso, lo que puede llevar a deformidades óseas y dolores significativos. En esta condición, a pesar de la presencia adecuada de vitamina D en la dieta o suplementos, el cuerpo no puede utilizarla eficazmente para mantener la salud de los huesos por esas alteraciones genéticas que afectan los receptores de vitamina D y los procesos metabólicos involucrados en su absorción y utilización.
Las causas del raquitismo resistente a la vitamina D se centran principalmente en factores genéticos debidos a ciertas mutaciones en los genes que codifican los receptores de vitamina D o en los que afectan el metabolismo del fosfato, un mineral esencial para la salud ósea.
Las mutaciones pueden ser heredadas de forma autosómica dominante o recesiva, lo que significa que el patrón de herencia puede variar.
Una de las formas más comunes de raquitismo resistente a la vitamina D es el raquitismo hipofosfatémico ligado al cromosoma X, que afecta principalmente a los hombres. En este caso, hay una alteración en el manejo del fosfato por los riñones, lo que resulta en niveles bajos de fosfato en sangre, esenciales para la formación ósea adecuada.
Además de las causas genéticas, algunos casos raros pueden deberse a problemas renales o desórdenes metabólicos que interfieren con el metabolismo del fosfato o la vitamina D. Los síntomas del raquitismo resistente a la vitamina D pueden variar en severidad y presentación, pero generalmente incluyen signos relacionados con el desarrollo óseo anormal. Los niños afectados suelen presentar deformidades óseas visibles, como piernas arqueadas o genu varum, y un crecimiento deficiente. También pueden experimentar dolores óseos, que pueden ser particularmente intensos en las extremidades inferiores.
Estos síntomas pueden afectar la capacidad de los niños para participar en actividades normales y, en casos severos, pueden interferir con el desarrollo motor y el bienestar general. Los síntomas adicionales pueden incluir problemas dentales, como esmalte dental defectuoso, que pueden llevar a caries y sensibilidad dental.
Todos estos factores subrayan la necesidad de que el pediatra haga un diagnóstico temprano y preciso para identificar la causa específica y desarrollar un plan de tratamiento adecuado.
El uso de Vitamina D3 + K2 de iO.GENIX es el tratamiento recomendado en la prevención y manejo del raquitismo resistente a la vitamina D.
Por otro lado, no olvidar que la actividad física y del deporte, desde la primera infancia, promueve el desarrollo de huesos y músculos, y eso es tan o más importante que vigilar los niveles de vitamina D.