SEP alerta cambios en atención y conducta por uso excesivo de pantallas

El celular se convirtió en el principal espacio de convivencia, atención y socialización.

Siete horas al día frente a una pantalla, equiparable a una jornada laboral.Ilustración: Dall-E

La infancia de quienes nacieron de 1995 en adelante ya no se parece a la de generaciones anteriores. El juego en la calle, sin pantallas, está desapareciendo. En su lugar, el celular se convirtió en el principal espacio de convivencia, atención y socialización.

El subsecretario de Educación Superior de la SEP, Ricardo Villanueva Lomelí, advirtió durante el foro regional “La vida frente a la pantalla” que este cambio no es solo tecnológico, sino una transformación profunda en la forma en que los jóvenes crecen, aprenden y se relacionan.

De acuerdo con datos expuestos en el encuentro, el acceso a internet en niños de entre 6 y 11 años pasó de 11 por ciento en 2013 a cerca de 80 por ciento en la actualidad. En México, el tiempo promedio frente a pantallas ya supera las siete horas diarias, por encima del promedio global.

Siete horas al día frente a una pantalla, equiparable a una jornada laboral. Así están creciendo millones de niñas, niños y jóvenes.

Villanueva señaló que este entorno digital constante está modificando la forma en que las nuevas generaciones sostienen la atención, procesan información y conviven con otras personas.

Dijo que cada vez es más difícil para los estudiantes mantener la concentración durante periodos prolongados, porque están acostumbrados a estímulos rápidos y permanentes.

En este contexto, el subsecretario planteó que las universidades están enfrentando un desfase frente a los estudiantes actuales, al seguir operando bajo modelos educativos pensados para generaciones que crecían con dinámicas de atención completamente distintas.

Reconoció que el sistema educativo aún funciona bajo estructuras rígidas de enseñanza, cuando los jóvenes actuales provienen de entornos digitales altamente estimulantes y fragmentados.

En ese sentido, llamó a dejar de asumir que los estudiantes de hoy aprenden igual que generaciones anteriores y a replantear la relación entre enseñanza, tecnología y vida cotidiana.

Villanueva también pidió a las instituciones educativas abandonar la “arrogancia académica” y reconocer que están frente a una generación con nuevas formas de aprender, relacionarse y procesar el conocimiento.

El foro forma parte de una serie de encuentros regionales impulsados a nivel nacional para analizar el impacto de las tecnologías digitales en la educación, la salud mental y la vida social de las juventudes mexicanas.