Sayumi logró 115 aciertos y entró al CCH Azcapotzalco: Así superó los retos del examen en línea de la UNAM
Con una estricta rutina de estudio, Sayumi logró 115 aciertos para asegurar su ingreso al CCH Azcapotzalco de la UNAM.

A las cuatro de la mañana, mientras buena parte de los aspirantes todavía dormía, Sayumi ya estaba frente a la computadora para conocer su resultado de “Mi Derecho, Mi Lugar”. Tiene 15 años y estaba nerviosa. Había pasado el último año de secundaria preparándose para el examen, entre cursos, tareas y sesiones de estudio por las noches.
Esta vez, sin embargo, tenía algo a su favor: confiaba en su preparación. Cuando finalmente pudo consultar su resultado, encontró lo que esperaba: 115 aciertos y un lugar en su primera opción, el CCH Azcapotzalco.
“Me siento muy emocionada, muy contenta. Estaba un poquito nerviosa, pero confiaba en mí, me tenía mucha confianza”, relató después de conocer su asignación. Su madre asegura que esa confianza tenía detrás meses de esfuerzo.
El método de estudio detrás del éxito
Durante el último año de secundaria, Sayumi acudió a dos cursos de preparación. Se levantaba alrededor de las cuatro de la mañana para ir a la escuela y, al terminar sus clases, continuaba con los cursos: uno terminaba alrededor de las cinco de la tarde y otro cerca de las siete. Al llegar a casa todavía estudiaba.
Su madre recuerda que incluso tenía programada una alarma para comenzar a estudiar alrededor de las 19:30 horas y continuar hasta antes de dormir. “Yo vi su esfuerzo de ella, porque estudió mucho, mucho, se preparó todo el último año de la secundaria”, contó su madre.
El estrés de las fallas técnicas en el examen en línea
El examen en línea también puso a prueba sus nervios. La incertidumbre que acompañó este proceso no comenzó con la publicación de resultados. Durante el examen de ingreso, Sayumi tuvo problemas para iniciar la aplicación en línea.
La computadora no habilitaba la cámara ni el micrófono y la joven no podía acceder al examen. La situación se prolongó alrededor de 15 a 20 minutos. “Entró estresada, tenía miedo, pensaba que ya no lo iba a poder presentar”, relató su madre.
Desafíos de la evaluación a distancia
Finalmente pudo ingresar y completar el examen con el tiempo restante. La experiencia, sin embargo, dejó a la familia con dudas sobre las condiciones de una evaluación en línea. La madre de Sayumi, egresada de Odontología de la FES Iztacala, considera que los exámenes en línea tienen ventajas, pero también enfrentan obstáculos que no necesariamente dependen de los estudiantes.
Incluso, dijo, la familia tuvo que prepararse ante la posibilidad de una falla eléctrica y comprar un equipo para mantener conectado el servicio de internet durante cierto tiempo. “Creo que sí nos faltan muchos recursos para que sea un examen en línea equitativo para toda la sociedad”, señaló.
Superando la incertidumbre: El inicio de la vida universitaria
Por ello, a partir de su experiencia, hubiera preferido una aplicación presencial. La crisis de licenciatura también generó incertidumbre cuando la UNAM anunció que algunos aspirantes de licenciatura tendrían que repetir su examen de ingreso, la familia también llegó a preguntarse si las irregularidades podrían afectar el proceso de bachillerato.
Sayumi siguió las noticias y buscó información sobre lo ocurrido. Con el paso de los días, la familia comenzó a tranquilizarse al considerar que se trataba de procesos distintos y que los tiempos de aplicación eran diferentes.
Al final, la preocupación quedó atrás. Sayumi obtuvo un lugar en el plantel que había elegido como primera opción y ahora se prepara para comenzar una nueva etapa académica. Su madre, pese a las dificultades que atravesó su hija durante la aplicación, mantiene su confianza en la Universidad Nacional Autónoma de México.
“Yo sigo confiando en la UNAM”, afirmó. Para la familia, el resultado representa algo más que una asignación: es la recompensa a un año de preparación y el inicio de la vida universitaria de su hija única.