En la capital del país crece la distancia entre lo que hacen los gobiernos y lo que necesitan sus habitantes. El ambulantaje resume esa fractura: miles de puestos ocupan calles y avenidas, mueven enormes cantidades de dinero y aportan poco a las arcas públicas, mientras vecinos y comerciantes enfrentan inseguridad, falta de agua, baches e invasión del espacio público.
Sobre ese terreno se librará electoralmente el 2027. Morena llegará dividido entre los cercanos a Claudia Sheinbaum, la estructura de Brugada, los Batres con César Cravioto, las redes de René Bejarano y Marcelo Ebrard, mientras que enfrente una oposición reducida defenderá lo poco que conserva.
En Tlalpan, Gabriela Osorio aparece encaminada a la reelección. Pese a la propaganda de un júnior de la política, conserva buena percepción, trabajo territorial y el respaldo de Palacio Nacional y Clara Brugada. En Venustiano Carranza, Evelyn Parra mantiene una evaluación favorable y el grupo dominante conserva estructura; ahí sobresale la diputada federal Elena Edith Segura Trejo, con reconocimiento y “trabajo en tierra” como opción sólida para 2027. Osorio, Parra y Segura cuentan –hasta ahora– con el respaldo de la Jefatura de Gobierno y la Presidencia.
En Álvaro Obregón, Javier López Casarín, y en Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano, han invertido fuerte en posicionamiento y publicidad, pero agua, socavones, inseguridad y servicios pesan más que la propaganda. En Xochimilco, Circe Camacho ha gobernado bajo “fuego amigo” dentro de Morena y la disputa interna puede definir la candidatura.
Iztapalapa es el contraste; Aleida Alavez enfrenta desgaste por inseguridad, despojos y el resurgimiento de Los Tanzanios en la antigua “fortaleza” de Brugada.
Coyoacán será otro frente. El PAN conservó la alcaldía frente a una candidata que había migrado del PRI a Morena. Eso podría cambiar con Ana María Lomelí, responsable de Comunicación de Brugada, capaz de plantear una competencia más seria.
La oposición, hoy desdibujada, tampoco puede presumir una diferencia frente a Morena: baches, agua, invasiones y ambulantaje también golpean sus alcaldías. La excepción es Alessandra Rojo de la Vega, quien en Cuauhtémoc construyó una figura política y mediática propia y aparece con condiciones para continuar.
Todo ocurre en una ciudad de 9.2 millones de habitantes en la que millones reciben programas sociales. Pero la capital es una de las entidades más politizadas del país: recibir un apoyo no necesariamente se traduce en un voto. El año próximo la batalla será por el territorio.
Mientras tanto, en la elección federal, sólo dos estados parecen definidos: BCS con Milena Quiroga, y Guerrero con Beatriz Mojica, donde las encuestas marcan amplias diferencias. En los demás, la disputa sigue abierta entre conflictos internos y búsqueda de acuerdos.
PAN CON CANDIDATO EN CHIHUAHUA
En los últimos tres procesos en los que el PAN ha sido gobierno estatal, es la primera vez que logra la “candidatura de unidad” 10 meses antes de las elecciones del año próximo. Ha sido mérito, en gran parte, de la gobernadora Maru Campos, a diferencia del proceso en la que fue candidata –hace 6 años– en una lucha feroz contra Gustavo Madero, al que venció en comicios internos por 25 puntos de diferencia. Si sumamos los procesos internos del PRI y PAN, también es histórico. Quién no recuerda que en 1998 la disputa entre Patricio Martínez vs. Artemio Iglesias por la candidatura priista provocó un “choque de trenes” que obligó a una elección interna abierta.
El pasado fin de semana, Marco Bonilla Mendoza –alcalde de Chihuahua capital– fue designado por unanimidad “defensor de la patria, la familia y la libertad” en el estado, con lo que prácticamente “amarró” la candidatura del blanquiazul chihuahuense, el cual llega fortalecido a los comicios de junio de 2027.
