El 5% patronal que puede ayudarte a pagar antes tu vivienda
Las aportaciones que realiza el empleador no se descuentan del sueldo y pueden reducir el saldo de un crédito Infonavit o bancario. Su destino depende del producto contratado y de la situación del financiamiento.

Al revisar un recibo de nómina es común confundir el descuento destinado al pago de un crédito con la aportación patronal al Infonavit. Son movimientos distintos: uno sale del salario de la persona acreditada y el otro corresponde a una prestación de vivienda que debe cubrir el empleador.
La aportación equivale al 5% del salario diario integrado, es decir, considera el sueldo y las prestaciones establecidas en el contrato laboral. El patrón debe entregarla al Infonavit de manera bimestral y no puede descontarla del ingreso del trabajador.
Este dinero se acumula en la Subcuenta de Vivienda cuando no existe un crédito vigente. Si ya se contrató un financiamiento, su aplicación dependerá del tipo de crédito, la fecha en que fue formalizado y de si existen pagos atrasados.

Las aportaciones pueden consultarse en Mi Cuenta Infonavit, dentro del resumen de movimientos. Como se pagan cada dos meses, no necesariamente aparecerán inmediatamente después de cada nómina. Si transcurre el periodo correspondiente y no se reflejan, el trabajador puede solicitar una aclaración o reportar posibles indicios de evasión.
Llevar este seguimiento resulta importante porque el 5% patronal no sólo forma parte del ahorro para vivienda. En determinados créditos también puede convertirse en un pago adicional que reduzca la deuda.

En los créditos contratados después del 21 de mayo de 2021, la aportación patronal dejó de formar parte de la mensualidad. Esto significa que no sustituye el pago que corresponde al trabajador: se recibe como un recurso adicional y se aplica conforme al estado del financiamiento.
Cuando el crédito se encuentra al corriente, el dinero cubre primero el seguro de daños y los intereses correspondientes; el remanente se dirige al capital. Si existen adeudos, se utiliza primero para cubrir el más antiguo. Por ello, el efecto de las aportaciones puede observarse mejor revisando periódicamente el estado de cuenta y no únicamente el descuento de nómina.
En la práctica, cada cantidad que llega al capital reduce el saldo sobre el que se mantiene la deuda y puede ayudar a terminar de pagar en menos tiempo.

Cuando la vivienda se adquiere mediante Cofinavit existen dos financiamientos: uno otorgado por el Instituto y otro por una entidad financiera. Cada uno conserva sus propias condiciones, tasa, plazo y estado de cuenta.
Después de liquidar la parte correspondiente al Infonavit, las aportaciones patronales posteriores pueden dirigirse al financiamiento bancario. El acreditado debe comprobar que estos recursos aparezcan correctamente aplicados y solicitar una aclaración si no se reflejan.
No conviene asumir que el traslado se realizó sólo porque la deuda del Instituto llegó a cero. También deben verificarse el aviso de suspensión de descuentos, la liquidación formal y los movimientos reportados por el banco.

Apoyo Infonavit funciona de manera distinta. En este esquema, el crédito hipotecario lo concede una institución financiera y el ahorro acumulado en la Subcuenta de Vivienda se utiliza como garantía en caso de pérdida del empleo.
Mientras se mantiene la relación laboral, las nuevas aportaciones patronales se aplican al capital del crédito bancario. Así, el ahorro previo protege el pago en una contingencia y los depósitos posteriores ayudan a disminuir la deuda.
Antes de elegir entre un crédito Infonavit, Cofinavit o Apoyo Infonavit, es recomendable comparar el costo total, las tasas, el plazo y la mensualidad. También debe confirmarse por escrito cómo se aplicarán las aportaciones y en qué documento podrán consultarse.
Conocer el recorrido de ese 5% permite detectar omisiones, aprovechar mejor el financiamiento y evitar que una prestación que pertenece al trabajador pase inadvertida durante años.