San Pablo Coapan, listo para cosechar miles de flores de cempasúchil
Los floricultores de San Pablo Coapan destacaron la preservación de la semilla del cempasúchil criollo por encima de semillas externas

Con una temperatura promedio de 20 grados centígrados y los campos en plena floración, la comunidad de San Pablo Coapan, Veracruz, perteneciente al municipio de Naolinco de Victoria, se encuentra lista para recibir a miles de visitantes nacionales e internacionales con motivo de las festividades de Todos Santos.
Poblada por un poco más de mil 700 habitantes, se ha convertido en un atractivo para visitantes nacionales y extranjeros. Ubicada a solo 45 kilómetros al norte de Xalapa y considerada la puerta de entrada a la Sierra de Chiconquiaco, esta localidad campesina cuenta con una oferta superior a los 50 mil rollos de flores de cempasúchil, terciopelo, sempiterna y girasol, destinadas al adorno de los altares tradicionales.
En tres fines de semana, cuando se aproxima el Día de Muertos, San Pablo Coapan ha logrado reunir a cinco mil visitantes que recorren los cultivos y las calles del pueblo, también degustan la gastronomía y disfrutan de un clima fresco para las caminatas.

Saúl Llera, Lizeth Barradas y Demetrio Martínez, integrantes de la Asociación de Productores Agropecuarios y Floricultores de San Pablo Coapan, destacan la preservación de la semilla del cempasúchil criollo, por encima de semillas externas y la invasión de flor china al mercado mexicano, una competencia que han tratado de desterrar promoviendo la visita a sus campos de cultivo.
Este año, los productores tuvieron que luchar contra la sequía, que amenazó con no ayudar a los cultivos y su crecimiento. Las plagas de grillos, conejos, tuzas y otros insectos y/o roedores, también fueron una amenaza para los cultivos, que también se convierten en escenarios fotográficos de colores espectaculares.
La producción abarca una extensión aproximada de 25 hectáreas de pequeña propiedad, cultivadas a través del régimen de temporal. Los productores destacaron el valor socioeconómico que este cultivo representa para la región, ya que generan más de mil 800 empleos directos y mil 300 indirectos, derivados de las faenas agrícolas.

El trabajo contempla las fases de preparación de parcelas, cuidado en almácigos, trasplante en surco, control de plagas, deshierbe, corte y comercialización. Las mujeres de la región participan activamente no solo en la floricultura, sino también en el cultivo anual de café, maíz criollo, caña de azúcar, frijol y ganadería de traspatio.
Lizeth Barradas Martínez, secretaria de la organización, detalló que el proceso requiere de cuatro meses de cuidados intensivos: en julio inician las labores de barbecho en las parcelas y la germinación de plantas en semilleros. En agosto comienza el trasplante definitivo a los surcos durante la primera semana del mes y en noviembre es el corte final y la distribución comercial.
Aunque la tradicional "Flor de Muerto" se cultiva desde hace más de 40 años en la zona, los integrantes de la asociación señalaron que durante el último lustro los campos se han convertido en un polo turístico de relevancia continental y mundial.

Además de que proyectan la llegada de compradores mayoristas y al menudeo, esperan a familias procedentes de la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Jalisco, Nuevo León, Tamaulipas, Guanajuato y diversos puntos de Veracruz.
De igual manera, se registra la asistencia de visores y turistas que llegarán desde Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Japón, Rusia, Alemania y Canadá.
Los habitantes se han preocupado por ofrecer no solo los paseos, los escenarios y la venta de flores. También hay una cartelera cultural que un comité se encarga de diseñar para ofrecer espectáculos artísticos a los visitantes.