Reforma electoral, con contrapeso ciudadano

La gente quiere ser escuchada en la definición de las reglas del juego democrático en un ambiente polarizado

thumb
Ilustración: Horacio Sierra

 

En pleno debate nacional sobre la reforma electoral y en un Congreso marcado por mayorías dominantes, un conjunto de organizaciones ciudadanas intentará romper la inercia legislativa y colocar en la agenda pública la primera iniciativa ciudadana en materia electoral respaldada por más de 188 mil firmas validadas por el INE.

El documento llega a San Lázaro como un contrapeso ciudadano frente al proyecto presidencial y como un mensaje político directo: la ciudadanía quiere ser escuchada en la definición de las reglas del juego democrático.

La propuesta llega en un momento clave: coincide con la discusión de la reforma electoral impulsada por el Ejecutivo y con un ambiente político polarizado.

Las organizaciones advierten que su iniciativa no debe quedar relegada ni ser tratada como un mero gesto simbólico.

“Muchas iniciativas ciudadanas duermen el sueño de los justos”, señalaron. “Haremos lo propio para que esta no termine en la congeladora”.

UN EJERCICIO DE PARTICIPACIÓN CON OBSTÁCULOS.

La recolección de firmas se realizó en tiempo récord: dos meses.

El requisito constitucional era de 0.13% del padrón, equivalente a 130 mil firmas; la ciudadanía superó la meta por más de 50 mil apoyos.

Según las organizaciones, si el proceso hubiera sido más sencillo, “se habrían triplicado las firmas”.

La aplicación del INE para recabar apoyos fue uno de los principales obstáculos.

Hubo fallas técnicas, correos que no llegaban, teléfonos incompatibles y dificultades para personas adultas mayores.

“Si el proceso no fuera tan complicado, serían fácilmente tres veces más firmas”, señalaron. Algunas organizaciones incluso tuvieron que recurrir a formatos en papel.

Aun así, más de 12 mil auxiliares voluntarios participaron en la recolección.

Jóvenes, trabajadores, estudiantes y personas de todas las edades se sumaron sin recibir pago alguno.

“Fue un trabajo gratuito, ciudadano, de calle, de convencer a otros”, explicaron.

CINCO EJES PARA UNA REFORMA ELECTORAL CIUDADANA

La iniciativa propone cambios en cinco grandes temas:

1             Autonomía del INE y órganos electorales. Se plantea fortalecer su independencia, garantizar presupuesto suficiente y modificar el proceso de designación de consejerías. También se propone impedir que se inicien procedimientos administrativos contra consejerías o magistraturas por sus opiniones o votos.

2             Cancha pareja. Reglas más equitativas para el financiamiento público, distribución igualitaria de spots y fiscalización de campañas digitales. Además, garantizar libertad de expresión para periodistas y ciudadanía.

3             Cero trampas. Sanciones más severas a campañas adelantadas, prohibición estricta del uso electoral de programas sociales y límites a la comunicación gubernamental durante procesos electorales.

4             Sin crimen organizado en las elecciones. Anular comicios donde se acredite financiamiento ilícito, intimidación, interferencia en casillas o colusión con autoridades.

5             No más sobrerrepresentación. Evitar mayorías artificiales mediante coaliciones y frenar el “chapulineo” legislativo, modificando el controversial “8 por ciento” de sobrerrepresentación permitido por la ley.

OBSTÁCULOS EN UNIVERSIDADES Y CLIMA DE AUTOCENSURA

Las organizaciones relataron que en algunas universidades —públicas y privadas— se les impidió recolectar firmas.

“Nos dijeron que ni intentáramos entrar. Hay miedo, hay autocensura”, señalaron.

Explicaron que autoridades escolares temían represalias o conflictos políticos.

También describieron un ambiente de presión y silenciamiento: “La censura empieza desde las conferencias oficiales y se convierte en autocensura. Mucha gente prefiere no exponerse. Eso lastima profundamente a la democracia”.

Aun así, destacaron que la participación juvenil fue determinante. “Mientras la democracia viva en las y los jóvenes, seguirá viva en México”, afirmaron.

LA CARRERA CONTRA EL TIEMPO Y LA ESTRATEGIA PARA EVITAR LA CONGELADORA

Las organizaciones detuvieron la recolección de firmas antes de lo previsto porque el INE les informó que ya habían alcanzado el mínimo validado y que necesitaba concentrarse en emitir el aval oficial antes del cierre del periodo ordinario de sesiones. “Si no entregábamos a tiempo, no podríamos presentar la iniciativa junto con la presidencial”, explicaron.

Ahora, el reto es que la Cámara de Diputados cumpla con su propio reglamento: cuando existen dos iniciativas sobre la misma materia, deben discutirse y dictaminarse de manera

conjunta. “Depende de la ciudadanía, de los medios y de la presión pública que no se burlen de la voluntad de 188 mil personas”, señalaron.

Las organizaciones anunciaron que sostendrán reuniones con todas las bancadas y que, si es necesario, convocarán movilizaciones en enero para exigir que la iniciativa sea discutida en comisiones y en el pleno.

UN MENSAJE POLÍTICO DESDE LA CIUDADANÍA

Más allá del resultado legislativo, las organizaciones consideran que el ejercicio ya dejó una huella: reactivó a miles de personas, especialmente jóvenes, y demostró que la ciudadanía puede organizarse para incidir en la agenda pública. “No somos ingenuos, pero tampoco ilusos. Sabemos que no adoptarán nuestras redacciones tal cual, pero esto puede ayudar a salvar la democracia”, afirmaron.

Esta Iniciativa Popular es apoyada por Unidos, Sí por México, Sociedad Civil México, Creemos México, Ocupa, Confío, UNE, Unidos por México, así como más de diez organizaciones locales.

clm