Red Familia y expertos urgen tipificar la "renta de vientres" como trata de personas

Durante la IV Conferencia de la Declaración de Casablanca, realizada en la Universidad Panamericana, los ponentes advirtieron que México se ha convertido en un destino accesible para la explotación de mujeres en situación de vulnerabilidad económica

Por: Aranza Hidalgo

Bancada del PT busca abolir los vientres subrogados en México
Especialistas y Red Familia exigieron al Congreso de la Unión prohibir la gestación subrogada en México y clasificarla como modalidad de trata de personas.Ilustración: Meta

Especialistas internacionales, juristas y la organización Red Familia exigieron la abolición de la gestación subrogada en el país y plantearon al Congreso de la Unión revisar la legislación para tipificar esta práctica como una modalidad de trata de personas.

Con la participación de académicos, juristas, psiquiatras, exrelatores y exmiembros de comités de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se llevó a cabo la IV Conferencia de la Declaración de Casablanca México 2026 en la Universidad Panamericana, Campus Mixcoac.

El encuentro, coorganizado por el Early Institute y Red Familia, abordó la necesidad de erigir un marco jurídico que impida la mercantilización del cuerpo de las mujeres y la contratación de nacimientos.

Los especialistas abordaron las implicaciones éticas y legales de la denominada "renta de vientres".
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Los especialistas abordaron las implicaciones éticas y legales de la denominada "renta de vientres".

Durante las mesas de trabajo, los especialistas discutieron las implicaciones éticas y legales de la denominada "renta de vientres", haciendo un llamado urgente a las autoridades mexicanas para evitar que las carencias económicas sean aprovechadas por intermediarios o agencias privadas.

Patricia Olamendi Torres, doctora en Derecho, advirtió que México se convirtió en un destino de bajo costo para la maternidad subrogada debido a la vulnerabilidad económica de las mujeres.

En tanto, Olivia Maurel, vocera de la Declaración de Casablanca, exigió escuchar a las personas nacidas por este método y denunció casos de mujeres mexicanas abandonadas por agencias durante el embarazo.

En tanto, la Red Familia mantuvo una postura de justicia en derechos humanos para impedir que la vida de niñas y niños sea objeto de contrato.

Como acuerdo, se hizo una petición al Congreso de la Unión para impulsar reformas que tengan el objetivo de prohibir la intermediación lucrativa y analizar la tipificación de la gestación subrogada como trata de personas.

Testimonios e impacto en el derecho a la identidad

Un punto destacado fue la intervención de Olivia Maurel, quien nació mediante gestación subrogada y compartió que descubrió su origen a los 17 años, cuando logró contactar a la mujer que la gestó mediante una prueba de ADN.

Ella enfatizó que la práctica vulnera de forma directa el derecho a la identidad y al conocimiento del origen biológico.

Ante este panorama, las organizaciones civiles y los ponentes también exhortaron al Congreso de la Unión a revisar el marco legal vigente, establecer medidas de reparación para las víctimas e impedir que los intereses comerciales prevalezcan sobre la dignidad humana en el territorio nacional.