Qué hacen mejor las ciudades líderes y por qué otras buscan imitarlas

En entrevista con Pascal Beltrán del Río en Imagen Radio, el Especialista destacó que otro factor determinante es la formalidad laboral y ejemplificó que en Saltillo, “75% de los empleados son formales”.

Querétaro
Excélsior

Las ciudades más competitivas de México comparten características clave como una mayor autonomía fiscal, altos niveles de empleo formal y mejores condiciones de seguridad, factores que influyen directamente en la calidad de vida de sus habitantes, afirmó Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

En esa categoría están Querétaro, Guadalajara, Hermosillo, Saltillo y Monterrey, comentó Ocampo al comentar los resultados del Índice de Competitividad Urbana 2025, elaborado por el IMCO, que evalúa la capacidad de 72 zonas metropolitanas para generar, atraer y retener talento e inversión.

Ocampo explicó que uno de los elementos más importantes para el desarrollo de una ciudad es su capacidad para generar recursos propios y reducir su dependencia de transferencias federales o estatales.

“Nos enfocamos mucho en la parte de autonomía fiscal. ¿Cuál es la capacidad de estos municipios, de estas zonas metropolitanas para autogenerar ingresos, para ser financieramente independientes en la medida de lo posible de las transferencias de la federación o de los estados?”, explicó.

Agregó que esta capacidad permite a los gobiernos locales contar con mayores herramientas para impulsar proyectos de infraestructura y programas públicos. “Esto es muy importante porque aumenta tu margen de gestión, tu capacidad de llevar a cabo proyectos, infraestructura, programas”, sostuvo.

En entrevista con Pascal Beltrán del Río en Imagen Radio, el Especialista destacó que otro factor determinante es la formalidad laboral y ejemplificó que en Saltillo, “75% de los empleados son formales”.

Según Ocampo, los empleos formales generan mejores salarios y acceso a prestaciones, lo que repercute directamente en el bienestar de la población. Asimismo, señaló que las ciudades con mejores resultados suelen registrar niveles de violencia relativamente menores.

En contraste, las ciudades menos competitivas presentan problemas estructurales como baja diversificación económica, escasa presencia de sectores de alto valor agregado, altos índices delictivos y una limitada capacidad institucional. En ese rango ubicó a Tijuana, Culiacán y Acapulco.

“Una baja recaudación, una alta percepción de corrupción y eso se vuelve un círculo vicioso en términos de la capacidad municipal de proveer servicios de calidad a la población”, advirtió.

Ocampo subrayó que la competitividad no es un concepto abstracto, sino que impacta la vida cotidiana de las personas mediante servicios públicos, seguridad e infraestructura urbana.

“Esto va desde la calidad de vida, desde el día a día, en términos de la seguridad, en términos de la calidad de la infraestructura urbana”, afirmó.

Respecto a las diferencias regionales, expuso que las ciudades más competitivas tienden a ubicarse en el norte y centro-occidente del país, mientras que una gran parte de las menos competitivas se concentra en el sur y sureste.

Remarcó que muchas de las urbes mejor posicionadas han logrado integrarse exitosamente a las cadenas productivas de América del Norte, por lo que consideró fundamental preservar las ventajas derivadas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

“Si vemos las más competitivas, en buena medida son así de competitivas porque se lograron insertar con éxito en esta cadena de ensamblaje que es América del Norte”, explicó.

Ocampo aseguró que las ciudades rezagadas pueden mejorar si adoptan políticas exitosas implementadas en otros municipios. “Se debe preguntar qué sí le funcionó a Querétaro que pueda emular Villahermosa, o qué sí le funcionó a Saltillo que pueda emular Coatzacoalcos”, concluyó.