Propuesta científica mexicana busca recuperar la transparencia del Lago de Chapultepec
El proyecto, que se encuentra en proceso de evaluación y aprobación, plantea una alternativa sustentable para mejorar la calidad del agua del emblemático lago.

Por primera vez desde su construcción en 1966, el Lago de Chapultepec podría tener aguas transparentes para junio de este año, gracias a un proceso tecnológico desarrollado en Aguascalientes y patentado en México, Estados Unidos y otros países.
La propuesta, que todavía se encuentra en vías de ser aprobada, es considerada pionera a nivel mundial, no requiere electricidad, agentes químicos ni genera lodos tóxicos, y se basa en un principio observado en la biología del ojo humano.
El ojo humano contiene entre 3 y 4 mililitros de agua que no se renuevan a lo largo de la vida. A pesar de ello, los niveles de oxígeno disuelto y el grado de acidez se mantienen dentro de rangos saludables durante décadas. Este fenómeno llevó a investigadores a preguntarse qué mecanismos utiliza la naturaleza para conservar esas condiciones, aun tratándose de un líquido aparentemente estancado.
En entrevista para Excélsior, el oftalmólogo e investigador Arturo Solís Herrera, expuso que resolver este enigma le tomó 12 años de investigación y analizó seis mil pacientes, mediante un estudio observacional y descriptivo.
“Fue como me di cuenta que nuestro cuerpo produce su propio oxígeno, lo obtiene del agua que lleva por dentro”, enfatizó.
¿Cuáles serían los beneficios de este material que se encuentra en desarrollo?
Esta alternativa surge de investigaciones realizadas por el Centro de Estudios de la Fotosíntesis Humana, S. C., que derivaron en el desarrollo de un material innovador comercializado bajo la marca QBLOCK.
El material se presenta en forma de bloques que se colocan directamente en el fondo del cuerpo de agua, sin requerir maniobras especiales ni mantenimiento adicional.
De acuerdo con sus desarrolladores, los aumentos en los niveles de oxígeno disuelto pueden detectarse en cuestión de horas, y el sistema es capaz de mantenerlos de manera constante, tanto de día como de noche. Además, el uso de QBLOCK reduciría la formación de lodos tóxicos en más del 90%, no emite gases de efecto invernadero y cuenta con una vida útil mínima de 25 años.
Se presenta en forma de un bloque de aproximadamente 10 kilogramos, con dimensiones cercanas a 30 x 12 x 10 centímetros, que se colocan directamente en el fondo del cuerpo de agua a tratar.

Los impulsores del proyecto aseguran que aún existe margen de tiempo para iniciar la instalación del sistema y tener el Lago de Chapultepec listo para junio de 2026, como un símbolo de innovación ambiental mexicana y un ejemplo de recuperación sostenible del agua para el país y el mundo.
“El agua será transparente, tendrá buena temperatura y evitará que los visitantes contraigan cualquier tipo de enfermedad”, comentó el especialista.
Este proyecto que aún se encuentra en vías de desarrollo promete mejorar la calidad del agua y la salud de las personas.
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