Ponderan diálogo y experiencia; rumbo a la Rectoría de la UNAM

En mensajes transmitidos en TV UNAM, tres de los 10 aspirantes a liderar la institución prometieron trabajar en equipo con la comunidad estudiantil

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TV UNAM

Patricia Dávila Aranda

Un solo periodo, suficiente para fortalecer a la UNAM

Patricia Dávila, con 68 años, la más grande de los aspirantes a dirigir la UNAM, tiene claro que por su edad sólo podría ser rectora por un periodo, lo que, dijo, es una motivación adicional para dar lo mejor de sí y trabajar con más ahínco en el fortalecimiento de la Universidad.

A través de TV UNAM, que durante esta semana abrió un espacio para que los 10 aspirantes a la Rectoría presenten su plan de trabajo, Dávila se comprometió a defender a la Universidad, su autonomía y a toda la comunidad.

Además, a velar por los valores éticos, la justicia, el respeto, la igualdad de género, la equidad y la inclusión; a escuchar siempre los puntos de vista de los diversos sectores, alentar el pensamiento crítico, considerar todas las opiniones y conciliar para llegar a acuerdos.

A cambio, pidió a la comunidad universitaria su disposición a participar para construir una mejor UNAM.

“El que vivimos es un tiempo en el que debemos ser prudentes, pero también valientes al tomar decisiones por difíciles que sean. He comprobado que la mejor manera de servir es trabajando en equipo, escuchando a la comunidad con respeto y sensibilidad, y me esfuerzo por hacerlo, pero pido lo mismo en reciprocidad”, expuso.

Arropar la diversidad

Dávila destacó que en la UNAM confluyen personas muy distintas ante lo que se debe arropar la diversidad y generar condiciones de cero discriminación, a fin de prevenir, acompañar y, si es el caso, atender o sancionar de manera inmediata cualquier tipo de discriminación, acoso o violencia.

“Otra tarea pendiente es la inclusión de las personas con discapacidad (...) Una lucha que debemos asumir como compartida es la inclusión de las personas sexodiversas; buscaría garantizar la no discriminación y la libertad de expresión”, planteó.

Para Dávila también es importante ganar mayor vialidad y reconocimiento a nivel nacional e internacional generando y consolidando redes de conocimiento e investigación y buscando formas alternas para la obtención de recursos que se destinen a la movilidad estudiantil y al intercambio académico en medio de un escenario presupuestal que se prevé limitado.

Luis Álvarez Icaza

Replicar buenas prácticas para una mejor institución

Para mejorar, la Universidad Nacional en realidad no debe hacer cambios tan radicales, sino copiar las buenas prácticas que se tienen al interior de la institución, afirmó Luis Álvarez Icaza, a través de la radio universitaria.

En el marco de las entrevistas que Radio UNAM inició con los aspirantes a suceder a Enrique Graue, Álvarez Icaza expuso que se tiene que conseguir que en todas las entidades y dependencias de la máxima casa de estudios, las cosas se hagan bien tanto en  materia de procesos educativos como administrativos.

“Revisar qué hacemos en la Universidad, cómo lo hacemos, dónde tenemos que hacer ajustes”, planteó.

En este contexto, refirió que hay algunos aspectos importantes a mejorar en términos, por ejemplo, de  planeación de las actividades de la Universidad que le permitirían ser más eficiente.

“Cosas que tienen que ver, por ejemplo, en administración con cómo conseguimos presupuestos más equitativos, cómo evaluamos a todos los integrantes de nuestra comunidad porque es importante evaluar, para poder saber qué funciona y qué no funciona”, destacó.

“Es importante también mejorar nuestra gestión de los contratos colectivos, principalmente de la gestión del contrato colectivo con los trabajadores administrativos,  tenemos contratos colectivos muy viejos que requerirán alguna revisión, nuestros catálogos de puestos y funciones para los trabajadores administrativos, ya están completamente desactualizados”, señaló.

Para Álvarez Icaza, una parte fundamental es tratar con todos los problemas de incertidumbre social que rodean a los estudiantes y a la comunidad en general.

“Vivimos en un país que está lamentablemente todavía inmerso en un clima de violencia, tenemos también en general una insuficiente creación de empleos, hay incertidumbre con respecto a su futuro laboral, conviven todos los días con las noticias de cambio climático, entonces los jóvenes viven un equilibrio psicosocial un poco frágil y tenemos que prepararnos para poder tratar esa situación, debemos tener profesores y funcionarios preparados para tratar con esos problemas”, adelantó.

En materia de presupuesto, insistió en que se tienen que diversificar las fuentes de financiamiento para la Universidad  para mantener una investigación de calidad que mejore el impacto social de la máxima casa de estudios.

Germán Fajardo

Ser médico, un hándicap a favor para la Rectoría

Germán Fajardo aseguró que su profesión de médico es un hándicap, pero a favor, para llegar a la Rectoría de la UNAM.

“El médico es un profesional que no sólo valora a la sociedad, sino que el contacto con las personas desde la gestación hasta la muerte, en lo individual y en lo colectivo, da una visión integral y amplia, que incluye una visión científica, humanista y social.

“En los periodos de rectores médicos, además hemos tenido estabilidad, progreso, crecimiento y reconocimiento nacional e internacional; en todo caso yo los invito a no ver 24 años para atrás, veamos 24 años para adelante e imaginemos la Universidad que todos deseamos, que las y los mexicanos merecemos”, expresó en su mensaje en TV UNAM.

Fajardo dijo que aspira a ser rector porque su trayectoria profesional dentro y fuera de la Universidad le  otorgan una visión incluyente, panorámica, integral y completa de los retos que enfrenta la sociedad.

“Gracias a mi vida en la UNAM, en el servicio público y mi experiencia en responsabilidades federales relacionadas con la salud, la educación y la investigación, tengo claro que la clave del éxito está en el esfuerzo cotidiano, en el estudio, en la búsqueda del conocimiento, en la ética, en el trabajo en equipo y en la planeación multidisciplinaria a mediano y largo plazo”, definió.

Advirtió que quien llegue a la liderar a la UNAM, debe contar con las herramientas y capacidades para mantenerla fuera de movimientos políticos.

“La Universidad en consecuencia, exige el liderazgo de una persona comprometida con la sociedad y de probada capacidad de interlocución hacia los sectores y órdenes de gobierno, un rector que sea capaz de generar acuerdos, que sepa buscar consensos siempre en beneficio de la comunidad y con miras a garantizar la estabilidad política, académica y laboral al interior de la Universidad”, expuso.

Por otro lado, explicó que no sólo se debe hablar del efecto que puede tener la vida política de México al interior de la Universidad, sino también del aporte que desde la máxima casa de estudios se puede generar para influenciar de manera positiva la vida democrática del país.

El otorrinolaringólogo se comprometió a respetar y aceptar el proceso y sus resultados.

IMPOSIBLE PENSAR AL PAÍS SIN LA UNAM

Fajardo planteó que es imposible pensar la historia moderna de México sin la presencia y aportaciones  de las y los universitarios.

“La UNAM es el proyecto social más importante del Estado mexicano, es el sitio donde los sueños se hacen realidad, orgullo de todas y todos, espacio donde triunfa el esfuerzo, la inteligencia colectiva, la imaginación, la creatividad, la libertad y la razón. La UNAM ha sido  fundamental en el desarrollo del país”, destacó.

“Para que lo siga haciendo pienso trabajar de manera incansable por garantizar las condiciones académicas y sociales, que exige el anhelo de crecimiento personal y profesional”, agregó.

PROPUESTAS

  • Preservar el prestigio de la UNAM, la estabilidad institucional, la libertad de pensamiento, de cátedra y de investigación, así como la autonomía y el carácter público, laico y gratuito de la Universidad.
  • Simplificar y digitalizar trámites para disminuir la burocracia.
  • Dignificar espacios de infraestructura y mejorar el mantenimiento y equipamiento de enseñanza, particularmente en el bachillerato.
  • Que la tecnología educativa sea parte de quehacer cotidiano de docentes y alumnos, en aspectos como la innovación, la utilización de realidad virtual y aumentada e inteligencia artificial.
  • Implementar acuerdos entre autoridades locales relacionados con la tecnología, como puede ser el uso de drones y botones de pánico, para atajar la violencia.