Pintan su raya cursos-UNAM; reacciones en redes sociales

Talleres de estudio e instructores de examen virtual entran en silencio y desactivan cuentas ante la revisión legal del proceso de selección

Capturas de pantalla de mensajes de cursos-UNAM.
Algunos debieron poner sus cuentas privadas. Por ejemplo el profe Cristian, que es el director de CI UNAM o CI Benito Juárez, tenía su cuenta personal pública donde también subía contenido para preparar para exámenes.Fotos: Especial.

La revisión del examen de ingreso a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el anuncio de acciones legales por posibles irregularidades provocaron movimientos en el sector privado de preparación para aspirantes.

En los últimos días, diversas páginas, canales de estudio y proyectos dedicados a capacitar jóvenes para el examen virtual modificaron su actividad en redes sociales. Algunas cuentas dejaron de estar disponibles públicamente, cambiaron su nombre o redujeron la publicación de contenidos relacionados con la preparación para el proceso de admisión.

A la par, algunos administradores de cursos comunicaron a sus usuarios la suspensión temporal de actividades y marcaron distancia de cualquier irregularidad relacionada con el examen.

De momento nuestros servicios quedarán suspendidos. Esperemos que la UNAM haga las investigaciones adecuadas y pertinentes a los cursos que sacaron puntajes perfectos”, señaló uno de los avisos enviados a estudiantes mediante canales de mensajería.

La plataforma afirmó en su comunicación que su preparación estaba basada en las guías oficiales de estudio, que sus cursos estaban enfocados en resolver dudas y fortalecer técnicas de aprendizaje, y que no solicitaba datos personales de los aspirantes.

Un mercado bajo escrutinio

El ajuste en la actividad pública de estos servicios ocurre mientras una Comisión Técnica —que hoy dará su informe— analiza el comportamiento estadístico de los resultados obtenidos en el primer examen de ingreso aplicado en modalidad virtual.

La situación puso la lupa sobre el ecosistema que rodea la admisión universitaria: cursos privados, asesorías, simuladores, grupos de estudio y materiales difundidos principalmente en redes sociales.

Hasta ahora, los cambios en las cuentas y la suspensión de actividades no prueban por sí mismos una relación con las anomalías investigadas, pero muestran cómo los actores externos que participan en la preparación de aspirantes comenzaron a reaccionar ante la crisis del examen.

Algunos egresados aprovechan las islas de CU para tomarse fotos ante el fin de cursos.
Algunos egresados aprovechan las islas de CU para tomarse fotos ante el fin de cursos.Foto: Elizabeth Velázquez

Prueba presencial costaba 49 mdp y por la digital se dio presupuesto de 100 mdp

Antes de apostar por el examen de admisión en línea, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) destinaba decenas de millones de pesos para montar uno de los operativos logísticos más complejos del país: imprimir cuadernillos, trasladarlos bajo resguardo, habilitar cientos de sedes, contratar personal y movilizar materiales a distintos estados.

Documentos públicos revisados por este diario muestran que la aplicación presencial del examen de selección para licenciatura representó un gasto de 49 millones 231 mil pesos en 2025.

Meses después, la Universidad cambió de modelo y adjudicó de manera directa a Territorium Life el servicio para aplicar el examen en línea. El contrato establece un monto mínimo de 40.1 millones de pesos y un máximo de 100.1 millones, dependiendo del número de aspirantes que presenten la evaluación.

Con ello, la UNAM sustituyó buena parte de la infraestructura física por una plataforma tecnológica basada en supervisión remota mediante inteligencia artificial.

El reporte de recursos erogados por la Dirección General de Administración Escolar permite dimensionar la magnitud del operativo.

Sólo la impresión de cuadernillos representó 9.8 millones de pesos en 2025, mientras que la nómina del personal encargado de la aplicación ascendió a 19.5 millones.

A ello se sumaron gastos en alimentos para coordinadores y aplicadores, convenios con instituciones que prestaban sus instalaciones, transporte terrestre y aéreo para distribuir materiales, viáticos, casetas, renta de autobuses y otros insumos necesarios para organizar el concurso de selección.

El documento también incluye conceptos como renta de mobiliario, pipas de agua potable, detectores de metales y servicios de apoyo logístico para garantizar el desarrollo de las jornadas de examen.

El nuevo modelo digital redujo la logística presencial de la UNAM

Con el nuevo esquema, varios de esos gastos desaparecieron o disminuyeron considerablemente al eliminar la impresión masiva de materiales y la operación simultánea de cientos de sedes.

Antes de migrar al examen en línea, la UNAM desplegaba un operativo nacional para aplicar el concurso de selección. En 2024 habilitó 32 sedes y movilizó a 3 mil 598 personas entre coordinadores, aplicadores y personal de apoyo. En 2025, el dispositivo incluso creció: 33 sedes y 3 mil 732 integrantes participaron en la aplicación del examen.

Para el nuevo esquema de 2026, la logística cambió por completo. En lugar de desplegar miles de aplicadores en decenas de sedes, la Universidad concentró la supervisión del examen en 74 personas, apoyadas por una plataforma tecnológica con monitoreo mediante inteligencia artificial.

*mcam