Perrita con diabetes vuelve a caminar gracias a una prótesis casera | VIDEO
Maya, una perrita con diabetes en San Luis Potosí, volvió a caminar gracias a una prótesis casera hecha con una botella; su historia se volvió viral.

En San Luis Potosí, una historia de ingenio y amor por los animales conmovió a miles de personas en redes sociales. La protagonista es Maya, una perrita mestiza que perdió una de sus patas traseras y además vive con diabetes mellitus, una enfermedad crónica que requiere cuidados constantes.
Su familia se enfrentaba a que la falta de movilidad estaba empeorando su salud, pues al no poder caminar con normalidad, sus niveles de azúcar en sangre aumentaban y su columna comenzaba a resentirse por el esfuerzo de sostenerse con solo tres patas. La actividad física es fundamental para los perros con diabetes, ya que ayuda a procesar la glucosa y previene complicaciones graves.
Una solución creativa
El costo de una prótesis veterinaria profesional, que puede alcanzar hasta 15.000 pesos, resultaba inaccesible para la familia. Ante esa dificultad, su dueña Leticia Ortiz decidió improvisar con los materiales que tenía a la mano. Con plástico y tela, fabricó un soporte casero utilizando una botella, que permitió a Maya recuperar movilidad y volver a correr.
Los videos publicados en TikTok muestran cómo la perrita utiliza el dispositivo para desplazarse con mayor facilidad. La creatividad y el cariño detrás de esta solución hicieron que la historia se volviera viral, primero en TikTok y luego en otras plataformas como X, donde miles de usuarios reaccionaron con mensajes de apoyo y admiración.
Prótesis caninas en México con retos técnicos y económicos
En México, el desarrollo de prótesis para perros se ha convertido en una alternativa que busca mejorar la calidad de vida de miles de mascotas que han sufrido amputaciones por accidentes, enfermedades o malformaciones. Aunque la demanda ha crecido en los últimos años, el mercado sigue siendo reducido y enfrenta importantes retos técnicos y económicos.
El costo de una prótesis canina en el país puede variar entre los 8,000 y los 20,000 pesos, dependiendo del tamaño del animal, el tipo de amputación y los materiales empleados. Para muchas familias, este gasto resulta elevado y limita el acceso a estas soluciones, lo que convierte a las prótesis en un recurso todavía poco común.
Su elaboración exige un proceso altamente especializado. Cada pieza debe adaptarse a la anatomía del perro, lo que implica escaneos, modelado digital, pruebas de ajuste y seguimiento clínico.
Aunque la impresión 3D ha permitido abaratar algunos procesos, gran parte del trabajo sigue siendo artesanal y requiere la colaboración estrecha entre ingenieros y veterinarios. A ello se suma la dificultad de conseguir materiales resistentes y biocompatibles, como polímeros avanzados o fibras de carbono, que en muchos casos deben importarse.
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