Parque Nacional Arrecife Alacranes palidece; está en rango de "mal conservado"

Además de los efectos del calentamiento global, hay presiones locales como el exceso de turismo, la pesca furtiva y el hecho de que no se respetan los límites en la capacidad de carga

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Parque Nacional Arrecife Alacranes prenden los focos de alerta en el área natural protegida.

PROGRESO, Yuc.

Las enfermedades y el blanqueamiento de los corales en el Parque Nacional Arrecife Alacranes prenden los focos de alerta en el área natural protegida, semillero, criadero y refugio de vida marina. 

Un ranking elaborado por Oceana México pone a este tesoro oculto del Golfo de México, como el arrecife peor evaluado a nivel nacional, con una calificación de 2, en el rango de “mal conservado”. 

 Apenas arriba de Alacranes, en mejores condiciones, se encuentra por muy poco, la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, Reserva de la Biosfera Banco Chinchorro y Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano, en Quintana Roo, con calificaciones de 2.19, 2.39 y 2.53, respectivamente. 

“Curiosamente se piensa que Arrecife Alacranes está sano porque se encuentra muy lejos de la costa, a 124 kilómetros de distancia de Puerto Progreso, pero lo que encontramos en esta área natural protegida es un grave deterioro”, reveló Miguel Rivas, director de la Campaña de Santuarios Marinos de Oceana México. 

Destacó que además de los efectos del calentamiento global, hay presiones locales como el exceso de turismo, la pesca furtiva y el hecho de que no se respetan los límites en la capacidad de carga del Arrecife Alacranes. 

 Quetzalli Hernández, técnica de buceo científico de la Facultad de Ciencias de la UNAM Campus Sisal, y su equipo, conformado por Antar Pérez y Gabriel Cervantes, dieron a conocer que, de acuerdo con resultados preliminares de la expedición del Proyecto Arrecife Alacranes, el 10% de los corales del parque nacional tiene alguna enfermedad provocada aparentemente por virus o patógenos. 

“En Alacranes hemos encontrado la enfermedad de banda negra, puntos negros, banda amarilla y banda blanca”, lamentó. 

 Señaló que 20% de la estructura coralina presenta blanqueamiento por estrés térmico ligado al cambio climático. 

 Explicó que en el verano el agua del Arrecife Alacranes aumenta entre 4 y 6 grados centígrados desde la superficie hasta los 30 metros de profundidad “Es una temperatura bastante elevada en condiciones normales, pero presente ahora en un escenario de emergencia climática”, subrayó. 

Un dato impactante que reveló la candidata a doctora en Ciencias con especialidad en Biología Marina es que más de la mitad de los corales en el Parque Nacional Arrecife Alacranes ya se encuentran muertos. 

 “Encontramos aproximadamente entre el 50 y el 60% de coral muerto en un cuadro de 100 metros cuadrados”, precisó. 

 Detalló que el coral que ya está sedimentado, podría haber muerto hace un mes o hace 10 años, ya que hasta el momento se desconocen las causas y la fecha de mortandad. 

FACTORES EN CONTRA 

Mariana Reyna, científica de Océanos y Pesquerías de Oceana México, recordó que a nivel mundial los arrecifes de coral cubren únicamente el 1% de los mares. 

“Si no cuidamos este 1% de arrecifes, también perderíamos una de cada cuatro especies marinas, porque en estos arrecifes de coral es donde nacen, crecen y se desarrollan”, comentó. 

 Entre los factores estresantes que debilitan a los corales y los vuelven más vulnerables a las enfermedades y el cambio climático, se encuentran el vertido de aguas residuales al mar, sedimentación excesiva, uso de bloqueador solar y productos químicos como el cloro, así como las arribazones de sargazo. 

 Ante esta preocupante realidad, la travesía al tesoro oculto del Golfo de México, a bordo del barco Caribbean Kraken, realiza un monitoreo del fondo arrecifal con cámaras fotográficas de alta resolución, donde los científicos se convierten en drones humanos. 

Antar Pérez, estudiante de Doctorado en Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias de la UNAM Campus Sisal, resaltó que durante el buceo se capturan aproximadamente dos mil imágenes que cubren un área de 100 metros cuadrados, que en el laboratorio se convierte en un modelo 3D, donde se puede seguir puntualmente el desarrollo y evolución de las colonias de coral. 

 “Éste método es bastante novedoso y nos permite extraer un pedazo del arrecife, y llevarlo al laboratorio. Una limitante que tenemos en campo es que tenemos un tanque atrás que nos da un número contado de respiraciones y el aire se acaba, no puedes estar allá abajo más de una hora, hora y media, cuando mucho”, puntualizó. 

De esta forma, ya fuera del agua, agregó, se pueden observar con calma las diferentes estructuras y las especies de corales, para mantenerlas vigiladas en el corto, mediano y largo plazo. 

 Además, el equipo conformado por Rodrigo Garza, profesor-investigador de la Facultad de Ciencias de la UNAM Campus Sisal, y Ángela Randazzo, doctora en Ecosistemas Marinos, evalúa la condición del Arrecife Alacranes, de las comunidades coralinas y los peces. 

El análisis se realiza con datos biológicos colectados en las profundidades y el apoyo de imágenes de satélite, donde cada pixel abarca 30 metros cuadrados de resolución espacial. 

 “Se ve la estructura de los arrecifes, y se puede estimar la cobertura de coral, y de algunos otros componentes del fondo, como la arena, la cantidad de algas, y la mayor parte de las imágenes de satélite pueden alcanzar a detectar objetos hasta 20 o 25 metros de profundidad cuando hay agua muy clara”, comentó Rodrigo Garza, también doctor en Ciencias Marinas. 

Abundó que el objetivo de los estudios es sugerir con información técnica cambios al programa de manejo del área natural protegida, que data de hace 15 años, incluyendo posibles modificaciones al polígono en su zona núcleo y su zona de amortiguamiento.