'Acapulcazo' solidario desde el Edomex: doña Yolanda y su familia llevan comida a afectados por ‘Otis’
En una camioneta de mudanzas se trasladaron desde Cuautitlán Izcalli en el Edomex hasta a Acapulco para apoyar a los afectados por el huracán “Otis”.

La destrucción, la desolación y el desconsuelo que ha dejado a su paso el huracán “Otis” en el puerto de Acapulco, se va curando con las muestras de solidaridad y amor de algunos mexicanos, quienes de manera desinteresada dan poco de lo que tienen.
Doña Yolanda Olimpia Pacheco Núñez, oriunda de la colonia “La Conchita” del municipio de Cuautitlán Izcalli en el Estado de México, puso a los 50 integrantes de su familia entre hijas, hijos, nueras, yernos, nietos y bisnietos, a cooperar y ponerse a guisar para llevar comida a los afectados por el fenómeno natural en la Costa Grande de Guerrero.
Vi las imágenes de la destrucción en la televisión, se me rompió el alma ver tanta desgracia, reuní a mi familia y les pedí un poquito de dinero; también a los vecinos de la colonia, quienes apoyaron con víveres, dinero, también ayudaron a cargar y cocinar”, comentó.
En una camioneta de mudanzas se trasladaron desde Cuautitlán Izcalli a Acapulco; no es el tradicional “acapulcazo”, pero subió a toda su familia, manos se necesitan para la preparación de la comida, prender el fuego, lavar las ollas y entregar la comida.
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Sus grandes ollas abolladas y despostilladas por el constante uso, son las huellas de la ayuda que ha dado en otros lugares, ayuda donde todos están comprometidos; cuando se dice todos, no se deja a nadie afuera, incluyendo a los niños que apoyan repartiendo bolillos para tener el menú completo de arroz con pollo en salsa verde.
Un bolillito, no gustan un estropajo”, lo pregona una de las integrantes de la gran familia Lucia Pacheco, quienes reparten bolillos y estropajos para el baño, todo comprado con recursos propios y la donación de vecinos solidarios.
Doña Yolanda es la líder de la familia, cuya madre es quien lleva la batuta, quien dicta lo que se va a hacer, la que decide conforme lo dicta el corazón de una mamá.
Uno come muy bien en su casa, pero hay mucha gente que no”, expresó.
Su familia es trabajadora, tienen diversos oficios, no les sobra el dinero y lo poco que tienen lo pueden compartir sin remordimiento alguno, sin pensarlo.
Porque ahora sí que, yo lo poquito que me va quedando, lo voy juntando y pues ahora sí me gusta darle a la gente”, afirmó.
No es la primera vez que la gran familia de doña Yolanda apoya las causas sociales, también el 6 de enero reparten juguetes en el Hospital la Raza del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), esta ayuda tiene un motivo, su nieto tuvo complicaciones al nacer, un embarazo de alto riesgo que ponía en riesgo la vida de la mamá y del pequeño que hoy tiene seis años y una discapacidad.
JCS
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