La necesidad de un esquema eficiente de crédito al campo
Salvador Sánchez, Socio Líder del sector Agroindustrial en Deloitte Spanish Latin America

El financiamiento es crucial para el campo, ya que, sin él, los productores carecen de liquidez para operaciones cotidianas. Sin embargo, el financiamiento actual no es siempre el más oportuno, duradero, ni económico, repercutiendo en los costos de producción y el bienestar de los productores y consumidores.
Las fuentes más comunes de financiamiento para agricultores y ganaderos provienen de proveedores y clientes, quienes ofrecen plazos de pago o anticipos. Sin embargo, este tipo de financiamiento a menudo resulta deficiente en la compra cara y la venta barata, debido a la falta de transparencia y la necesidad de vender en épocas de cosecha cuando los precios son más bajos.
México ha tenido diversos mecanismos de financiamiento agropecuario, desde el Banco Nacional de Crédito Agrícola hasta la Financiera Nacional de Desarrollo Rural. Instituciones como FIRA, FOCIR y FIRCO, las cuales han jugado roles importantes; sin embargo, los esfuerzos no han sido suficientes, vislumbrando una reestructuración organizacional de estos organismos para mejorar su eficiencia.
Además de FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura), es necesario que una institución financiera de primer piso otorgue créditos directamente a los productores, trabajando con esquemas de seguros catastróficos y de mercado. Esto es esencial para atender las necesidades del sector y ofrecer nuevas oportunidades a jóvenes emprendedores.
Actualmente, muchos productores enfrentan altos costos de insumos debido a financiamientos caros. Según la FAO, más del 50% de los pequeños agricultores en América Latina no tienen acceso a financiamiento adecuado. En México, el costo de los insumos agrícolas ha aumentado un 30% en los últimos cinco años, mientras que los precios de los productos han disminuido, reduciendo los márgenes de ganancia.
El uso de financiamiento como el factoring, con un costo promedio del 15% anual en América Latina, puede ser una carga financiera pesada. Cuando los agricultores no pueden cumplir sus pagos, se ven forzados a vender bienes personales.
Una solución sería la creación de un fideicomiso que apoye a jóvenes emprendedores en el sector agrícola, proporcionando capital de riesgo y mentoría. Esto, junto con un sistema robusto de seguros, cubriría pérdidas por desastres naturales y riesgos específicos del mercado. Este fideicomiso funcionaría con la separación del financiamiento para producción y comercialización, inspirados en el modelo de Commodity Credit Corporation (CCC) de Estados Unidos, dicho sistema ha demostrado su eficacia al ofrecer servicios desde préstamos y garantías hasta programas de almacenamiento y precios mínimos garantizados.
Para adaptar este modelo a México, es necesario implementar programas de almacenamiento, ofrecer préstamos y garantías con tasas de interés más bajas, y establecer coberturas de precios. También se podrían otorgar créditos hipotecarios a jóvenes productores para adquirir tierras, incentivando prácticas agrícolas sostenibles y facilitando el retiro digno de los productores mayores.
Las SOFOMES, así como las cooperativas de ahorro y crédito podrían jugar un papel crucial como dispersores de crédito del nuevo banco agrícola, abaratando el costo de los microcréditos y abriendo la puerta del financiamiento a quienes no tienen un historial bancario formal.
La agricultura enfrenta desafíos significativos que requieren soluciones innovadoras. La creación de una nueva entidad financiera rural, inspirada en modelos exitosos como el de la CCC en Estados Unidos, representa una solución integral. Este fideicomiso ofrecería capital de riesgo y apoyo estratégico para jóvenes emprendedores, junto con un sistema de seguros robusto y financiamiento específico para cada etapa de producción y comercialización.
Con un sistema bien diseñado, podríamos ver un cambio positivo significativo en el financiamiento y la comercialización agrícola, incorporando nuevas tecnologías e ideas innovadoras con capital de riesgo.