Mundial 2026: UNAM alerta por riesgos sanitarios ante movilidad de 5.5 millones de personas
Especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM advierten que el Mundial 2026 será un desafío sanitario sin precedentes para México, Estados Unidos y Canadá

La Copa Mundial de Futbol 2026 no solo será el evento deportivo más grande del planeta, sino también un desafío sanitario sin precedentes para México, Estados Unidos y Canadá, advirtieron especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM.
El encuentro reunirá a cerca de 5.5 millones de personas en tres países, lo que incrementa el riesgo de propagación de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y transmitidas por vectores, debido a la alta movilidad internacional y la concentración masiva en estadios, transportes y fanzones.
El jefe de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la UNAM, Jorge Baruch Díaz Ramírez, señaló que la “mejor jugada” para los asistentes será la prevención: vacunarse antes del viaje, contratar un seguro médico internacional, utilizar repelente contra insectos, protegerse del calor y mantenerse hidratados.
Advirtió además que el uso de cubrebocas será recomendable en espacios cerrados o con alta concentración de personas, así como la protección contra enfermedades transmitidas por mosquitos como dengue, zika y chikungunya.
De acuerdo con el especialista, uno de cada 10 turistas suele requerir atención médica durante su estancia, principalmente por padecimientos gastrointestinales.
Además, entre el 60 y 70 por ciento de los viajeros internacionales podría tener relaciones sexuales casuales durante su estancia, por lo que recomendó el uso de preservativos como medida de prevención.
Por otra parte, la investigadora de la Facultad de Medicina, Rosa María Wong Chew, explicó que los riesgos variarán según la sede: en el norte del país se prevén golpes de calor extremos, en la Ciudad de México la combinación de altitud y radiación ultravioleta, y en zonas tropicales mayor presencia de enfermedades gastrointestinales.
A nivel internacional, alertó sobre la circulación de sarampión en comunidades no vacunadas en Estados Unidos, además de la presencia de influenza, COVID-19 y meningococo en contextos de hacinamiento como estadios y hospedajes.
Señaló que el riesgo de enfermedades como hantavirus o ébola durante el evento es “sumamente bajo”, aunque subrayó la importancia de mantener vigilancia epidemiológica ante la movilidad internacional de viajeros provenientes de distintas regiones del mundo.
Los especialistas subrayaron que el evento implicará también riesgos para personas con enfermedades crónicas, por lo que recomendaron llevar medicamentos suficientes, recetas médicas y ubicar servicios de salud cercanos a los lugares de estancia.
Finalmente, insistieron en la importancia de un botiquín básico de viaje con analgésicos, sales de rehidratación oral, protector solar, gel antibacterial y repelente de insectos, así como evitar alimentos y agua de procedencia dudosa.