Monterrey registró aire contaminado en más de la mitad del 2025
Más de la mitad de los días del año la población de la Zona Metropolitana de Monterrey respiró aire contaminado por encima de la norma oficial

Un análisis ciudadano del Comité Ecológico Integral (CEI) revela que en más de la mitad de los días del año la población de la Zona Metropolitana de Monterrey respiró aire contaminado por encima de la norma oficial.
De acuerdo con el reporte “2025 PM10”, elaborado por el CEI con datos oficiales del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA) y validados con bases del SINAICA, el 52 por ciento de los días del año se registraron concentraciones de partículas PM10 superiores al límite establecido en la NOM-025-SSA1-2021, que fija un máximo anual de 28 microgramos por metro cúbico.
Aunque la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León aseguró que en 2025 se registró una mejora histórica en la calidad del aire, el estudio ciudadano advierte que, aunque el promedio anual de PM10 mostró una reducción del 22 por ciento respecto a 2024.
El problema persiste en términos de salud pública, ya que la exposición cotidiana superó el límite legal durante más de seis meses del año, especialmente en el primer trimestre y al cierre de 2025, cuando las condiciones atmosféricas agravaron la concentración de contaminantes.
Esta lectura contrasta con el balance presentado por la administración estatal, que informó que el promedio anual de PM10 fue de 49 microgramos por metro cúbico y destacó una tendencia de reducción cercana al 30 por ciento en la última década.
Picos de contaminación
El propio secretario estatal de Medio Ambiente, Raúl Lozano Caballero, sostuvo que “respecto a los últimos 10 años, tanto en PM10 como en PM2.5, tenemos una reducción cercana al 30 por ciento; es un esfuerzo de todos y seguiremos informando de manera transparente”.
Sin embargo, el CEI subraya que ese mensaje oficial se construyó a partir de promedios anuales y, en algunos casos, de períodos parciales de seis meses, lo que puede diluir los picos de contaminación que representan el mayor riesgo para la salud.
El informe enfatiza que la salud pública se mide por los picos de exposición diaria y no por promedios generales, ya que estos pueden ocultar decenas de días con niveles críticos en zonas específicas.
El análisis ciudadano señala que, incluso con la mejora reportada, la población de la metrópoli respiró aire con concentraciones de PM10 que alcanzaron hasta casi el doble del límite legal, lo que confirma que la contaminación atmosférica sigue siendo un problema estructural y no estacional.
Además, el estudio destaca que otros contaminantes clave, como el ozono, el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre, registraron incrementos durante 2025, lo que refuerza la conclusión de que las emisiones no han disminuido de manera sustancial y que la aparente mejora en PM10 y PM2.5 no elimina el riesgo sanitario.
jcp
EL EDITOR RECOMIENDA



