México y EU refuerzan agenda bilateral: Revisan tráfico de armas, drones y extradiciones

Autoridades de los gabinetes de seguridad de México y Estados Unidos sostuvieron en la sede de la embajada estadunidense el cuarto encuentro de seguimiento sobre seguridad bilateral

El canciller encabezó la delegación mexicana en la reunión con funcionarios de la administración Trump
El canciller encabezó la delegación mexicana en la reunión con funcionarios de la administración TrumpEspecial

En la sede de la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México, el canciller Roberto Velasco y el embajador Ronald Johnson, junto con autoridades de ambos países, revisaron el tráfico de armas, drones, huachicol fiscal y la cooperación en materia de extradición, así como la seguridad fronteriza.

En el marco de la Reunión de Seguimiento al Programa de Cooperación sobre Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley participaron autoridades del Gabinete de Seguridad de México, así como representaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Por parte del Gobierno de México, además del secretario de Relaciones Exteriores (SRE), estuvieron representantes de la Fiscalía General de la República (FGR); de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC), así como de las Defensa, Marina y de la Guardia Nacional.

Los gobiernos de Estados Unidos y México reconocieron que pueden lograr resultados históricos en materia de cooperación en seguridad trabajando juntos, informó la embajada estadunidense en un comunicado.

“Con este espíritu de cooperación, Estados Unidos y México están tomando medidas rápidas y decisivas para combatir el narcotráfico y el tráfico de armas, fortalecer nuestra frontera compartida, desmantelar las redes de cárteles y abordar las amenazas que socavan la seguridad y la prosperidad de las comunidades a ambos lados de la frontera a través del Grupo Bilateral de Implementación (GBI)”, apuntó.

Representantes de 15 agencias del gobierno estadounidense y sus homólogos mexicanos acordaron impulsar resultados inmediatos y de gran impacto en las prioridades de seguridad compartidas.

Las discusiones se centraron en áreas clave de cooperación, incluyendo la lucha contra el crimen organizado, el robo de combustible, el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, la detención de la migración ilegal y el tráfico de armas, y el fomento de la colaboración y la coordinación en materia de amenazas y herramientas emergentes, incluidos los drones.

“El GBI demuestra cómo la cooperación en seguridad entre Estados Unidos y México continúa evolucionando y profundizándose. El GBI representa la siguiente etapa en nuestros esfuerzos conjuntos para lograr resultados concretos para la seguridad de nuestros pueblos”, apuntó la representación diplomática.

Ambos gobiernos reafirmaron su determinación de cooperar, proteger a sus ciudadanos y promover una región más segura y próspera mediante la colaboración y coordinación continuas a través de reuniones periódicas.

“Las personas a ambos lados de nuestra frontera merecen vivir en paz y seguridad, libres de la intimidación, la corrupción y el miedo que infunden los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales”, apuntó la embajada de Estados Unidos.

La reunión de seguridad se realizó dos meses después de la solicitud de extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y del senador Enrique Inzunza, así como de otros ocho funcionarios estatales acusados por cargos de narcotráfico, presentados en el mes de abril.

También el encuentro ocurrió luego del fatal accidente en el que murieron dos agentes de la CIA en el estado de Chihuahua, luego de haber participado en la destrucción de un narcolaboratorio, hace dos meses.

La reunión bilateral en materia de seguridad, se realizó previo a que los tres gobiernos de Norteamérica: Estados Unidos, México y Canadá definan formalmente sus posiciones sobre la continuidad del T-MEC a partir del 1 de julio.

Se trató de la cuarta reunión en materia de seguridad entre México y Estados Unidos; los anteriores se llevaron a cabo en septiembre, diciembre y enero pasados en McAllen, Texas; Ciudad de México y Washington, D. C.