México: un país megadiverso con un alto potencial para los créditos de carbono
Carbon2Nature desarrolla proyectos de gran valor ambiental y social en varios lugares del país.

México, reconocido como uno de los países más megadiversos del mundo, enfrenta simultáneamente el reto y la oportunidad de proteger su gran riqueza biológica. En este escenario, los créditos de carbono ofrecen una vía para financiar el manejo sostenible, la conservación, restauración y reforestación de ecosistemas a lo largo y ancho del país.
Entre las iniciativas para impulsar el mercado de créditos de carbono en el sector privado se encuentra Carbon2Nature (C2N), que implementa soluciones basadas en la naturaleza de gran impacto, dirigidas a reducir la huella ambiental, mejorar la biodiversidad y promover una economía sostenible a nivel local.
Carla Hernández, directora de Carbon2Nature México, destaca: “Sabemos que invertir en la naturaleza es invertir en el futuro y tenemos una meta clara, lograr un planeta sin emisiones y rico en biodiversidad. Bajo esta premisa, desde Carbon2Nature impulsamos que las empresas se descarbonicen con la adquisición de créditos de carbono con proyectos que contribuyen con el cuidado del medio ambiente y el desarrollo de las comunidades locales. Esta misión adquiere especial relevancia en un país tan diverso y con gran potencial como es México”.
Por el desarrollo social y ambiental de México
Carbon2Nature ya está dando resultados positivos en varias regiones de México donde han desarrollado proyectos que, además de favorecer la captura de carbono, generan empleo y fortalecen las capacidades locales.
Es el caso de la Sierra Occidental de Durango, donde C2N promueve el aprovechamiento sostenible de recursos forestales en más de 30,000 hectáreas a través de diferentes acciones como la construcción de brechas corta fuego y aplicación de medidas de prevención; el control y combate de incendios; las reforestaciones estratégicas y otras acciones de protección y conservación de la biodiversidad.
Además, en la localidad de Sabancuy, Campeche, situada al borde de la Laguna de Términos, se está trabajando en 500 hectáreas de manglar que requieren acciones urgentes para frenar la degradación de su suelo, provocada principalmente por las alteraciones en el caudal del agua, así como actividades primarias e industriales en la región. Con el apoyo de la comunidad local, se están llevando a cabo actividades como la restauración por medio de apertura de canales, la elevación del suelo y la plantación de más de 1.3 millones de plántulas de mangle.
“Nos centramos en la protección y restauración de la biodiversidad apoyando proyectos locales que preservan hábitats naturales y especies en peligro. De esta manera, contribuimos a la salud y resiliencia de los ecosistemas e impulsamos las comunidades al generar fuentes de trabajo, aportando al desarrollo regional y favoreciendo una mayor cohesión social”, explica Hernández.

Créditos de carbono: Un beneficio con alta trazabilidad
Un crédito de carbono representa una tonelada de CO₂ que ha sido reducida o capturada a través de un proyecto ambiental. Las empresas recurren a estos instrumentos cuando, después de aplicar mejoras internas, ya no pueden disminuir más sus emisiones y optan por financiar iniciativas externas que compensen la misma cantidad de carbono en otro lugar.
El impacto puede medirse con facilidad: la adquisición de 1,000 créditos de carbono equivale a evitar 1,000 toneladas de CO₂, un beneficio comparable a retirar 233 vehículos de circulación durante un año o a la capacidad de absorción de más de 16,500 árboles a lo largo de una década.

“Los proyectos de Carbon2Nature deben demostrar de manera verificable la reducción o captura de emisiones. Para ello, cada tonelada mitigada es auditada por un verificador independiente y posteriormente certificada por un organismo reconocido, lo que garantiza su total adicionalidad y trazabilidad”, concluye Hernández.
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